“Kiko” Rodríguez: El maestro granadino que trae el Goshin a escena

Ago 14, 2025

Introducción
José Antonio Rodríguez Martín, conocido como “Kiko”, es una de las figuras más destacadas del Karate y el Goshin en Granada. 5.º Dan en Karate Shotokan y 5.º Dan en Goshin, Técnico Deportivo Nivel III, Juez del Tribunal Nacional de Grados, Monitor de Autoprotección Policial en defensa personal, manejo del grillete y defensa extensible, Monitor de Técnicas y Metodología persuasiva contra la violencia de género, Especialista en defensa personal, combina su faceta como Director Técnico de la Escuela Municipal de Salobreña con la impartición de cursos.

Su formación no se limita al Karate: ha practicado Jiu Jitsu, arte marcial japonés enfocado en proyecciones, luxaciones y control del oponente, kobudo y Bugei, conjunto de disciplinas marciales tradicionales de los samuráis que incluye el manejo de distintas armas. Esta combinación le aporta una visión más amplia y efectiva de la defensa personal, enriqueciendo cada uno de sus cursos. El sábado 16 de agosto impartirá un curso especializado en Goshin, donde los asistentes podrán aprender y perfeccionar técnicas adaptadas a distintos niveles.

Kiko, llevas muchos años vinculado al Karate y al Goshin. ¿Cómo comenzó tu trayectoria en las artes marciales y qué te llevó a especializarte en defensa personal?
Pues yo comencé a practicar karate, si mal no recuerdo, en el año 1981 en mi ciudad natal, Motril, ¿el motivo que me llevo a ello? Realmente no lo recuerdo, quizás motivado por el boom de las películas de karate que estaban en auge en aquellos tiempos o porque algunos amigos decidimos apuntarnos a probar.
¿Defensa personal? ¿Acaso el karate no es en sí un método de defensa personal? El karate como cualquier arte marcial, ya es un sistema de defensa personal, lo que pasa es que, como ocurre con tantas otras artes, la especialización en solo alguna de sus facetas, kata, kumite… y las normas de competición, dan lugar a la pérdida de otras habilidades que se dejan de practicar. Yo tuve mi época de competidor, pero hubo un momento en que sentía que me faltaba algo y, a través de investigar y probar otras artes, me di cuenta de que tenía que llevar lo aprendido un poco más a lo natural, obviando a veces la plasticidad de la técnica y centrándome más en la posible eficacia que en lo bonito de la posición.

Tienes 5.º Dan tanto en Shotokan como en Goshin. ¿Qué aprendizajes clave has obtenido de cada disciplina que aplicas hoy en tu enseñanza?
Karate, Goshin… aún a día de hoy hay personas que siguen empeñadas en separar las dos cosas. Es como si dijéramos que karate es una cosa, kumite es otra y kata otra distinta. No, son todo partes de una misma cosa, y el goshin (autoprotección) forma parte de ello, ¿o no es el fin de las artes de lucha?
En mis clases practicamos goshin, kobudo, jiu jitsu, bugei… y todo ello encaminado a enriquecer el karate que aprendí. Intento transmitir el interés por investigar y mejorar día a día, respetando siempre la postura o punto de vista de cada uno. Nadie tiene la verdad absoluta.

Tu experiencia incluye Kobudo, Jiu Jitsu y Bugei. ¿Cómo enriquecen estas disciplinas tu visión de la defensa personal?
Todo suma. La habilidad y el conocimiento de las armas utilizadas que te aporta el kobudo ayudan a entender algunos de los katas que practicamos en Shotokan, donde hay técnicas de desarme y ataque con la propia arma. También te hace reconocer cualquier utensilio diario susceptible de ser utilizado como “arma de fortuna”. En cuanto al jiu jitsu y el bugei, me han ayudado a identificar movimientos o técnicas “escondidas” en los katas, que hasta ese momento solo eran defensas o golpes y ahora las veo como luxaciones o proyecciones, por ejemplo.

En este curso de Goshin, ¿qué objetivos principales te has marcado para los participantes?
En este curso, como en los anteriores, mi principal objetivo es intentar abrir la mente y despertar el interés de los participantes por conocer cosas nuevas, que puedan aportarle riqueza y conocimiento a su práctica diaria.

En tus cursos siempre hay un ambiente muy dinámico. ¿Qué papel juegan la motivación y la confianza en el aprendizaje de la defensa personal?
Como en cualquier cosa que se quiera conseguir, la motivación, el interés por aprender y la constancia en el entrenamiento son fundamentales. Por eso intento que las clases sean amenas y que los participantes se diviertan aprendiendo.

Tu papel como Director Técnico de la Escuela Municipal de Salobreña te da una visión muy cercana del alumnado. ¿Qué tipo de practicantes se pueden beneficiar más de un curso como este?
Obviamente, todo aquel que quiera aprender. Todos tenemos alumnos con distintas motivaciones: el que viene solo porque sus padres lo han apuntado para que haga algo, el que quiere ser campeón de kata o kumite y solo se enfoca en ello, el que solo se conforma con las dos o tres clases de la semana, el que se inscribe para hacer algo de deporte para mejorar su condición física… pero los que realmente aprovechan los cursos son ese tipo de alumno que quiere entender y aprender más sobre lo que hace y no se conforma con tan solo tres horas semanales de práctica.

La defensa personal a veces se percibe como algo complejo. ¿Cómo logras adaptarla para que cualquier persona, independientemente de su edad o experiencia, pueda practicarla y aprenderla?
En una ocasión vino una persona a decirme que quería que su hija aprendiera a defenderse en una semana. Yo le dije que eso era algo más complejo; me dijo que si era posible, que había visto en la televisión un arte marcial que decía que utilizaba movimientos naturales e innatos y se aprendía fácilmente y rápido. Los que llevamos ya algunos años en esto sabemos que no es tan fácil. El ser humano ha perdido, por desuso, muchas de las habilidades con las que teóricamente se nace. Es por ello que hay que adaptar las clases a las diferentes aptitudes del alumnado y potenciar aquellas que tienen y trabajar para mejorar las que tienen algo más ocultas. Todo el que realmente quiera puede aprender sin tener una preparación previa: unos tardarán menos y otros más, pero esto no es una carrera contra otros, sino una lucha contra uno mismo.

Más allá de la técnica, ¿qué valores o actitudes crees que aporta el Goshin a la vida diaria?
Aparte de la confianza en ti mismo, esfuerzo, constancia, lealtad… tenemos los preceptos:
.- Que nunca te hagan daño. (para ello defiéndete).
.- Que nunca hagas daño. (para ello respeta).
.- Que nunca te hagas daño. (para ello cuídate).

Si alguien está dudando en apuntarse, ¿qué le dirías para convencerlo de que aproveche esta oportunidad?
Solo le diría que si está pensando en desarrollar una actividad donde irá adquiriendo condición física, mejorar la salud, donde el compañerismo, la lealtad, el honor, el respeto, el esfuerzo, la constancia, la seguridad en uno mismo y el crecimiento personal sean algunos de los pilares a cuidar, no lo piense, acérquese a un Dojo e infórmese. No se arrepentirá. Merece la pena.

Mirando al futuro, ¿qué objetivos o proyectos tienes en mente dentro del Karate y la defensa personal?
Como objetivo personal, seguir investigando y creciendo como persona y como profesional. Al margen de esto, hay en camino varios proyectos literarios que espero poder acabar pronto para que vean la luz.

En cada técnica, en cada consejo, hay décadas de experiencia y pasión por enseñar. El tatami no solo es un lugar donde entrenar, es un espacio donde se comparten valores, se forjan amistades y se crece como persona. Este sábado, en Adra, tienes la oportunidad de vivirlo de la mano de uno de los grandes.

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