Paola García, Raúl Martín y los equipos de kata mantienen a España en el podio continental, mientras el kumite deja actuaciones competitivas pero sin medalla
España cerró su participación en el Campeonato de Europa Senior de Karate 2026, celebrado en Frankfurt, con una lectura bastante clara: el kata volvió a ser el gran sostén competitivo del equipo nacional, el para-karate añadió una de las historias más valiosas del campeonato y el kumite dejó recorridos de nivel, pero sin premio en forma de medalla.
No fue un Europeo redondo para la delegación española. Tampoco uno menor. España volvió a colocar nombres importantes en finales, bronces y repescas, confirmó la vigencia de su escuela de kata y mostró señales interesantes en varias categorías de kumite, aunque ahí el balance exige más análisis que celebración.
El campeonato dejó medallas, finales ajustadas, descalificaciones dolorosas, combates sin repesca y varios deportistas jóvenes compitiendo ya en escenarios de máxima exigencia europea. Un Europeo con luces claras, sombras evidentes y mucho material para leer más allá del medallero.
Paola García, plata europea en una final decidida por la mínima
Paola García volvió a demostrar que pertenece al núcleo duro del kata europeo. La extremeña alcanzó una nueva final continental y cayó por la mínima, 4-3, ante la italiana Terryana D’Onofrio, una de las grandes referencias internacionales de la modalidad.
La plata de Paola tiene mucho valor competitivo. No solo por el metal, sino por lo que confirma: su presencia en las rondas decisivas ya no es una aparición puntual, sino una constante. En Frankfurt volvió a plantarse en la pelea por el oro y obligó a que la final se resolviera en el margen más estrecho posible.
En kata, un 4-3 no es una derrota amplia disfrazada de resultado ajustado. Es una frontera mínima. Una decisión de bandera. Un detalle técnico, una sensación de mayor limpieza, una transición, una respiración, una gestión del ritmo. Ese tipo de final confirma que Paola sigue estando entre las deportistas que marcan el nivel de la categoría.
España encontró en ella su gran referencia individual femenina. Otra vez.
Raúl Martín Romero vuelve al podio continental
También en kata individual masculino llegó una de las grandes noticias para el equipo español. Raúl Martín Romero volvió a subir al podio europeo y lo hizo con una actuación de mucho peso competitivo.
El madrileño superó a Kosovo, Grecia y Portugal antes de encontrarse en semifinales con el italiano Alessio Ghinami, subcampeón del mundo y uno de los nombres fuertes del panorama internacional. La derrota ante Ghinami cerró el camino hacia la final, pero no el campeonato de Raúl.
En la pelea por el bronce, Martín respondió con madurez y venció al representante sueco por 4-3. Otro resultado al límite. Otra medalla decidida por pequeños detalles. Y otra demostración de que el kata masculino español sigue teniendo presencia real en el podio continental.
Raúl venía de ser plata europea en 2025 y en Frankfurt añadió un bronce a su trayectoria. No es continuidad menor: es mantenerse entre los mejores en un momento en el que el relevo del kata masculino español necesitaba nombres capaces de sostener responsabilidad internacional.
Raúl ya no compite solo como promesa ni como alternativa. Compite como realidad.
Los equipos de kata vuelven a responder
La buena salud del kata español no se explicó solo desde las actuaciones individuales. Los dos equipos nacionales también subieron al podio, reforzando una idea que España viene construyendo desde hace años: hay escuela, hay bloque y hay profundidad.
El equipo femenino, formado por Irene Yao, Paola García, Carla Guardeño y Abril Angulo, volvió a firmar un campeonato de nivel. España superó con solvencia a Turquía, cayó después ante Italia en semifinales y acabó encontrando el bronce frente a Montenegro.
El resultado mantiene al equipo femenino español entre las grandes referencias europeas. No repetir una final puede dejar cierto sabor competitivo de exigencia, pero seguir en el podio continental habla de regularidad, de estructura y de capacidad para competir cuando el margen se estrecha.
En el cuadro masculino, Raúl Martín Romero, Alejandro Galán, Iván Martín y Antonio Lozano también conquistaron el bronce. España venció a Hungría y Montenegro, cayó por la mínima ante Turquía, 4-3, y después resolvió la pelea por el tercer puesto ante Polonia.
Ese 4-3 contra Turquía deja la sensación de que el equipo estuvo a una bandera de pelear por el oro. Pero más importante aún fue la reacción posterior. En los campeonatos grandes, perder una semifinal ajustada puede romper anímicamente a un equipo. España no se cayó. Salió a por el bronce y lo consiguió.
Con las medallas de Paola, Raúl y ambos equipos, el kata volvió a ser el pilar del Europeo español.
Isabel Nieto, una final que se escapó de la forma más dura
En kumite, la actuación más cercana al podio llegó de la mano de Isabel Nieto en -68 kg. La española completó una gran jornada inicial, superando a Chipre, Kosovo y Portugal, y se plantó en semifinales con opciones reales de final europea.
Ahí llegó uno de los momentos más duros para España en Frankfurt. Isabel mandaba 6-5 ante la competidora croata cuando fue descalificada por Hansoku tras una salida del tatami. La final se escapó de golpe, en una acción que cambió por completo el sentido de su campeonato.
La española tuvo después la oportunidad de pelear por el bronce, pero enfrente estaba Iryna Zaretska, una de las grandes referencias mundiales del kumite. La azerbaiyana cerró el camino al podio y dejó a Isabel sin medalla.
El resultado duele porque el campeonato estaba siendo muy serio. Isabel no se quedó cerca por sensaciones: se quedó cerca de verdad. Había ganado tres combates, estaba por delante en semifinales y acabó fuera de la final por una situación límite. En kumite, a veces el margen entre una final europea y una jornada sin medalla es cruelmente pequeño.
Mireia Vizuete, una lectura muy positiva en -50 kg
Una de las actuaciones más interesantes del kumite femenino español llegó en -50 kg con Mireia Vizuete. La joven competidora completó un campeonato de mucho nivel, venciendo a Kosovo y Ucrania antes de caer en cuartos de final ante Croacia.
Mireia accedió después a la repesca, donde cerró su participación frente a Rumanía. No hubo medalla, pero sí una lectura importante: compitió, avanzó rondas y superó a rivales de experiencia internacional en una categoría donde cada combate exige muchísima precisión.
Su Europeo deja una sensación clara de crecimiento. No conviene inflar un resultado sin podio, pero tampoco reducirlo a una eliminación. En Frankfurt, Mireia dejó señales de que puede ser una pieza importante en el futuro inmediato del kumite español.
Y eso, para una categoría tan dura como -50 kg, no es poca cosa.
Ruth Lorenzo, Mar Trenado y María Torres: recorridos distintos, mismo cierre sin medalla
Ruth Lorenzo tuvo una participación breve en -55 kg. La gallega cayó en su primer combate ante Bosnia por la mínima, 1-0, y se quedó sin opción de repesca. Fue uno de esos cruces que dejan poco margen narrativo: un combate cerrado, un marcador mínimo y un campeonato que termina demasiado pronto.
Mar Trenado sí pudo construir más recorrido en -61 kg. Superó sus dos primeras rondas ante Alemania y Letonia, firmando un inicio sólido, pero su camino quedó frenado frente a Azerbaiyán. Al no disponer de repesca, su competición individual terminó sin opción de pelear por las medallas.
En +68 kg, María Torres también tuvo una jornada de recorrido irregular. La malagueña venció a Turquía, cayó ante Francia y posteriormente superó a una competidora EKF antes de ceder ante Montenegro. No pudo repetir el bronce continental del año anterior, pero volvió a competir en una categoría de máxima exigencia física y táctica.
El kumite femenino español dejó, por tanto, varias lecturas. Isabel Nieto fue quien más cerca estuvo del podio. Mireia Vizuete dejó una actuación de futuro. Mar Trenado avanzó rondas. Ruth Lorenzo cayó por la mínima. María Torres tuvo recorrido, pero sin premio. Buenas señales parciales, aunque el balance global queda marcado por la ausencia de medallas.
Kumite masculino: actuaciones competitivas, pero sin continuidad hacia el podio
En kumite masculino, España tampoco logró entrar en el medallero, aunque hubo varios recorridos con elementos positivos.
Unai Chica completó una actuación destacada en -60 kg. Venció a Kosovo y Rumanía, cayó ante el representante griego y, ya en la repesca, no pudo superar a Macedonia. Su campeonato dejó una lectura positiva por volumen competitivo y por capacidad para avanzar rondas en una categoría siempre incómoda.
Alex Ortiz de Zárate finalizó su participación en -67 kg tras caer ante Letonia, sin opción de repesca. Fue uno de esos cruces que no permiten reconstruir el campeonato por la vía secundaria. En Europeo senior, no depender de uno mismo tras una derrota es una de las partes más duras del sistema competitivo.
Izan Martín, en -75 kg, venció a Albania, cayó ante Francia y entró en repesca, donde cedió frente a Azerbaiyán. Su recorrido, pese a no acabar en medalla, dejó señales interesantes por juventud, valentía competitiva y capacidad para mantenerse dentro del campeonato tras el primer tropiezo.
En -84 kg, Iker Leal comenzó con victoria ante Islandia, pero después se cruzó con Valerii Chobotar, una referencia internacional de enorme nivel. El combate cerró su camino individual, aunque la actuación volvió a mostrar que Iker está compitiendo ya en un contexto de máxima exigencia.
Borja Gutiérrez, en +84 kg, venció al representante de Inglaterra y cayó posteriormente ante Azerbaiyán, sin opción de repesca. Su participación terminó pronto, pero con una primera victoria que al menos le permitió entrar en competición con buen pie.
El balance masculino, como el femenino, necesita una lectura serena. Hubo victorias, hubo repescas, hubo cruces duros y hubo competidores jóvenes dando pasos. Pero el Europeo se mide también por la capacidad de llegar al sábado y al domingo con opciones reales de medalla. En Frankfurt, el kumite español no logró transformar esas actuaciones en podio.
El para-karate español también sube al podio
El para-karate aportó una de las notas más importantes del campeonato para España. Carlos Huertas Ruiz alcanzó la final continental en K21 masculino y se colgó la plata europea tras caer ante el competidor alemán. La RFEK destacó su actuación como un kata espectacular, de esos que dejan la sensación de haber estado muy cerca del oro.
La plata de Carlos tiene un valor deportivo evidente, pero también simbólico. El para-karate necesita visibilidad, seguimiento y relato. Frankfurt dejó una prueba clara de que España tiene deportistas capaces de competir por finales europeas y de generar emoción real en el tatami.
En K21 femenino llegaron además los bronces de Cristina Alepuz y Lucía Sánchez, dos medallas que refuerzan el peso del para-karate dentro del balance español.
También rozaron el podio Andrea Matarí y María García en K22, además de Iván Martín en K22 masculino, que cayeron en sus opciones de bronce. En el caso de Iván Martín conviene hacer una precisión importante: no debe confundirse con Iván Martín Montenegro, integrante del equipo masculino de kata. Son deportistas distintos.
El para-karate español salió de Frankfurt con medallas, presencia y nombres propios. Merece más espacio. No como apéndice decorativo del campeonato, sino como parte real del rendimiento de España en Europa.
Un Europeo de confirmación para el kata y de análisis para el kumite
El balance final de España en Frankfurt deja dos conclusiones principales.
La primera es evidente: el kata español sigue siendo una potencia continental. Paola García, Raúl Martín Romero y los dos equipos nacionales sostuvieron el medallero y confirmaron que España mantiene una estructura competitiva de alto nivel. No se trata solo de tener buenos nombres. Se trata de repetir presencia en rondas decisivas, de ganar bronces tras semifinales duras y de seguir apareciendo en los momentos donde se reparte el metal.
La segunda lectura es más exigente: el kumite necesita convertir buenas actuaciones en resultados de podio. Hubo victorias importantes, recorridos serios y competidores que dejaron buenas sensaciones, especialmente Isabel Nieto, Mireia Vizuete, Unai Chica, Mar Trenado e Izan Martín. Pero en un Europeo senior, las sensaciones deben acabar transformándose en medallas con más frecuencia si España quiere equilibrar su peso internacional entre kata y kumite.
Frankfurt no deja un mal campeonato para España. Deja un campeonato con un kata fuerte, un para-karate que empieza a reclamar más atención y un kumite que compitió, pero que se quedó sin premio.
Y esa es quizá la lectura más honesta: España sigue estando arriba, pero el Europeo también recuerda que estar cerca no basta. En el tatami continental, la diferencia entre confirmar y rozar se mide en una bandera, una salida, una repesca o un punto que no llega.
La española firmó una jornada de mucho nivel en kumite -68 kg, superó a Chipre, Kosovo y Portugal, y se quedó fuera de la final por Hansoku cuando mandaba 6-5 ante la croata Sadea Becirovic
Isabel Nieto disputará el bronce en el Campeonato de Europa Senior de Karate 2026, que se está celebrando en Frankfurt, después de una jornada intensa, competitiva y con un desenlace especialmente duro para la española en la categoría de kumite femenino -68 kg.
Fotografía: RFEK
La karateka española realizó un recorrido muy serio desde el inicio del cuadro. Debutó con autoridad ante la chipriota Athena Prigkipa, a la que superó por 5-0, y mantuvo la línea en la siguiente ronda frente a Vlera Qerimi, de Kosovo, imponiéndose por 4-1. En la final de su pool, Nieto volvió a resolver un cruce exigente ante la portuguesa Eva Flores, en un enfrentamiento ajustado que terminó 1-1 y que le permitió seguir adelante en el torneo.
Con esos resultados, Isabel Nieto se situó entre las vencedoras de pool y accedió a la eliminatoria directa por el pase a la final. Allí esperaba la croata Sadea Becirovic, que venía de superar en su parte del cuadro a rivales de Macedonia del Norte, Austria y Azerbaiyán, esta última nada menos que Iryna Zaretska.
El cruce entre Nieto y Becirovic tuvo todos los ingredientes de una semifinal europea: marcador abierto, tensión competitiva y máxima exigencia en cada acción. La española llegó a situarse por delante 6-5, con la final continental al alcance, pero el desenlace fue cruel. Una salida del tatami terminó provocando la descalificación por Hansoku y dejó a Isabel sin la posibilidad de disputar el oro.
El resultado duele especialmente por el contexto. No fue una eliminación por verse superada claramente ni por falta de nivel competitivo. Isabel Nieto estaba dentro del combate, estaba por delante en el marcador y tenía el pase a la final muy cerca. En el alto rendimiento, sin embargo, esos detalles deciden campeonatos: una acción, una salida, una penalización acumulada y todo cambia en cuestión de segundos.
Fotografía: RFEK
Ahora, la española deberá rehacerse para disputar el bronce ante Iryna Zaretska, representante de Azerbaiyán y una de las grandes referencias internacionales de la categoría. Será un reto de enorme dificultad, pero también una oportunidad de mucho peso: cerrar el Europeo con una medalla después de una jornada en la que Nieto ha demostrado estar preparada para competir con las mejores.
Más allá del golpe competitivo que supone ver escaparse el pase a la final de esta manera, la lectura deportiva es clara: Isabel Nieto ha firmado un campeonato de nivel, ha gestionado bien los primeros cruces y ha estado a un paso de meterse en la final continental. La medalla de bronce no será un premio menor, sino la posibilidad de transformar una jornada amarga en un resultado importante para el karate español.
Frankfurt todavía puede dejar una medalla para Isabel Nieto. Y, después de lo ocurrido, tendría además un valor especial.
La española superó a Chiara Manca por 6-1 y optará al oro continental ante la italiana Terryana D’Onofrio
Paola García Lozano volverá a disputar una final europea. La karateka española se clasificó para la final de kata individual femenino del Campeonato de Europa Senior 2026, que se está celebrando en Frankfurt, después de firmar una jornada de enorme solidez competitiva y cerrar su pase con una victoria clara ante la belga Chiara Manca por 6-1.
La extremeña, campeona continental en 2023 y actual medallista europea, vuelve a situarse en el combate decisivo de una categoría de máximo nivel. Su clasificación no llega por inercia ni por nombre propio: Paola tuvo que construir el camino ronda a ronda, con una gestión de katas exigente y una semifinal en la que volvió a mostrar su capacidad para competir en los momentos grandes.
Un recorrido serio desde el inicio
Paola comenzó su participación en el Pool 2 con una victoria contundente ante Veranika Baravik, representante de EKF-2. La española se impuso por 7-0 utilizando Kururunfa, una primera actuación que le permitió entrar en el campeonato con seguridad y marcar diferencias desde el arranque.
En la segunda ronda llegó un cruce más exigente frente a la alemana Jasmin Bleul. Paola presentó Suparinpei y volvió a imponerse, esta vez por 5-2. El resultado mantuvo a la española al frente de su camino en el pool y la llevó hasta uno de los duelos clave de la jornada.
Ese cruce llegó ante la francesa Helvetia Taily. Fue el enfrentamiento más ajustado de su recorrido. Paola venció por 4-3 con Chatanyara Kushanku, una victoria mínima en el marcador, pero de enorme valor competitivo. En un campeonato europeo, esos 4-3 no son un detalle: son los combates que separan una buena participación de una final continental.
Chibana No Kushanku para cerrar el pase
Como ganadora del Pool 2, Paola accedió al cuadro de vencedoras de pool, donde se encontró con Chiara Manca. La belga llegaba también después de imponerse en su grupo y se presentaba como una rival de peso dentro del kata europeo.
La española eligió Chibana No Kushanku y firmó una semifinal clara, imponiéndose por 6-1. El resultado confirmó la superioridad de Paola en el tatami y selló su pase a la final del Campeonato de Europa Senior 2026. La información publicada por WKF también destaca esa victoria ante Manca y subraya el control y la precisión de la española durante la semifinal.
D’Onofrio, una final de máxima exigencia
En la final espera Terryana D’Onofrio. La italiana, vigente campeona europea, también completó una jornada impecable y accedió al combate por el oro tras superar por 7-0 a la portuguesa Ana Cruz. Será, por tanto, una final entre dos de las grandes referencias actuales del kata femenino europeo.
El duelo tiene todos los ingredientes de una final mayor: Paola García Lozano, campeona continental en 2023, frente a Terryana D’Onofrio, defensora del título. Dos trayectorias consolidadas, dos competidoras acostumbradas a escenarios de máxima presión y un oro europeo en juego.
La final de kata individual femenino está programada para el sábado 23 de mayo, entre las 18:15 y las 18:26, dentro del bloque de finales del Campeonato de Europa Senior 2026, según el programa oficial de la competición.
Paola vuelve a estar donde suelen estar las grandes: en el último tatami, con una medalla asegurada y el título europeo en juego.
Las categorías inferiores dieron profundidad al campeonato con una jornada amplia de kata y kumite, nombres propios en todas las edades y varios competidores que volvieron a confirmar su nivel tras destacar en el calendario nacional
El II Open Daedo KMastery 2026 no fue solo una cita para senior, open y máster. Illescas también fue territorio de cantera. Y no como complemento decorativo de la jornada, sino como una parte esencial para entender la dimensión real del campeonato.
Desde los benjamines hasta los junior, el Escénico de Illescas reunió a competidores que viven el karate desde lugares muy distintos: algunos todavía con la inocencia de sus primeras salidas al tatami; otros ya con experiencia nacional, medallas importantes y una forma de competir que empieza a pedir seguimiento propio.
Esa mezcla fue precisamente una de las grandes riquezas del campeonato. Porque la cantera no es solo futuro. Es presente competitivo, trabajo de club, familias, entrenadores, viajes, nervios, derrotas que enseñan y victorias que se celebran como si fueran finales mundiales. Y, en muchas categorías, también mucho nivel.
La segunda crónica del Daedo KMastery mira precisamente ahí: a los pequeños, a los cadetes, a los junior y a todos esos nombres que empiezan a construir su camino.
El kata abre el camino: desde U8 hasta junior
El bloque de kata dejó una jornada muy amplia, con categorías desde U8 hasta U18 y varios nombres que ya habían aparecido en competiciones nacionales recientes.
En Kata Benjamín Masculino U8, el oro fue para Tirso Alonso Rodríguez, con Fabrizio Aramis Lema Vásquez como segundo y los bronces para Héctor Jiménez Cáceres y Erik Serrano Beneito. En femenino, Sofía Villalba Negrú subió a lo más alto, Vega Leal Benavides fue plata y Myrian Auxiliadora Guerrero Pereiro y Lara Bataller Guadalupe completaron el podio.
Son categorías donde el resultado importa, claro, pero donde hay algo todavía más valioso: aprender a estar en el tatami, controlar los nervios y entender que competir también forma parte del aprendizaje. Ahí empiezan muchas historias largas.
En Kata Alevín Masculino U10, Oliver Gómez Fernández se llevó el oro, Enzo Martín Miranda fue plata y los bronces fueron para Iván Fernández Gómez y Adrián Villacañas Amador. El dato de Iván Fernández Gómez tiene continuidad nacional: venía de ser bronce en el Campeonato de España Infantil en kata alevín masculino, lo que refuerza su presencia entre los nombres a seguir en la categoría.
En Kata Alevín Femenino U10, Carmela de Sousa Sánchez fue campeona, Astrid López del Álamo terminó segunda y Alai Díez Pérez y Emma Ocaña Cordero compartieron el tercer puesto. Alai Díez también venía de aparecer en la zona alta del Campeonato de España Infantil, donde fue séptima en kata alevín femenino. En Illescas dio un paso más y se metió en el podio.
En Kata Infantil Masculino U12, Álvaro Alejandro Rodríguez confirmó una de las grandes líneas de continuidad del campeonato. Fue campeón en Illescas después de proclamarse campeón de España infantil masculino. No es una coincidencia menor: repetir arriba en dos escenarios distintos habla de consistencia, madurez competitiva y capacidad para sostener el nivel cuando todos ya empiezan a conocer tu nombre. Hugo Gómez Fernández fue plata, mientras que Marc Ferrer Cubells y Salvador Castro se llevaron los bronces.
En Kata Infantil Femenino U12, Aldara Flores Matamala logró el oro, Matilde Buscemi fue plata y Salma Martín Miranda e Inés Escribano Balmaseda completaron el podio. Aldara ya había sido quinta en el Campeonato de España Infantil, así que su triunfo en Illescas tiene una lectura clara: no solo estaba cerca del podio nacional, sino que aquí convirtió esa línea de crecimiento en victoria.
El bloque juvenil y cadete empieza a marcar carácter
En Kata Juvenil Masculino U14, Jaime González Morcillo fue campeón, Adrián Suárez Álvarez terminó segundo y Nicolás Villalba Negrú y Héctor Martín Rodríguez compartieron el bronce.
Aquí también aparecen conexiones interesantes con el Campeonato de España Infantil. Adrián Suárez Álvarez y Héctor Martín Rodríguez ya habían sido quintos en el nacional juvenil masculino. En Illescas, ambos encontraron recompensa en forma de podio. Ese tipo de evolución es importante: pasar de quedarse cerca a subir al cajón es una de las señales que mejor explican el crecimiento de un competidor.
En Kata Juvenil Femenino U14, Gretel Malo Artiago se llevó el oro, Teresa Rodríguez Muñoz fue plata y Laia Porras Maroto y Elisa María Bernués Moreno terminaron terceras. Gretel también venía de ser quinta en el Campeonato de España Infantil, por lo que su victoria en Illescas vuelve a hablar de continuidad y progresión. Hay competidoras que no desaparecen después de un buen resultado: insisten, vuelven y terminan encontrando premio.
En Kata Cadete Masculino U16, Javier Hernández Muñoz fue campeón, Lucas Andrés García terminó segundo y Hugo Jiménez Moreno y Pablo Aller Pérez compartieron el tercer puesto. En femenino, Anastasia Chaphidze Liparteliani logró el oro, Jimena Revilla López fue plata y Carla Santos Sánchez y Ainhoa González Becerra completaron el podio.
Fotografía: K-MASTERY
La categoría cadete siempre tiene una lectura especial. Ya no hablamos solo de niños que empiezan. Aquí empieza a notarse quién compite con estructura, quién sabe sostener una ronda difícil y quién empieza a proyectar una forma de estar en el tatami más madura.
Junior: una categoría con nombres que ya piden seguimiento
En Kata Junior Masculino U18, Israel Calzadilla Díaz fue campeón, Luis Rodríguez Muñoz terminó segundo y Daniel Alejandro Rodríguez e Izan Serrat Elvira compartieron el tercer puesto. Luis Rodríguez Muñoz ya había aparecido en la Liga Nacional Junior/Sub21, donde fue quinto en kata junior masculino. En Illescas dio un paso adelante y alcanzó la final.
En Kata Junior Femenino U18, Paula Rey Vaquero se llevó el oro, Lía Penabad González fue plata y Noa Eguren Guillemat y María Ubiergo Alamán completaron el podio.
Paula Rey llegaba con una referencia importante: venía de ser segunda en la Liga Nacional Junior/Sub21 femenina. En Illescas convirtió esa línea competitiva en victoria. Noa Eguren, por su parte, sumó otro dato interesante: bronce en junior y también bronce en kata senior femenino dentro del propio campeonato. Esa doble presencia dice bastante. No es sencillo competir en tu categoría y, además, aparecer arriba cuando el nivel sube.
Ahí está una de las historias bonitas de este tipo de campeonatos: jóvenes que no solo ganan entre los suyos, sino que empiezan a asomarse a categorías superiores.
Fotografía: K-MASTERY
El kumite de base: intensidad, ritmo y muchos nombres propios
Si el kata dejó continuidad y precisión, el kumite aportó ritmo, emoción y un buen número de categorías con mucho movimiento.
En Kumite Benjamín Masculino U8, Erik Serrano Beneito ganó el -27 kg, por delante de Héctor Jiménez Cáceres, con Oliver Negreira Flores y Luca Daffada Rey como terceros. En +27 kg, Leo Flores Gómez fue campeón, Áksel Hita Morato terminó segundo y Thiago Sanz Facalet y Jaime Quintana Calvo completaron el podio.
En Kumite Benjamín Femenino Open U8, Sofía Villalba Negrú volvió a aparecer en lo más alto, esta vez también en kumite. Vega Leal Benavides fue segunda y Arlette Carrilero Grigor y Lara Bataller Guadalupe se llevaron los bronces. Doblar presencia en kata y kumite a estas edades no garantiza nada a largo plazo, pero sí dice algo importante: hay niñas compitiendo, probando, aprendiendo y disfrutando en varias dimensiones del karate.
En Kumite Alevín Masculino U10, Iván Fernández Gómez ganó el -30 kg, Bruno Pérez Cabezas fue plata y Oliver Gómez Fernández y Adrián Villacañas Amador fueron bronce. En +30 kg, Hugo González Peralvarez se llevó el oro, Éinar Hita Morato fue segundo y Adrián Magán Cañizares y Pablo Losada Ruiz terminaron terceros.
El nombre de Hugo González Peralvarez merece atención. Venía de proclamarse campeón de España en kumite alevín masculino <34 kg y en Illescas volvió a ganar. Hay resultados que pueden ser fruto de un buen día; repetir victoria en distintos escenarios ya empieza a hablar de algo más sólido.
En Kumite Alevín Femenino U10, María Puebla Hernández ganó el -28 kg, Marta Teresa García Montoro fue plata y Emma Ocaña Cordero y Lía Rodríguez López compartieron el bronce. María Puebla llegaba de ser campeona de España en kumite alevín femenino <26 kg. En Illescas volvió a subir a lo más alto, confirmando una temporada muy seria.
En +28 kg, Claudia Cano Bernal fue campeona, Elena Vega Puñal terminó segunda y Leyre García Mínguez completó el podio.
Infantil: nombres que empiezan a repetir arriba
En Kumite Infantil Masculino U12, Martín García Banda ganó el -38 kg, Raúl Gabriel Buga fue plata y Hugo Gómez Fernández y Álvaro Parada Moreno de la Santa se llevaron los bronces. Martín García Banda venía de ser subcampeón de España en kumite infantil masculino <35 kg. En Illescas dio el salto que todo competidor busca: de la plata nacional a un oro en una cita importante.
En +38 kg, Gonzalo Gilgado Casado fue campeón, Juan Manuel Moya Salido terminó segundo y Alex Pérez Hernández y Enzo Rey Contera completaron el podio. Aquí el cruce con el Campeonato de España también es potente: Gonzalo Gilgado había sido subcampeón de España en <45 kg, mientras que Enzo Rey Contera venía de ser campeón de España en <40 kg. Que ambos aparezcan en el podio de Illescas refuerza el nivel de la categoría.
En Kumite Infantil Femenino U12, Noelia Torrenteras Novillo se impuso en -38 kg, Isabel Revueltas Grancha fue plata y Raquel Bataller Guadalupe y Carla María García Montoro compartieron el bronce. Noelia llegaba como campeona de España en kumite infantil femenino <36 kg. Volver a ganar en Illescas confirma algo que siempre cuesta mucho en cantera: mantener el cartel después de una gran victoria.
En +38 kg, Daniela Villacañas Amador fue campeona, Paula Ballester Rodríguez terminó segunda y Celia Ibáñez Carrillo y Camino Martínez Vicente fueron terceras.
La categoría infantil dejó una sensación muy clara: no estamos hablando solo de promesas futuras. Muchos de estos competidores ya están aprendiendo a sostener presión, defender resultados y competir varias veces al año con objetivos reales.
Fotografía: K-MASTERY
Juvenil: el escalón donde ya se compite con otra tensión
En Kumite Juvenil Masculino U14, Daniel Pastor Parra ganó el -40 kg, Miguel Motta fue plata y Marcos Ruiz Cruz y Miguel Sánchez Tineo fueron bronce. Pastor Parra llegaba de ser subcampeón de España en juvenil masculino <45 kg. En Illescas encontró el oro. Este tipo de resultados construyen carácter: caer en una final nacional, volver a competir y ganar después no es solo técnica, también es cabeza.
En -50 kg, Aitor Ruiz López fue campeón, Alonso Sánchez Ramírez terminó segundo y Fedir Simchuk y Martín Andrés Pérez Casado completaron el podio. Aitor Ruiz ya venía de proclamarse campeón de España en juvenil masculino <45 kg, y en Illescas volvió a mandar. Otro nombre que empieza a pedir seguimiento.
En +50 kg, Pablo García Escobar fue oro, Lucas Sedeño Conejo plata y Gonzalo Medina Fernández y Jadel Rodríguez Paulino bronce.
En Kumite Juvenil Femenino U14, Carmina Ioana Buga ganó el -40 kg, Zoe López del Álamo fue plata y María Huerta Rodríguez y Laura Simões terminaron terceras.
En -47 kg, Sofía Puebla Hernández se llevó el oro, Jimena Bujalance Prieto fue segunda y Nahia Guardado Sánchez y Vanesa Vasileva completaron el podio. Sofía Puebla venía de ser bronce en el Campeonato de España Infantil en juvenil femenino <47 kg. En Illescas subió dos peldaños y se quedó con el oro.
En +47 kg, Natalia Trujillo Cubero fue campeona, Vanesa Todorova terminó segunda y Amira Ekbal Arjeuan e Inés Santos Albarrán compartieron el bronce. Natalia venía de ser subcampeona de España en juvenil femenino <52 kg. En Illescas, otra vez, convirtió una plata nacional en una victoria.
Hay un patrón interesante en estas categorías: varios competidores que fueron segundos, terceros o quintos en el Campeonato de España encontraron en el Daedo KMastery una nueva oportunidad para confirmar que estaban cerca. Y algunos la aprovecharon con oro.
Cadete: intensidad competitiva y salto de exigencia
En Kumite Cadete Masculino U16, Salvador Escutia Manchola ganó el -55 kg, Ian Muñoz Martín fue plata y Gonçalo García y Ruben Santos fueron bronce. En -65 kg, Nicolás Balmaseda Soler se llevó el oro, David Olmos Clement fue segundo y Daniel Hurtado Masa y Hugo Rodríguez de la Torre terminaron terceros. En +65 kg, Ezequiel Parejo Caro fue campeón, Álvaro Cazorla Flores plata y Mario Castillo Gutiérrez y Marcos Blanco Castro bronce.
En femenino, Lucía Cortés Melo ganó el -50 kg, Laura Pomares Bonmati fue segunda y Celia Cofrades del Castillo y Esther Criado Solís completaron el podio. En -58 kg, Albena Todorova se llevó el oro, Laura Torrenteras Novillo fue plata y Marina Castillo Rueda y Anastasiia Selishcheva fueron terceras. En +58 kg, Adriana Tejada Vilchez fue campeona, Sara Caviedes Subisaga terminó segunda y Alba Jiménez Arranz y Esther Mazariegos Iglesias compartieron el tercer puesto.
El cadete es una categoría fronteriza. Ya no basta con salir fuerte. Hay que saber competir. Hay que entender el marcador. Hay que gestionar contactos, ritmo, ansiedad y momentos de bloqueo. Y en Illescas se vio una generación que empieza a transitar ese camino.
Junior: nombres con recorrido y mucha proyección
El bloque junior de kumite dejó algunas de las conexiones más claras con la Liga Nacional.
En Kumite Junior Masculino U18, Óscar Arribas Jiménez ganó el -58 kg, Héctor Alemán Caballero fue plata y Víctor Cruz Ruiz y Adrián López Mateos se llevaron los bronces. Adrián López Mateos ya venía de ser bronce en la Liga Nacional Junior masculina <55 kg. En Illescas volvió a estar en el podio, esta vez en -58 kg.
En -68 kg, David Ríos García logró el oro, Iván Quesada Torres fue plata y Rodrigo García de Blas Redondo y Mohamed Reda El Jamhi Agdi compartieron el tercer puesto. Aquí el nivel era especialmente interesante. David Ríos había ganado la Liga Nacional Junior en <61 kg, mientras que Mohamed Reda El Jamhi venía de proclamarse campeón en <68 kg. En Illescas, ambos volvieron a aparecer arriba. Cuando los campeones de la Liga Nacional repiten podio en otro contexto, la lectura es clara: no hay casualidad, hay trayectoria.
En +68 kg, Valentín Jerónimo fue campeón, Hugo Bueno Guerra terminó segundo y César Mateo Antúnez y Marcos Serrano Jiménez fueron bronce. También aquí había nombres con recorrido: César Mateo había sido plata en la Liga Nacional Junior <76 kg y Marcos Serrano campeón en >76 kg. El podio de Illescas volvió a reunir competidores acostumbrados a pelear por cosas importantes.
En Kumite Junior Femenino U18, Stela Shurmelioua Liubas ganó el -53 kg, María Ventureira López fue plata y Nadira García Ruiz completó el podio. María Ventureira venía de ganar la Liga Nacional Junior femenina <48 kg. En Illescas fue segunda en -53 kg, manteniéndose en zona de final en una categoría distinta.
En -59 kg, Alejandra Gómez Mauriño fue campeona, Kristina Mihaylova terminó segunda y Carla Fuentes Alberto y Andrea Corrales Delgado fueron terceras. Alejandra ya venía de ganar la Liga Nacional Junior femenina <59 kg. En Illescas repitió oro. Pocas lecturas son tan claras como esa: ganar una vez tiene mérito; sostener el primer puesto en otro campeonato confirma jerarquía.
En +59 kg, Noa López González se llevó el oro, Ángela Guerrero Casquero fue plata y Elba Rosa Peña García y Marta González Herrera completaron el podio. Noa ya había sido bronce en la Liga Nacional Junior femenina <66 kg, y Ángela Guerrero venía también de subir al podio en la Liga Nacional. En Illescas volvieron a estar arriba.
El junior es muchas veces el punto donde la cantera empieza a dejar de ser promesa y se convierte en seguimiento real. Aquí ya no hablamos solo de nombres para el futuro. Hablamos de competidores que están compitiendo, ganando y repitiendo presencia en el calendario.
Una cantera que también construye campeonato
El II Open Daedo KMastery tuvo un primer gran relato en el senior, el open y el máster. Pero su segundo relato estuvo en esta base enorme que llenó categorías, generó podios y dio sentido a la jornada completa.
Porque un campeonato no crece solo por tener un open atractivo o una buena puesta en escena. Crece cuando consigue que un benjamín se sienta parte del mismo evento que un senior. Cuando un cadete compite con la sensación de estar en un escenario importante. Cuando un junior entiende que cada resultado puede formar parte de una trayectoria más larga.
Illescas dejó muchos nombres. Algunos ya venían de ser campeones de España o de brillar en la Liga Nacional. Otros quizá todavía no tienen un gran resultado nacional detrás, pero dieron un paso importante delante de su gente, su club y su familia.
Y eso también cuenta.
La cantera no necesita frases grandilocuentes. Necesita tatamis, continuidad, buenos campeonatos y una mirada que no la trate como relleno.
El Daedo KMastery le dio espacio.
Y los pequeños, los cadetes y los junior respondieron con karate.
La segunda edición del campeonato impulsado bajo el sello de Iván Leal reunió senior, open, kata y máster en una puesta en escena de alto impacto en el Escénico de Illescas
Illescas no acogió un open más. El II Open Daedo KMastery 2026 convirtió el Escénico en un escenario de karate con presencia, con imagen y con una idea clara de campeonato: reunir cantera, senior, open y máster bajo una propuesta que empieza a ganar sitio propio en el calendario.
La cita, celebrada el 16 de mayo, tuvo uno de sus grandes reclamos en el Open Kumite Senior, masculino y femenino, con premio en metálico. Pero el interés del campeonato no terminó ahí. El bloque senior de peso, el kata absoluto, las categorías máster y una puesta en escena especialmente cuidada terminaron dibujando una competición con más capas de las que puede parecer a primera vista.
El escenario ayudó. El Escénico de Illescas no es un pabellón cualquiera. Su condición de plaza cubierta, con una disposición visualmente potente y un montaje amplio de tatamis, dio al campeonato una presencia que no siempre se encuentra en este tipo de citas. El karate necesita nivel, competidores y buenos cruces, pero también necesita eventos que entren por los ojos, que parezcan importantes antes incluso de que empiece el primer combate.
En ese apartado, el Daedo KMastery ganó muchos puntos.
El open masculino eleva a Babacar Seck
El Kumite Senior Masculino Open 18+ tuvo un nombre propio: Babacar Seck Sakho. Se impuso en una categoría que, por formato, siempre exige algo más que estar fuerte en tu peso. En un open hay que leer rápido, adaptarse antes que el rival y aceptar que cada combate puede cambiar por completo la distancia, el ritmo y el tipo de intercambio.
Babacar terminó en lo más alto por delante de Hihcam Bakkali, con Redwane Ameknassi y Cristian Alexandru Miresan Sechei como terceros. Heriberto Antonio Chinchay Pinillos completó las posiciones destacadas de la categoría.
El resultado tiene más valor si se mira el recorrido competitivo de algunos nombres del cuadro. Miresan, antes de subir al podio del open, se había impuesto en el Senior Masculino -75 kg del propio campeonato, por delante de Teodor Karadaiev y con Redwane Ameknassi también entre los medallistas. Además, no llegaba a Illescas como un competidor cualquiera: en el Campeonato de España Absoluto 2026 ya había sido bronce en -75 kg.
Ese cruce de resultados ayuda a medir mejor el nivel del open. No fue una categoría añadida para cerrar la jornada ni un escaparate vacío. Fue una segunda prueba de exigencia para karatekas que ya venían demostrando nivel en categorías de peso.
En +75 kg, Daniel Franco Elistratov se llevó el oro, con Carlos Morata Sánchez como segundo y Jean-Claude Otoniel Overman y Cristian Fernández Calero como terceros. Franco también llegaba con recorrido reciente: fue quinto en el Campeonato de España Absoluto en -84 kg y bronce en la LNK Sub21 masculina en esa misma categoría. Otra señal de que el bloque senior masculino del Daedo reunió nombres con trayectoria competitiva real.
Otra de las categorías con mucho nivel fue el Senior Masculino -67 kg, donde Jonathan Camacho terminó llevándose el oro en un cuadro especialmente igualado. El competidor llegaba además después de subir al podio en la última Liga Nacional, confirmando en Illescas una línea competitiva muy sólida en una de las divisiones más exigentes del campeonato
Pero el open fue el gran escaparate. Y ahí Babacar Seck volvió a recordar por qué es uno de esos competidores a los que conviene seguir con calma. Hay victorias que solo rellenan una línea de palmarés. Otras abren una conversación más larga.
Laura Díaz Cano se lleva un open femenino con lectura propia
En el cuadro femenino, Laura Díaz Cano conquistó el Kumite Senior Femenino Open 18+. Lo hizo por delante de Eva López Aranda, con Paula Ramírez Ortega y Júlia Just Clopes como terceras. Julia Hernández Castilla y Carolina Nieto Sánchez también firmaron una buena competición, mientras que Alhena Romero Ortega y Alexandra Ayuso León completaron el grupo de competidoras mejor clasificadas.
La victoria de Laura Díaz Cano tiene todavía más valor si se mira el conjunto del campeonato. En Illescas no solo conquistó el Open senior femenino: también logró imponerse en su categoría de peso, firmando uno de los dobles resultados más sólidos de toda la jornada.
Laura ya venía de ser quinta en el Campeonato de España Absoluto 2026 dentro de una categoría muy competitiva. En el Daedo KMastery, sin embargo, dio un paso más: primero dominó su división y después confirmó su nivel también en el formato abierto, donde la lectura táctica cambia por completo.
El formato abierto no premia exactamente lo mismo que una división por kilos. Una competidora puede sentirse cómoda en su peso y, sin embargo, encontrarse en el open con rivales que le obligan a modificar la distancia, el tipo de entrada, el ritmo o la forma de gestionar el marcador. Por eso este tipo de cuadros tienen tanto interés: no repiten el mapa competitivo, lo reordenan.
Júlia Just Clopes fue uno de los mejores ejemplos. Campeona en Senior Femenino +61 kg en Illescas, volvió a subir al podio en el open como bronce. Su temporada ya venía marcada por resultados importantes: fue bronce en el Campeonato de España Absoluto en -68 kg y campeona en la LNK Sub21 femenina en esa misma categoría. En el Daedo KMastery confirmó esa línea de continuidad, primero imponiéndose en su bloque senior y después manteniéndose arriba en el formato abierto.
También Alexandra Ayuso León dejó una lectura llamativa. Ganó el -55 kg en Illescas, por delante de Naiara Villagrasa Bueno, con Nikte Hernández González de Tánago y María Pacheco Palomares como terceras, pero en el open terminó séptima. Ese contraste explica bien la naturaleza del formato: dominar una categoría de peso no garantiza repetir el mismo papel cuando el cuadro se abre y el combate cambia de lógica.
En +61 kg, Júlia Just se impuso por delante de Carolina Nieto Sánchez, con Erika Ramírez Grande y Barbara Moreira como bronces. Un bloque femenino con nombres repartidos, resultados cruzados y una conclusión clara: el open tiene vida propia.
Enrique Nieto y Lucía Rodríguez Bretones dan peso al kata senior
El kata senior también dejó uno de los mensajes más potentes del campeonato: Enrique Nieto Madruga ganó el Kata Senior Masculino 18+.
No es un detalle menor.
Nieto se impuso por delante de Jesús Consuegra Gómez, con David Llanos Priego y Abdel Monaem Maanaoui como terceros. Pero lo importante no es solo el oro. Lo importante es lo que significa: Enrique Nieto gana una categoría senior siendo ya competidor máster. Y después vuelve a aparecer en VetA masculino 35-39, donde fue segundo precisamente por detrás de Jesús Consuegra.
Ahí está una de las lecturas más interesantes de todo el campeonato.
Ganar en senior desde la etapa máster no es una anécdota simpática ni una curiosidad para colocar al final de un párrafo. Es una declaración deportiva. En kata, la madurez competitiva no siempre resta. A veces suma. La gestión del ritmo, la estabilidad, la limpieza técnica, la intención y la comprensión del kata pueden mantener a un competidor en la pelea mucho más tiempo del que algunos imaginan.
Y el dato gana fuerza al mirar el contexto nacional: Enrique Nieto venía de proclamarse campeón de España Máster 2026 en Kata Vet1 Masculino 35-40. En Illescas no ganó simplemente un máster que probaba en senior. Ganó un campeón de España máster compitiendo en categoría absoluta.
Eso coloca el resultado en otro lugar.
También Jesús Consuegra sostuvo una doble lectura competitiva: plata en senior y oro en VetA. Ese cruce entre ambos en senior y máster refuerza una idea que el karate debería mirar con más atención: la frontera entre senior y máster, al menos en kata, no siempre marca una retirada del primer plano. A veces solo cambia el tipo de batalla.
En Kata Senior Femenino 18+, la victoria fue para Lucía Rodríguez Bretones. Varinia Castellano Curbelo terminó segunda, con Noa Eguren Guillemat e Isabel Torres Moreno como terceras. Ruth Vizcaíno Calvo fue quinta.
Lucía Rodríguez también llegaba con recorrido reciente: fue quinta en Kata Sub21 Femenino en la LNK 2026, una categoría ganada por Carla Guardeño, con Abril Angulo como segunda. Su oro senior en Illescas confirma que el Daedo KMastery también dejó espacio para karatekas jóvenes capaces de proyectarse hacia categorías superiores.
Noa Eguren, bronce senior femenino en Illescas, también apareció en el podio junior del propio campeonato. Otro detalle que habla de una cita con mezcla generacional: jóvenes que suben, seniors que consolidan y másters que siguen discutiendo el primer plano.
El máster no fue un añadido: fue una parte central del relato
El Daedo KMastery volvió a dejar claro algo que en dojodigital venimos defendiendo desde hace tiempo: el karate máster no es una categoría decorativa. No es el lugar al que se va cuando ya no queda otra cosa. Es una parte viva del karate competitivo, con oficio, con lectura y con deportistas capaces de sostener el nivel desde otra madurez.
En kata, el bloque máster tuvo varios nombres relevantes.
En VetA Masculino 35-39, Jesús Consuegra Gómez fue campeón y Enrique Nieto Madruga segundo. La categoría resumió muy bien el mensaje del campeonato: competidores capaces de estar arriba en senior y volver a medirse en máster con plena vigencia competitiva.
En VetB Masculino 40-49, Damián Veiga Rebollo se llevó el oro por delante de Sergio Felipe de Cabo Machín. Los bronces fueron para David Aparicio Fernández y Sven Krings Lafuente, con Bruno David Lorenço Paiva y David Piñas de la Cruz en quinta posición.
El triunfo de Damián Veiga también conecta con una temporada de mucho peso en la categoría. En la LNK Máster Masculina 2026 fue campeón en Kata Vet3 Masculino 46-50, por delante de David Aparicio, Óscar Botrán y Sven Krings. En el Campeonato de España Máster 2026, además, fue quinto en Vet3, dentro de una categoría especialmente competida. Su oro en Illescas no aparece como una victoria aislada, sino como una pieza más dentro de una temporada en la que viene sosteniendo presencia en la zona alta.
En VetC Masculino 50-59, Ángel Javier Apellániz Espiga fue campeón, Fernando Fleirez Nieto segundo y Eliseo Penabad Fernández tercero. En VetC Femenino 50-59, Begoña Expósito Ramírez subió a lo más alto, con Maribel Otiña Hernández como segunda y Natalia García Galván y Ángela María Mayoral Ambros como terceras. En VetI Masculino +60, Francisco Ortega Galán fue campeón, José Juan Ramírez Trujillo segundo y Rafael Guerrero Maldonado tercero.
También ahí aparecen conexiones interesantes con el mapa nacional máster. Maribel Otiña, segunda en Illescas, venía de proclamarse campeona de España Máster en Kata Vet4 Femenino 51-55. Francisco Ortega, campeón VetI en el Daedo, fue subcampeón de España en Kata Vet6 Masculino 61-65, precisamente por detrás de Rafael Guerrero Maldonado, que en Illescas acabó tercero.
Ese tipo de cruces dan valor al resultado. Illescas no reunió solo participación veterana. Reunió karatekas con presencia real en campeonatos nacionales.
El kumite máster también reclamó espacio
El máster no se limitó al kata. En kumite también hubo competición con nombres de peso.
En VetA Femenino 35-39 Open, Belén García Fernández fue campeona. En VetB Masculino 40-49 Open, Marco Antonio Bedoya López se llevó el oro, Aitor Jiménez Conde fue segundo y David Parra Zunino y Carlos Rodríguez Alcázar completaron el podio.
La plata de Aitor Jiménez Conde merece lectura. En una categoría open, donde cada cruce puede cambiar por físico, distancia y ritmo, llegar a la final no es un simple trámite. Y más si se mira el contexto: Aitor fue bronce en el Campeonato de España Máster 2026 en Kumite VetX2 Masculino 41-50 +75 kg. En Illescas volvió a aparecer arriba, esta vez como finalista del Open VetB. No es una casualidad: es continuidad competitiva.
Marco Antonio Bedoya, campeón en Illescas, también venía de podio nacional. Fue bronce en el Campeonato de España Máster 2026 en Kumite VetX2 Masculino 41-50 <75 kg. El Daedo KMastery reunió así, también en el bloque máster de kumite, a competidores que ya habían demostrado nivel durante la temporada.
En VetC Masculino 50-59 Open, Ángel Jiménez Leira fue campeón, Isaac González García segundo, y Nuno Simões y Óscar Guzmán Robleda terceros. En VetI Masculino +60 Open, José Manuel Lara González se impuso por delante de José Juan Ramírez Trujillo, con José Jaurrieta Esparza y Juan José Chavero Sánchez como terceros.
El mensaje vuelve a ser el mismo: el máster no solo suma participación. Suma relato, continuidad e identificación. Permite que muchos karatekas vean la competición no como una etapa cerrada, sino como un camino que sigue teniendo tatami.
Un campeonato con imagen de evento
La puesta en escena del II Open Daedo KMastery fue uno de los puntos que ayudan a entender por qué esta cita puede crecer. El Escénico de Illescas ofrecía un marco distinto, más impactante que el de muchos campeonatos convencionales.
La imagen importa. No más que el nivel, pero importa.
Un campeonato bien presentado genera sensación de evento. Hace que el competidor perciba que está participando en algo cuidado. Hace que el público lo recuerde. Hace que las marcas puedan mirar con más interés. Y hace que el karate salga, aunque sea por unas horas, de esa estética demasiado habitual de pabellón frío, megafonía cansada y podio improvisado.
El Daedo KMastery todavía está en fase de crecimiento, pero parece tener claro hacia dónde quiere caminar: un open con identidad, con presencia visual, con categorías que conectan varias generaciones y con un kumite senior open capaz de generar atención propia.
Ahí también pesa el sello de Iván Leal. No solo por lo que representa su nombre dentro del karate español, sino por lo que sugiere a nivel de orientación competitiva. Cuando una figura vinculada al alto rendimiento impulsa un evento, se espera algo más que una sucesión de categorías. Se espera intención. Y esta segunda edición dejó precisamente eso: intención.
Senior, open y máster: una combinación que funciona
El campeonato tuvo un gancho claro en el Open Kumite Senior, pero su verdadero valor estuvo en la suma.
Babacar Seck y Laura Díaz Cano fueron los nombres propios del formato abierto. Cristian Alexandru Miresan, Daniel Franco Elistratov, Alexandra Ayuso y Júlia Just Clopes dieron consistencia a las categorías senior de peso. Enrique Nieto y Lucía Rodríguez Bretones elevaron el bloque de kata senior. Jesús Consuegra, Damián Veiga, Begoña Expósito, Ángel Javier Apellániz, Marco Antonio Bedoya, Aitor Jiménez, Ángel Jiménez Leira y José Manuel Lara sostuvieron un máster que merece bastante más que una mención de cierre.
La clave está en leer qué conectan esos resultados: continuidad, estado de forma, madurez competitiva y un formato open que obliga a competir de otra manera.
El II Open Daedo KMastery 2026 dejó varias señales. La primera, que el formato open funciona cuando se le da contexto y atractivo. La segunda, que el kata senior todavía puede ofrecer lecturas muy interesantes cuando se cruza con el máster. La tercera, que el máster está dejando de ser una categoría secundaria para convertirse en una de las zonas más reconocibles del karate actual. Y la cuarta, que el karate necesita campeonatos con buena organización, pero también con una imagen capaz de estar a la altura de lo que ocurre en el tatami.
Illescas respondió. El Escénico puso el marco. Los competidores pusieron los nombres.
Y el Daedo KMastery, en su segunda edición, dejó la sensación de que no quiere ser simplemente otro open más en el calendario. Quiere tener sitio propio.
El campeonato organizado bajo el sello de Iván Leal reunirá el 16 de mayo categorías de base, senior, máster y un atractivo kumite open con premio en metálico
El II Open Daedo KMastery 2026 se celebrará el próximo 16 de mayo en Illescas con una propuesta que lo sitúa entre las citas más interesantes del calendario competitivo nacional. El evento, impulsado bajo el sello de Iván Leal, leyenda del karate español y actual seleccionador nacional de kumite, reunirá a competidores de distintas edades en una jornada que combinará cantera, senior, máster, kata y kumite.
Pero hay un punto que eleva especialmente el interés competitivo: la presencia del kumite senior open, tanto masculino como femenino, con premio en metálico. Un formato que añade tensión, atractivo y una lectura muy clara: el campeonato no quiere ser simplemente una competición más, sino un evento con identidad propia.
Illescas, escenario de un open con ambición
La competición se desarrollará en el Escénico de Illescas, un espacio multiusos que la organización presenta como una instalación de vanguardia, situada estratégicamente por sus accesos y opciones de alojamiento. El propio boletín del campeonato destaca que la versatilidad del recinto permitirá crear un ambiente deportivo, lúdico y social de primer nivel.
Illescas, ubicada en la comarca de La Sagra, al norte de Toledo y a unos 35 kilómetros de Madrid, ofrece además un entorno cómodo para clubes, deportistas y familias desplazadas. No es un detalle menor: cada vez resulta más importante que los campeonatos no solo funcionen dentro del tatami, sino también fuera de él.
El karate necesita buenos combates, buenos katas y buenos competidores. Pero también necesita eventos bien presentados, con imagen, con ritmo y con capacidad para generar expectación.
Una jornada con karate desde la base hasta máster
Aunque el foco competitivo más llamativo estará en las categorías senior y en el kumite open con premio en metálico, el II Open Daedo KMastery 2026 no será únicamente una cita para adultos. El campeonato presenta una estructura amplia, con presencia de categorías inferiores tanto en kata como en kumite.
En kumite, la competición contempla categorías desde U8 hasta U18, con divisiones masculinas y femeninas adaptadas por edad y peso. En kata, también habrá recorrido desde U8, U10, U12, U14, U16 y U18, además de senior y máster.
Este punto es importante porque habla de un campeonato con vocación de club, de cantera y de continuidad deportiva. No se trata solo de reunir a competidores senior o máster, sino de ofrecer una jornada completa donde los más jóvenes también tengan su espacio competitivo.
Y esa mezcla tiene valor. Porque en el mismo evento pueden convivir quienes están dando sus primeros pasos en el tatami, quienes ya compiten en edad senior y quienes siguen manteniendo vivo el karate en categoría máster. Esa fotografía, bien entendida, resume bastante bien lo que debería ser un open: participación, nivel y recorrido.
El gran foco competitivo: el kumite senior open
La categoría que más miradas puede atraer será, sin duda, el kumite senior open 18+. El formato open siempre tiene algo especial. Obliga a competir sin el refugio habitual de la categoría de peso, cambia la lectura táctica y exige una adaptación constante.
En un open no basta con tener buen timing. Hay que saber gestionar distancias distintas, físicos distintos y ritmos muy diferentes. Un rival más alto puede obligarte a entrar de otra forma. Uno más pesado puede condicionar el intercambio. Uno más explosivo puede romper cualquier plan en apenas unos segundos.
En el cuadro femenino aparecen nombres como Alexandra Ayuso León, Carolina Nieto Sánchez, Laura Pastora Fondevila, Erika Ramírez Grande, Ruth Vizcaíno Calvo, Julia Just Clopes, Belén García Fernández, Eva López Aranda, Paula Ramírez Ortega, Laura Díaz Cano, Khansae Fatih, Lucía Lázaro Fernández, Alhena Romero Ortega, Natalia del Pilar Soria Mena, Julia Hernández Castilla y Doae Benbousta El Boujadi.
La categoría presenta una participación amplia y con presencia de clubes como Iván Leal, C.D. Nizar, No-Kachi, Go-Pai Sport, Jade, Hikari Karate Club, Gym Sur Stylo, Club de Karate Hermanos Alemán y la Federación Española de Karate.
En masculino, el cuadro también llega cargado de nombres interesantes. Entre los inscritos figuran Babacar Seck Sakho, Antonio Torres Moreno, Redwane Ameknassi, Jean-Claude Otoniel Overman, Carlos Rodríguez Alcázar, Abdel Monaem Maanaoui, Cristian Alexandru Miresan Sechei, Carlos Morata Sánchez, David Benítez Espuela, Juan Manuel Vaz Muñoz, Jonathan Camacho Romero, Daniel Franco Elistratov, Youssef El Basraoui, Muhamadou Ceesay, Rubén Cocera Peña, Heriberto Antonio Chinchay Pinillos, Nazan Alberquilla Velázquez, Neyen Alberquilla Velázquez y Hihcam Bakkali.
Sobre el papel, no parece una categoría de trámite. El volumen de inscritos, la mezcla de perfiles y el aliciente económico pueden convertir el open en uno de los grandes focos de la jornada. Y eso, para el espectador, siempre es una buena noticia. Para el competidor, quizá no tanto.
Kata senior: cuadros cortos, exigencia máxima
El kata senior también tendrá presencia destacada en Illescas.
En kata senior masculino, competirán Jesús Consuegra Gómez, David Llanos Priego, Abdel Monaem Maanaoui, Carles Martínez Sánchez, Enrique Nieto Madruga, Sergio Palomar Mateo, Antonio Torres Moreno y Adrián Víctor Rocha.
Es un cuadro reducido, pero precisamente por eso cada ronda puede resultar decisiva. Con pocos competidores, no hay margen para entrar frío en competición ni para reservar demasiado. Cada elección de kata, cada detalle técnico y cada mínima pérdida de precisión pueden condicionar el resultado.
En kata senior femenino, la inscripción reúne a Varinia Castellano Curbelo, María Contreras Martín, Noa Eguren Guillemat, Lucía Rodríguez Bretones, Isabel Torres Moreno y Ruth Vizcaíno Calvo.
Aquí la lectura competitiva será especialmente interesante. En categorías con pocos cruces, la gestión estratégica del repertorio puede tener mucho peso. No se trata únicamente de ejecutar bien, sino de saber cuándo enseñar el kata más fuerte, cómo leer el cuadro y cómo competir cada ronda con intención.
El kata, aunque algunos todavía lo miren como una simple ejecución técnica, también se compite desde la cabeza.
El karate máster vuelve a reclamar su sitio
Otro de los elementos importantes del II Open Daedo KMastery 2026 será la presencia de categorías máster en kata.
En Kata VetB masculino 40-49, aparecen inscritos Moussa Ahalli, David Aparicio Fernández, Sergio Felipe De Cabo Machín, Gabriel de la Casa Rueda, Sven Krings Lafuente, Bruno David Lorenço Paiva, David Piñas de la Cruz y Damián Veiga Rebollo.
Es una categoría especialmente atractiva porque conecta con una realidad cada vez más evidente: el karate máster está creciendo, y no como una versión menor de la competición senior. Al contrario. En kata, la madurez competitiva puede aportar control, intención, lectura del ritmo y una forma de entender la ejecución que no siempre depende de la explosividad pura.
En Kata VetC masculino 50-59, competirán Alberto Alejandro Martínez, Ángel Javier Apellániz Espiga, Fernando Fleirez Nieto, Eliseo Penabad Fernández y Francisco Javier Villanueva Taboada.
En Kata VetC femenino 50-59, figuran Begoña Expósito Ramírez, Natalia García Galván, Ángela María Mayoral Ambros, Elena Moreno Jaramillo y Maribel Otiña Hernández.
La presencia de estas categorías refuerza una idea que el karate debería cuidar mucho más: la competición no termina en la etapa senior. El máster no es un añadido decorativo. Es una parte viva del karate competitivo y, bien trabajada, puede ser uno de los grandes activos del deporte.
Eliminatoria directa, repesca y reglamento WKF 2026
El campeonato se disputará con sistema de eliminatoria directa y repesca por el tercer puesto, según recoge el boletín oficial. Además, la organización indica que se competirá con el reglamento WKF 2026, siendo imprescindible estar federado.
Este dato también tiene interés. La entrada del reglamento 2026 está generando debate, especialmente en kata, donde se está poniendo el foco en la interpretación de la ejecución, la penalización de determinados excesos y la recuperación de una idea más combativa y menos teatralizada de la disciplina.
En kumite, habrá que observar cómo se aplica el criterio arbitral en un formato open, donde las diferencias físicas pueden influir mucho en la táctica, la distancia y la gestión del combate.
Leer el reglamento es una cosa. Verlo aplicado en competición, con medallas y premios en juego, es bastante más interesante.
Iván Leal, un nombre que pesa
El campeonato tiene además un elemento diferencial: la figura de Iván Leal.
Su nombre forma parte de la historia reciente del karate español. Como competidor fue una referencia internacional. Como técnico, ocupa actualmente una posición clave como seleccionador nacional de kumite. Que una figura de ese perfil impulse un evento de estas características le da al open una dimensión distinta.
No hablamos solo de una competición organizada por un club. Hablamos de una cita que nace alrededor de alguien que conoce el alto rendimiento, el tatami internacional y las necesidades reales del competidor.
Y eso se nota especialmente en la apuesta por el kumite open, por el premio en metálico y por una estructura que busca algo más que completar categorías.
Una previa con varios frentes abiertos
El II Open Daedo KMastery 2026 llega con varios puntos de interés.
El primero, comprobar quién impone su ley en los open senior de kumite. El segundo, ver cómo se resuelven los cuadros de kata senior, donde cada ronda tendrá mucho peso. El tercero, seguir la evolución de unas categorías máster que cada vez tienen más presencia, más nivel y más sentido competitivo. Y el cuarto, no menos importante, observar cómo responde la base en un campeonato que también da espacio a las categorías inferiores.
Illescas será el escenario. El tatami pondrá las respuestas.
Y desde dojodigital.es estaremos atentos a una cita que reúne varios ingredientes importantes: organización con nombre propio, premio económico, presencia de cantera, bloque senior, categorías máster y reglamento WKF 2026.