Si algo volvió a demostrar el Campeonato de España Máster 2026 es que el kata veterano en España ya no admite lecturas condescendientes. No es una competición simpática, ni un apéndice emocional del calendario, ni una reunión de nombres con pasado. Es presente competitivo. Es nivel real. Y, en varias categorías, es una pelea abierta entre karatekas que siguen compitiendo con hambre, oficio y una capacidad técnica que obliga a mirar el cuadro con respeto.
La Nucía volvió a ser escenario de un campeonato cargado de nombres fuertes, cruces duros y finales que, en algunos casos, confirmaron la lógica previa y, en otros, la rompieron. Hubo categorías donde el favorito cumplió. Otras en las que apareció una campeona o un campeón con autoridad inesperada. Y algunas, como Vet3 masculino y femenino, donde el nivel del cuadro ya anunciaba que no iba a haber ni una sola ronda cómoda.
Vet2 masculino: Valentín Marcos cumplió como un campeón grande
Había categorías con mucha igualdad y otras con mucho ruido competitivo. Vet2 masculino pertenecía a otro tipo: la categoría de los nombres pesados.
Y dentro de ese cuadro, Valentín Marcos Nieto volvió a hacer lo que se espera de los competidores que ya no llegan solo con cartel, sino con jerarquía. Su campeonato fue sólido y su final, contundente. El 5-0 sobre Rui Jorge Ferreira-Teixeira Jerónimo no deja demasiado espacio para la discusión: Valentín fue superior y se llevó el oro con autoridad.
Pero su victoria no reduce el mérito del recorrido. En semifinales superó con claridad a Alejandro Gil Díaz, que acabaría colgándose el bronce, mientras que por el otro lado del cuadro Rui fue creciendo hasta frenar la muy buena actuación de Álvaro Rosales Pérez, otro de los nombres que dejó sensaciones serias y que terminó también en el podio.
Fue, en definitiva, una categoría importante por lo que pasó y por cómo pasó: el gran nombre previo respondió como gran nombre y convirtió su presencia en una confirmación.

Vet3 masculino: la categoría que prometía todo… y explotó demasiado pronto
Si hubo una categoría marcada desde antes de empezar, fue esta.
Por nombres, por antecedentes y por profundidad, Vet3 masculino llegaba a La Nucía como una de las categorías más esperadas del campeonato. Y no decepcionó. Pero dejó una sensación inevitable: el encuentro entre Damián Veiga y José Mateos llegó demasiado pronto.

Y fue una pena.
Porque ese enfrentamiento tenía algo que pocas veces se consigue fabricar: historia previa, tensión competitiva y el peso de dos nombres que, por nivel, podían haber sostenido perfectamente una final. Pero el cuadro quiso otra cosa. Y en ese cruce temprano, José Mateos se impuso 4-1 a Damián Veiga, dejando muy pronto fuera del camino principal a uno de los grandes referentes de la categoría.
Ese detalle cambió todo el campeonato.
Porque a partir de ahí, la lectura de Vet3 ya no fue la de una final esperada, sino la de un cuadro reordenado a golpes. Y ahí José Mateos no se limitó a sobrevivir al gran cruce: construyó un campeonato de campeón. En cuartos derrotó con claridad a Jesús Rodríguez Conejero, en semifinales pasó por encima de David Aparicio Fernández con otro 5-0, y en la final cerró el oro con un 4-1 sobre Óscar Botrán de Castro.

Fue una actuación seria, firme y sin concesiones.
Botrán, por su parte, volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los perfiles más técnicos y fiables del panorama máster. Se abrió paso por una mitad muy dura del cuadro, fue avanzando con solvencia y acabó llevándose una plata de muchísimo mérito. Su semifinal ante David Saorín Morote, resuelta con un claro 5-0, reforzó esa sensación de competidor que cuando entra en zona de medalla se mueve como en casa.
Los bronces fueron para David Saorín y David Aparicio, dos nombres que sostuvieron también mucho nivel competitivo durante toda la jornada. Saorín se rehízo en la repesca tras caer ante Botrán y derrotó a Sergio Felipe De Cabo Machín para subirse al podio. Aparicio, por su parte, encontró en la repesca un cruce de enorme valor simbólico ante Damián Veiga, al que terminó superando por 3-2 para cerrar el otro bronce.
Y ahí queda otra imagen potente de la categoría: Veiga fuera de las medallas en un cuadro que, sencillamente, no permitía un segundo error.
También merecen mención nombres como Sven Krings, Jesús Ruiz Alcolea, Rafael Fernández Luna, José Miguel Giráldez, Oumar Fall Ndao o el propio De Cabo, porque todos ellos contribuyeron a que Vet3 volviera a ser lo que parecía en la previa: una categoría de profundidad real, no de dos o tres nombres aislados.
Vet3 femenino: una de las categorías más densas del campeonato confirmó su dureza
Si Vet3 masculino traía cartel, Vet3 femenino traía densidad.
Y eso se notó en el desarrollo del cuadro.
Antes de competir ya era una de esas categorías que, al mirarla, obligaba a levantar la ceja. Diana Bagan llegaba fuerte, con muy buenos antecedentes recientes. Esther García venía encadenando crecimiento y podios. Rosario Álvaro Higueras regresaba con peso competitivo. Marta González mantenía nombre propio en la categoría. Teresa Muñoz de Galdéano subía después de haber sido campeona en la anterior. Y además faltaba la vigente campeona de España, un detalle que abría aún más el escenario.
No faltaban tampoco quienes, antes de empezar, señalaban Vet3 femenino como una de las categorías más densas y exigentes del campeonato. Entre ellas, Leticia Mateos, cuya lectura previa del cuadro resultó especialmente certera. El desarrollo de la categoría terminó confirmándolo.
La campeona fue Diana Bagan Manzanet, que firmó un campeonato excelente y remató el oro con un clarísimo 5-0 en la final ante Rosario Álvaro Higueras. Fue una victoria incontestable en el encuentro por el título y una demostración de que llegaba en un momento fuerte de verdad, no solo sobre el papel.

La plata de Rosario también tiene mucho valor. No solo por la medalla, sino por cómo sostuvo su lado del cuadro en una categoría llena de rivales peligrosas.
Los bronces fueron para Esther García González y Teresa Muñoz de Galdéano. En el caso de Esther, el podio confirma una tendencia: sigue apareciendo donde están las medallas. En el de Teresa, el resultado tiene un mérito añadido, porque llega al podio en una categoría nueva después de subir desde la anterior, y eso siempre exige una adaptación competitiva importante.
Detrás del podio quedaron también nombres de muchísimo nivel como Nuria López Molla, Maider Noguera, Mercedes Moreno Segarra o Alicia Balaguer Planelles, lo que refuerza todavía más la idea de que Vet3 femenino fue una de las categorías más duras y más completas de todo el campeonato.
Vet4 masculino: la categoría que rompió el guion
Si había una categoría que parecía llegar con una dirección bastante clara, esa era Vet4 masculino. Y, sin embargo, fue una de las que dejó una de las grandes sorpresas del campeonato.
Porque el oro no fue para el nombre que más miradas concentraba antes de empezar, sino para Carlos Antonio García Hernández, que firmó una actuación enorme y cerró la final con un 5-0 sobre Fernando Ruiz Hurtado.
La final se resolvió con ese 5-0, aunque el encuentro quedó condicionado por un desequilibrio que, en una categoría de este nivel, pesa muchísimo. Aun así, más allá de ese detalle, la final reunió a dos competidores de enorme nivel. Carlos Antonio supo competir con solidez y aprovechar su momento, mientras que Fernando Ruiz Hurtado volvió a demostrar por qué es una de las grandes referencias de la categoría: técnico, fiable y siempre competitivo. Fue, en cualquier caso, una final entre dos nombres fuertes de Vet4 masculino.
Los bronces fueron para David Toquero Alonso y José Ángel Rodríguez Castro, ambos después de recorridos muy serios en una categoría donde también aparecían nombres como José Antonio González Magadán, Edorta García Vega, Alejandro Cardona Mena, Fernando Fleírez Nieto o Pablo Aparicio Antón. Vet4 no fue una categoría estridente, pero sí una de esas en las que el oficio, la calma y la precisión marcaron diferencias enormes.
Vet2 femenino: Patricia Alonso Retamar se quedó con el oro
En una categoría donde el foco previo podía irse fácilmente hacia nombres de mucho historial, el oro terminó cayendo del lado de Patricia Alonso Retamar, que firmó una final impecable y derrotó 5-0 a Lidia Díez Herrero.
La victoria tiene peso porque no llegó en un cuadro sencillo. Paula Rodríguez Nieto, por ejemplo, aparecía como uno de los grandes nombres de la categoría, pero cayó antes de las medallas ante Irene Rotger Alzina, que acabaría subiendo al podio. Por el otro lado, Silvia Esther Reyes Hernández completó también un gran campeonato para cerrar el doble bronce.
Fue una de esas categorías donde el nombre más grande no bastó para gobernar el cuadro y donde la competición terminó premiando a quien mejor supo sostener cada ronda.
Vet1 masculino y femenino: dos aperturas con buen nivel y finales claras
En Vet1 masculino, el oro fue para Enrique Nieto Madruga, que se impuso 3-2 a Rubén González de Fez en una final ajustada. Fue una categoría con muy buenas señales desde el principio, con Jesús Consuegra Gómez y Damián Esquivel Sigut completando el podio. El recorrido de ambos confirma que Vet1 no fue solo una categoría de apertura, sino una de las que mejor nivel medio dejó entre los primeros cuadros.
En Vet1 femenino, la campeona fue Lucía García Gutiérrez, que cerró la final con un muy claro 5-0 ante Lara Herrero Merino. Los bronces de Alexandra Ledesma Alonso y Patricia Martínez Quintero completaron un podio sólido y dieron a la categoría una lectura clara: Lucía llegó, compitió y mandó.
Vet4 femenino y Vet5: campeonas y campeones con autoridad
En Vet4 femenino, la campeona fue Maribel Otiña Hernández, que superó con claridad 5-0 a Susana Beltrán Pérez en la final. Los bronces fueron para Marian Fiol Pastor y María del Rosario Peña Martín, en una categoría bien trabajada y con recorrido competitivo serio.
En Vet5 masculino, Miguel Ángel González Lozano se llevó el oro tras imponerse 5-0 a Agustín Tomás García Cuesta, confirmando una actuación muy sólida de principio a fin. Carlos Moltó Penche y Carlos León Mariezcurrena completaron el podio.
Y en Vet5 femenino apareció otra lectura interesante del campeonato: Gemma Rodríguez Pardo se llevó el oro, con Mónica Uriol Herrero como plata, en una categoría donde también subieron al podio Yolanda de la Roca Pascual y Carmen López Mena. Fue un cuadro con mucho nivel y una final que confirmó el gran momento competitivo de Gemma.
De Vet6 a Vet8: el máster no se apaga, se afila
Las categorías más altas volvieron a dejar una imagen muy valiosa del campeonato: el nivel no cae con la edad; cambia de forma.
Rafael Guerrero Maldonado se llevó el oro en Vet6 masculino, con Francisco Ortega Galán como plata. En Vet6 femenino, doblete madrileño con Rosa Cuevas González y Ángeles Cárdenas Mata.
En Vet7 masculino, el oro fue para Jesús Consuegra Peñuelas, con Ricardo Tapia Ramos como plata, mientras que en Vet7 femenino el título fue para María José Sanz Sánchez.
En Vet8 masculino, José Luis Cubería Martínez volvió a imponerse, con Gustavo Adolfo Reque CereiJo como plata. Y en Vet8 femenino, el oro fue para Hortensia Durán Ortiz.
Dúo y para-karate: otro nivel de atención y de respeto
El campeonato también dejó espacio para el kata dúo, donde Asturias y Euskadi firmaron actuaciones destacadas en +35, y Madrid y Euskadi se repartieron protagonismo en +51.
Y, como siempre, el para-karate volvió a aportar una dimensión imprescindible al campeonato. Félix Escribano Azabarte, Francisco Javier Berenguer Ruiza y Vicente Yángüez Santalla se llevaron los oros en sus respectivas categorías, recordando que el Campeonato de España Máster no se entiende solo por la profundidad del kata veterano tradicional, sino también por su capacidad para reunir diferentes realidades competitivas bajo el mismo respeto.
Un campeonato que deja algo más que podios
La lectura final es bastante clara: el Campeonato de España Máster 2026 de kata dejó campeones esperados, sí, pero también cuadros rotos antes de tiempo, categorías especialmente densas y algunas finales que cambiaron por completo la fotografía previa.
Vet3 masculino fue, seguramente, la categoría que más tensión traía desde antes de empezar, y el temprano encuentro entre Veiga y Mateos le dio un giro decisivo. Vet3 femenino confirmó que su nivel previo no era un espejismo. Vet2 masculino vio a Valentín Marcos cumplir como gran referencia. Y Vet4 masculino dejó una de las imágenes más llamativas del campeonato con el oro incontestable de Carlos Antonio García Hernández.
Eso es, seguramente, lo mejor que puede decirse de un Campeonato de España Máster: que no se limita a repartir medallas. Obliga a leerlo. Obliga a interpretarlo. Obliga a contarlo bien.
Y este, desde luego, lo merecía.

Muy buen artículo. Me ha encantado. Gracias!