Carlota Fernández Osorio: claves de una campeona mundial de kumite

Sep 6, 2025

Carlota Fernández Osorio es una de las grandes referentes del kárate cántabro y español. Campeona del mundo por equipos en 2023, varias veces campeona de España en kumite y con un palmarés que incluye medallas en Premier League y Campeonatos de Europa, su nombre se ha ganado un lugar en la élite internacional. Su estilo táctico, su capacidad de adaptación y su fortaleza mental la han convertido en un ejemplo para muchos karatekas. Además de su faceta deportiva, Carlota es abogada deportiva y concejala en el Ayuntamiento de Noja, demostrando que la disciplina y el liderazgo del tatami también los lleva a su vida profesional y personal.

Hoy hablamos con ella en DojoDigital.es sobre su trayectoria, su estilo de combate, la reciente lesión que la ha apartado de los tatamis y sus objetivos de futuro.

1. Carlota, cuéntanos un poco cómo empezaste en el kárate en Cantabria y cómo fue ese camino que te llevó desde tus primeros títulos hasta convertirte en campeona de España y del mundo.

Comencé por casualidad, o cosas del destino. En mi pueblo (Noja) no existía mucha oferta deportiva, y entre las opciones la que mejor me venía fue el kárate. Además, unos amigos también comenzaron conmigo a los 6-7 años.

Lo que sí tenía claro desde pequeña es que, en el deporte que fuera, quería destacar. He sido siempre muy competitiva.

2. Sabemos que pasaste de competir en -55 kg a -61 kg. ¿Cómo fue esa transición y qué retos tuviste que afrontar al cambiar de categoría?

Fue un reto a nivel mental más que físico o de modificar la forma de pelear. Llevábamos mucho tiempo sufriendo y con grandes dificultades para dar el peso, incluso con lesiones y enfermedades añadidas.

Me costó mucho dar el paso porque lo veía como “una derrota”. Sin embargo, las opciones reales, hablando de salud, eran dejar el kárate o probar en esta nueva categoría como un nuevo comienzo. La realidad es que salió todo muy bien: conseguí el oro en el primer Campeonato de España en esta categoría y rendí a buen nivel en el circuito internacional.

3. ¿Cómo describirías tu estilo de combate en kumite? ¿Hay alguna técnica o estrategia que consideres tu sello personal?

Considero que mi estilo está muy marcado por mi forma de ser y de entrenar. Es un estilo muy físico, donde intento ser muy explosiva y donde creo que no me faltan recursos para resolver situaciones.

Le damos mucha importancia a la preparación física, por un lado. Por otro, nunca me ha gustado limitarme a la hora de entrenar: trabajo de todo, con ambas guardias, etc.

4. Muchos te describen como una competidora muy táctica y estratégica. ¿Podrías contarnos cómo trabajas esa parte en tus entrenamientos? ¿Hay algún ejercicio o preparación específica que te ayude a afinar esa capacidad de leer al rival?

Es un elemento que hemos ido introduciendo poco a poco, incluso regulando, porque en algún momento “nos hemos pasado”. Es difícil encontrar el equilibrio entre preparar una estrategia para el rival sin perder tu propia esencia y forma de pelear.

Lo trabajamos en conjunto con mi entrenador y lo preparamos en función del campeonato y del momento de la temporada.

Lo que sí es cierto es que en cada entrenamiento cada ejercicio tiene un porqué, una razón táctica aplicable al combate. Se trata de no “hacer por hacer”, sino de darle sentido a todo.

5. Últimamente se habla mucho de entrenamientos online en el kárate. ¿Has probado alguno o qué opinas de esa forma de entrenar? ¿Crees que pueden complementar bien el entrenamiento presencial?

Creo que es una forma accesible y bonita de conocer atletas y entrenadores de todo el mundo, además de aprender y compartir la forma de hacer kárate.

Durante la pandemia pude organizar algunos entrenamientos con amigos y deportistas de todas partes del mundo, y fue una gran experiencia para los chicos y chicas de mi club.

No sustituye de ninguna forma el entrenamiento diario y presencial, pero pienso que siempre se puede aprender o aportar algo hablando un idioma tan internacional como el kárate.

6. A lo largo de tu carrera, ¿hubo algún momento clave o alguna experiencia que marcó un antes y un después para ti en el tatami?

Cada etapa de mi carrera ha estado marcada por muchos momentos. Sería injusto no valorar el primer oro en un Campeonato de España absoluto o la primera convocatoria para un Campeonato de Europa con la selección absoluta.

Otro momento clave, para bien y para mal, fue el proceso de clasificación olímpica. Darme cuenta de que estaba a ese gran nivel, consiguiendo medallas en el circuito internacional más duro que se recuerda, y quedarme tan cerca en ese Campeonato Preolímpico… No conseguirlo fue duro, pero a día de hoy lo valoro muy positivamente.

Y por último, sin duda, el oro conseguido en el Campeonato del Mundo de Budapest. Es una tranquilidad saber que “ya lo hemos conseguido” y eso no nos lo quita nadie. Me habría gustado poder disfrutarlo más, pero por culpa de esas dos lesiones casi no he competido desde entonces.

7. Hemos visto que enfrentaste una lesión importante recientemente. ¿Cómo fue ese proceso de recuperación y qué te ha enseñado a nivel personal y deportivo?

Han sido dos años muy duros. En el Campeonato del Mundo de 2023 sufrí una luxación completa de hombro que me alejó de los tatamis nada más proclamarnos campeonas del mundo. Menos de un año después llegó la lesión de rodilla (rotura de LCA, menisco y LLI).

El proceso no ha sido fácil. Pero si algo me caracteriza es la constancia y la disciplina. Gracias a eso, conseguí el alta a los 7 meses, cuando normalmente este tipo de operaciones requieren 10-12 meses. Ese dato habla por sí solo de cómo ha sido la recuperación.

Todavía es difícil hacer una valoración final porque queda la parte más complicada: volver al tatami de competición y adaptarme poco a poco al nivel al que quiero estar. Sin duda hemos puesto todo de nuestra parte.

8. Una vez que estés totalmente recuperada, ¿cuáles son tus próximos objetivos o qué te hace más ilusión en esta nueva etapa?

El año 2025 quiero tomármelo como un reto personal, sin más objetivo que rendir bien y sentirme yo en el tatami, sabiendo la dificultad que tiene.

Si consigo eso, en octubre hay una fecha marcada: el torneo de clasificación para el Mundial individual de noviembre. Si no sale, iremos con todo a por 2026, volver a competir el circuito internacional y luchar por las medallas.

También tengo una espinita con el Campeonato del Mundo por equipos. Queremos estar allí y conseguir la tercera medalla consecutiva, y si es de oro, mucho mejor.

9. Desde tu perspectiva, ¿qué crees que hace falta para que el kumite femenino gane aún más visibilidad y apoyo en nuestro país?

Sinceramente, creo que el kumite femenino en España está muy bien valorado. Sin desmerecer el trabajo de los chicos del equipo, las medallas internacionales tanto individuales (con María o Isa como grandes ejemplos) como por equipos nos avalan.

Además, a nivel internacional somos siempre más chicas las que salimos a competir y luchamos por medallas. Creo que sí estamos bien valoradas, y quien no lo quiera ver… tiene un problema.

10. ¿Qué consejo le darías a los karatekas que están empezando ahora y sueñan con llegar a lo más alto, como tú lo has hecho?

Que solo hay un camino: trabajar y seguir pese a todo. Si quieres destacar en categoría absoluta, es fundamental tener en la cabeza que habrá obstáculos. No todo va a estar de cara, pero “el trabajo todo lo vence”.

Ese es mi mantra tras todos estos años de experiencia, porque he comprobado en primera persona que, aunque a veces parezca que los resultados no llegan, la constancia siempre da sus frutos.

Es importante rodearse de un buen equipo, escuchar a los entrenadores y no perder la ilusión por aprender cada día. También disfrutar del camino: competiciones, entrenamientos, incluso los momentos duros. Todo forma parte de lo que te convierte en un verdadero karateka.

Al final, llegar a lo más alto no es solo ganar medallas, sino crecer como persona y como deportista en cada paso del proceso.

11. Además de ser abogada deportiva y concejala en Noja, ¿cómo logras equilibrar tu vida personal con el altísimo nivel competitivo del kárate?

Siempre he creído en la importancia de la carrera dual. La clave está en una buena organización y en tener clara una pirámide de prioridades.

También es fundamental no cargar con la sensación de lo que dejas atrás. Lo importante es no arrepentirse de no haber hecho algo en la vida.

Como anécdota, yo empecé a destacar “tarde”. Curiosamente, cuando mejor me fue en el kárate fue también cuando más tenía que estudiar. Lejos de verlo como un obstáculo, aprendí a autoorganizarme y a crecer tanto en el tatami como fuera de él.

Esa experiencia me enseñó que, con disciplina y motivación, se pueden compaginar perfectamente los estudios, la vida profesional y el deporte de alto nivel.

No voy a negar que hay días que no es fácil continuar con el “yo puedo con todo” y dormir poco. Pero también es parte de la belleza del camino: esforzarse y hacer lo que nadie más es capaz de hacer.

Fotografía por @karateinsights

12. Si tuvieras que elegir un momento de tu carrera que recuerdes con especial cariño, ya sea un combate o una victoria significativa, ¿cuál sería?

Sin duda, el combate de la final del Campeonato del Mundo de 2023.

Tener que salir a decidir en el tercer combate contra la que el día anterior se había proclamado campeona del mundo individual del peso alto, empezar perdiendo y remontar para dar la victoria al equipo… Fue una sensación increíble, uno de esos momentos por los que todo merece la pena.

13. Para cerrar, ¿qué te gustaría decirle a la comunidad de karatekas que te sigue y te admira, especialmente a través de DojoDigital?

En primer lugar, muchas gracias por pensar en mí para esta entrevista. Estoy muy agradecida por cada muestra de cariño que recibo, por todos esos mensajes tan bonitos que me animan a seguir, sobre todo en estos últimos tiempos difíciles.

Para mí, que se me valore por cómo entreno y por la disciplina que intento mantener es, sin duda, el mejor halago que puedo recibir, más que cualquier medalla.

Nunca imaginé que pudiera ser un ejemplo para nadie. Ahora que veo que quizá lo soy, lo vivo como un auténtico privilegio, pero también como una gran responsabilidad que espero saber llevar con la misma humildad y compromiso con los que afronto cada entrenamiento.

Con estas palabras, Carlota Fernández Osorio deja claro que su historia no se mide solo en medallas, sino en constancia, disciplina y pasión por el kárate. Su trayectoria es un ejemplo de cómo afrontar los retos con humildad y trabajo, dentro y fuera del tatami.

Desde dojodigital.es solo podemos agradecerle su cercanía y generosidad en esta entrevista, y desearle una pronta recuperación para volver a verla donde mejor se expresa: en la competición, inspirando a toda la comunidad karateka.

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