En el saturado universo de los karategis de alto nivel, donde el corte, el sonido y la estética lo son todo, Mizuno ha hecho algo sorprendente: ha lanzado un karategi que parece haber pasado completamente inadvertido. Sin campañas. Sin embajadores. Sin ruido.
Y lo más curioso de todo es que, pese a su escasa presencia en redes y competiciones, el Mizuno Kime está aprobado por la WKF, cuenta con bordados azul o rojo en los hombros, y se puede encontrar con descuentos que rozan lo absurdo.
¿Estamos ante un karategi incomprendido o ante un producto fallido?
Lo hemos probado a fondo. Y esta es nuestra conclusión.
Silencio total… y por eso lo compramos
Cuando nos apareció la oferta, lo primero que hicimos fue lo que haría cualquier karateka curioso: buscar opiniones, vídeos, referencias, alguna reseña.
Y lo que encontramos fue… nada.
- Ni una review detallada.
- Ni un solo competidor conocido usándolo.
- Ni una publicación que analizara sus características más allá de la ficha técnica.
Ese vacío fue precisamente lo que nos impulsó a adquirirlo: si nadie hablaba del Mizuno Kime, nosotros íbamos a ser los primeros en hacerlo bien.
Queríamos traer a dojodigital.es una opinión sincera, detallada y directa sobre un karategi que, por su precio rebajado y su aspecto externo (con los bordados azul o rojo típicos de los gi de kata WKF), parecía una auténtica ganga.
Pero, ¿lo es realmente?

El misterio del precio
Cuando lo descubrimos, conseguimos la chaqueta y el pantalón (que se venden por separado) con un 60 % de descuento, dejando el conjunto en apenas 40 euros.
No siempre está tan barato, pero sí hemos visto rebajas frecuentes del 40 % y 50 % en varias tiendas oficiales. Esto refuerza la idea de que Mizuno está buscando dar salida al stock de este modelo sin demasiado interés en posicionarlo.
Diseño: clásico, cómodo… pero con poco enfoque competitivo
El karategi llega en una simple bolsa plástica. El tacto inicial es suave —gracias a su tejido 100 % algodón de 12 oz— y transmite comodidad inmediata.
Pero basta con extenderlo para detectar algunas decisiones de diseño discutibles:
- El corte es amplio y de patrón tradicional, con mangas y faldones anchos.
- No hay refuerzos dobles en mangas ni faldón. Un detalle clave que cualquier competidor serio esperaría.
Esto no convierte al Kime en un mal karategi, pero sí en uno que no está a la altura técnica de los grandes modelos para kata.
Snap y presencia: cumple, pero no impresiona
En el tatami, el Mizuno Kime se comporta bien:
- Tiene snap: es real, es audible, pero no compite con el de un Shureido NW3, un Tokaido Kata Master, Punok Vertex o un Adidas kata Shori.
- El bordado en los hombros, azul o rojo según la versión, viste bien y le da presencia visual, algo que valoramos positivamente.
- Aporta buena libertad de movimiento, aunque en patadas rápidas puede engancharse ligeramente en la pierna.
Eso sí: no lleva mezcla de poliéster, por lo que es probable que encoja tras los primeros lavados. Mejor pedir una talla más si estás en el límite.

Mizuno: excelencia en judo, poca estrategia en karate
Mizuno es una referencia mundial en judo. Patrocina selecciones olímpicas y sus judogis están en lo más alto del podio internacional.
Pero en karate, la marca parece haber entrado sin un plan.
Lanzó dos modelos:
- Toshi (kumite, ligero)
- Kime (kata, tradicional)
Y no hizo nada más: sin campaña de marketing, sin redes, sin visibilidad, sin embajadores.
Pero lo más grave no es eso. El verdadero error es no haber afinado los detalles que hacen competitivo a un karategi de kata: refuerzos, patronaje moderno, snap potente, caída estilizada.
¿Para quién sí, y para quién no?
| Perfil | ¿Recomendado? | Justificación |
| Competidor de kata WKF | ❌ | No tiene el snap ni el corte necesarios |
| Instructor o practicante avanzado | ✅ | Cómodo y funcional para entrenamientos |
| Estudiante con presupuesto ajustado | ✅ | Ganga si se encuentra rebajado |
| Climas muy cálidos | ⚠️ | Algodón grueso puede dar calor |
| Primer karategi para iniciación | ❌ | Demasiado técnico para principiantes |
Conclusión: un karategi funcional, pero sin alma competitiva
El Mizuno Kime no es un fracaso, pero sí es una oportunidad desaprovechada.
Tiene buena base, un precio irresistible en rebajas, y una comodidad difícil de discutir.
Pero le falta ambición. Le faltan los detalles que marcan la diferencia.
Como segundo karategi para entrenar, es una opción excelente. Pero no está diseñado para la tarima, ni para sonar como un tambor en cada técnica, ni para robar miradas en el dojo.
Mizuno, que tiene todo para triunfar en karate como lo ha hecho en judo, ha firmado aquí un producto correcto… pero sin alma de competición.

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