Puerto de la Cruz fue el último escenario de la temporada y no decepcionó. La Gran Final de la Liga Nacional de Karate 2025 reunió durante tres días a la élite del ranking nacional en kata y kumite, masculino y femenino, con una constante que atravesó todo el campeonato: aquí ya no hay margen para el error. El nivel subió, las diferencias se estrecharon y cada decisión pesó más que nunca.
Kata: precisión desde la base hasta la élite
Las categorías Benjamín y Alevín ofrecieron una imagen clara del trabajo de base. Ejecuciones limpias, katas reconocibles y una concentración impropia de la edad de muchos participantes. En masculino destacaron Andrés González Gómez y Javier Florentino Alcaraz, mientras que en femenino brillaron María Jesús Barroso Delgado y Martina Capetillo López.
En Infantil, el listón se elevó. Jaime González Morcillo dominó el cuadro masculino con regularidad, y Valeria Rebollo Carvajal hizo lo propio en femenino, en una categoría marcada por la igualdad. La Juvenil confirmó el cambio de fase competitiva: Thiago Leal y Luna Capetillo López supieron gestionar ritmo, presión y lectura arbitral.
Las categorías Cadete y Junior dejaron katas sólidos, sin concesiones. Calvin Mc Cann y Candela Peña García se llevaron el oro en cadete, mientras que en junior brillaron Elisey Yagudin Gritsenko y Paula Rey Vaquero, en cuadros donde cualquier error se pagó caro.
En Sub21, Iván Martín Montenegro y Abril Angulo Madrid compitieron con madurez y control. En Senior, la experiencia marcó diferencias: Raúl Martín Romero y Paola García Lozano se impusieron con katas convincentes, sin gestos superfluos y con una lectura clara del reglamento.

Kumite: del instinto a la estrategia
Las categorías base ofrecieron kumite directo, valiente y sin especulación. Jorge Sanz Iriarte, Álvaro Parada Moreno de la Santa, Carmen Cendan Penín o Ariadna Díaz Pérez destacaron por su iniciativa constante.
En Juvenil y Cadete, el guion cambió. Apareció la táctica, el control del espacio y la gestión del tiempo. Iker Llata Rey, Ignacio Beunza Riesco, Julia Gutiérrez Navamuel o Natalia Trujillo Cubero supieron leer mejor cada combate.
Las categorías Junior, Sub21 y Senior concentraron los enfrentamientos más tensos del campeonato. Rubén Diego Roldán, Jorge Pérez Lorite, Martín González Freddi y Jordi Valdivia Miranda se impusieron en masculino, mientras que en femenino lo hicieron Mireia Vizuete Olivenza, Eva Otero Luengo, Júlia Just Clopés y Adriana Gil Álvarez, en cuadros muy abiertos y decididos al detalle.
Cuando el reglamento entra en juego
Como suele ocurrir en grandes finales, la competición también dejó espacio para el debate.
En kata, algunas actuaciones no fueron consideradas válidas por ejecuciones técnicas incorrectas, una aplicación estricta del reglamento que generó conversación inmediata, especialmente por producirse en rondas decisivas.
En kumite, varios combates se resolvieron por decisión arbitral tras finalizar igualados. Acciones interpretables, lectura de la iniciativa y valoración del control marcaron resoluciones ajustadas que no dejaron a todos satisfechos.
El debate saltó a las redes sociales, sin excesos generalizados pero con intensidad, reflejo de una Liga Nacional que se decide cada vez más en los detalles.

Veteranos: experiencia sin ruido
Las categorías Veteranos ofrecieron una lectura distinta del campeonato. Menos explosión, más oficio.
En kata destacaron Rubén González de Fez, Damián Veiga, José Antonio González Magadán, Patricia Martínez Quintero o Teresa Muñoz de Galdeano.
En kumite, nombres como Luis Francisco Rasero Ruiz, Marco Antonio Bedoya López o Josune Rodríguez López demostraron que aquí se compite desde la experiencia.
Parakarate: competir sin concesiones
El parakarate volvió a ocupar su espacio con normalidad competitiva. Categorías bien definidas, criterio técnico claro y actuaciones sólidas.
Alba Serrano Albarrán, Paula Arrabal López, Ana Amado García o María Ester de León López confirmaron que aquí no hay asteriscos: se compite con rigor.
El otro marcador: los clubes
El medallero reflejó el trabajo colectivo.
KIDOKAN dominó el cuadro masculino.
Arenas Karate y Kumo Sport marcaron el paso en femenino.
Clubes como Kyodai Karate Galán, Iván Leal, Francisco Mayoral o Karate Antonio Machado volvieron a demostrar que la regularidad sigue siendo la clave del éxito.
Puerto de la Cruz cerró la temporada con títulos, tensión y debate.
La Liga Nacional se despide dejando una certeza: el nivel del karate español ha subido y, con él, la exigencia.
El reto ahora no es solo competir mejor, sino convivir con decisiones difíciles y una conversación pública que ya forma parte del deporte.
La temporada termina. El karate, por suerte, no se detiene.

En KUMITE Veteranos, os olvidáis de nombrar al ganador del ORO en las 3 competiciones de la Liga Nacional, incluyendo esta ultima, que ademas es el Grand Winner por 2° año consecutivo. Se trata de Jose Antonio Gonzalez Magadan, que tambien repitió estos méritos en KATA. Triplete en ambas modalidades, hazaña historica del asturiano en el karate nacional.