La Liga Nacional Junior y Sub-21 confirma el relevo del karate español: Eva Otero se impone en el intenso −61 kg femenino

Mar 9, 2026

La Liga Nacional Junior y Sub-21 volvió a dejar en Ciudad Real una jornada de alto nivel competitivo y muchas lecturas de futuro. El tatami reunió a buena parte de las promesas más sólidas del panorama nacional en una cita que, más allá de las medallas, sirvió para medir estados de forma, consolidaciones y la capacidad real de responder cuando el campeonato empieza a exigir de verdad.

La jornada ofreció un nivel notable tanto en kata como en kumite, aunque con sensaciones muy distintas en cada modalidad. En kata, más que la tensión habitual por la ejecución, se percibía también una atención especial al nuevo marco reglamentario. En el ambiente flotaba esa preocupación compartida por los detalles que ahora adquieren aún más peso: el control de la respiración, la limpieza sonora de la ejecución, la ausencia de pisotones innecesarios o de golpes al cuerpo que puedan penalizar una actuación. No era solo una cuestión técnica. Era visible en la actitud de competidores y entrenadores, conscientes de que el reglamento ya no perdona ciertos excesos expresivos que antes podían pasar más desapercibidos. En kumite, en cambio, la lógica fue la de siempre: velocidad, lectura táctica, gestión del marcador y combates decididos por detalles mínimos.

En ese contexto, la Liga Nacional volvió a demostrar que sigue siendo mucho más que una simple parada del calendario. Es el lugar donde muchos karatekas empiezan a construir su identidad competitiva antes de dar el salto definitivo al entorno absoluto. Cada jornada deja algo más que resultados: deja pistas sobre quién está creciendo, quién se consolida y quién empieza a pedir sitio en el siguiente escalón.


Kata: precisión, adaptación y nombres propios

IMAGEN: Real Federación Española de Karate

En kata junior masculino, el oro fue para José Ángel León de la Peña, que firmó una actuación sólida en una categoría de mucho nivel. La plata fue para Elisey Yagudin Gritsenko, mientras que los bronces recayeron en Izan Álvarez Fernández y Calvin Mc Cann.

En kata sub-21 masculino, la victoria fue para Iván Martín Montenegro, con Alejandro Galán Lacón en segunda posición. Los terceros puestos fueron para Juan Manuel López Villanueva y Pau Gomis Falcó.

En kata junior femenino, el triunfo fue para Rocío Castro López, por delante de Paula Rey Vaquero. El podio lo completaron Nerea Teixeira Gregorio e Idaira Falcó Vega.

En kata sub-21 femenino, la gran vencedora fue Carla Guardeño León, que además acabaría completando una jornada sobresaliente con otro oro en kumite. La plata fue para Abril Angulo Madrid, mientras que Carla Bredoux Sánchez y Lucía Rodrigo Díaz se llevaron los bronces.

También hubo presencia de categorías adaptadas, donde se sumaron nuevos campeones a la jornada: Andrei Gabriel Miresan Sechei en kata junior masculino discapacidad física K40, Luis Muñoz-Murillo Coto en kata junior masculino discapacidad intelectual K21, Miguel León Cózar en kata sub-21 masculino discapacidad física K40, Alberto José Movilla Silveira en kata sub-21 masculino discapacidad intelectual K21, Lucas Gea Merlo en K22, Ángel Turpin Abellán en K23, Luciana Andrea Stephenson Marín en kata junior femenino K22 y María García Gramaje en kata sub-21 femenino K22.


Kumite masculino: una jornada de mucha densidad competitiva

En kumite junior masculino −55 kg, el oro fue para Soufian Chaibi Benamar, que superó en la final a Jorge Ortiz Rueda. Los bronces fueron para Adrián López Mateos e Iván Rodríguez Bueno.

En junior −61 kg, el triunfo fue para David Ríos García, con Álvaro Lozano Hernández como subcampeón. El podio lo completaron Jesús Benito Barrio y Jesús Trueba Bárcena.

En junior −68 kg, el oro fue para Mohamed Reda El Jamhi Agdi y la plata para Noé Boutellier Soria. Los bronces recayeron en Jaime Martínez Bravo y Rodrigo García de Blas Redondo.

En junior −76 kg, el primer puesto fue para Marcos Blanco Castro, seguido de César Mateo Antúnez. Los terceros puestos fueron para David Suárez Martel y José Cagigas Fernández.

En junior +76 kg, la victoria fue para Marcos Serrano Jiménez, con Nerio Moreno Varela en segunda posición. El podio lo completaron Alejandro López Ávila y Carlos Sánchez Burgos.

En la categoría sub-21 masculina −60 kg, el oro fue para Filip Hornak, seguido por Jorge Pérez Lorite. Los bronces fueron para David Benítez Espuela y Unai Chica Tolosa.

En sub-21 −67 kg, el triunfo fue para David Gómez Gutiérrez, con Roque Mazoy Cortiñas en segunda posición. Los terceros puestos fueron para Samir Sadini y Aaron Fernández Torices.

En sub-21 −75 kg, el oro fue para Izan Martín Peña, mientras que Iván Fernández Pérez logró la plata. Los bronces fueron para Nacho Sotos Borrás y Marco Andreu Cascales.

En sub-21 −84 kg, el oro fue para Victor Fertu Avramescu, con Rubén Arenas Zapata como subcampeón. Los bronces fueron para Valentín Martínez Alias y Daniel Franco Elistratov.

En sub-21 +84 kg, la victoria fue para Samuel Hurtado Cañizo, seguido por Hugo Viso Navarro. Los terceros puestos fueron para Martín González Freddi y Adrián Fernández Rodríguez.


Kumite femenino: varias campeonas y una categoría que concentró muchas miradas

En junior femenino −48 kg, el oro fue para María Ventureira López. La plata fue para Estefanía Heras Orejuela, con Rhianna Ibáñez Jiménez y Aina Padilla en el tercer escalón.

En junior −53 kg, el primer puesto fue para Lola Paracuellos Elices, seguida por Ariadna Chica Tolosa. Los bronces fueron para Daniela Páez Cano y Amina Laaziri Tahiri.

En junior −59 kg, la campeona fue Alejandra Gómez Mauriño, con Chloé Ortega Chevalier como subcampeona. Los terceros puestos correspondieron a Helena González del Moral y Carlota Riera Acebedo.

En junior −66 kg, la victoria fue para Yuliia Simchuk, seguida por Nagore Núñez Abreu. Completaron el podio Aroa Nasarre Sánchez y Noa López González.

En junior +66 kg, el oro fue para Luna Vizuete Olivenza, con Marta González Herrera en segunda posición. Los bronces recayeron en Aitana Ruiz Núñez y Ángela Guerrero Casquero.

En sub-21 femenino −50 kg, la victoria fue para Carla Guardeño León, que firmó así un doblete muy importante en Ciudad Real tras ganar también el kata. La plata fue para Andrea Feo Cabo, con Ana Martín García-Gasco y María Pacheco Palomares como bronces.

En sub-21 −55 kg, el oro fue para Ruth Vizcaíno Calvo, seguida por Idaira López Méndez. Los terceros puestos fueron para Lucía Freixinos Caravaca y Dennissa Melnic.

En sub-21 −68 kg, la campeona fue Júlia Just Clopes, con Irene Fernández Pérez como subcampeona. Los bronces fueron para Eleonor Antonia Picazo Luque y Mireia Bejarano Villanueva.

En sub-21 +68 kg, la victoria fue para Sara Larra Pardo, por delante de Sandra Balbontín Sanz. Los bronces fueron para Julia Hernández Castilla y Alba Collado.

IMAGEN: Real Federación Española de Karate

Kumite sub-21 femenino −61 kg: la categoría que cumplió lo que prometía

Entre todas las categorías del campeonato, una de las más observadas era el kumite sub-21 femenino −61 kg, precisamente la división que en la previa se había señalado como una de las más abiertas y con más narrativa competitiva de toda la jornada.

La presencia de Eva Otero Luengo, Elena Cortés Mayas y Marina Cortinas Muñoz como cabezas de serie había dado forma a una historia clara antes de comenzar: la campeona de Europa, la campeona de España en transición de peso y la competidora que llegaba en ascenso. El desarrollo del cuadro, sin embargo, confirmó algo que el kumite recuerda constantemente: las historias previas sirven para ordenar la mirada, pero no para resolver el campeonato.

Y esa categoría respondió exactamente como se esperaba: con tensión, giros, cruces incómodos y una final entre dos nombres grandes.


Primeras rondas: el cuadro empezó a moverse muy pronto

El campeonato se abrió con una victoria contundente de Sara Jiménez Sánchez Morate sobre María Stefania Baptista Melintescu por 14-6, uno de los marcadores más amplios del arranque del cuadro. En esa misma zona, María Egea Colado avanzó directamente y fue construyendo una participación muy seria.

Uno de los primeros puntos de atención estaba en el lado de Marina Cortinas Muñoz, y ahí llegó una de las noticias importantes de la categoría: Marta Clavijo Gómez se impuso a la madrileña por 3-1, eliminando a una de las cabezas de serie antes de las rondas decisivas. Fue uno de esos resultados que cambian el tono de un cuadro entero.

Clavijo no se quedó ahí. Su presencia en semifinales terminó de confirmar que no había sido una sorpresa aislada.


La otra mitad: Eva Otero aceleró y el cuadro se apretó alrededor

En la otra parte del cuadro apareció la figura de Eva Otero Luengo, y lo hizo con autoridad. Su debut frente a Sara Arribas Jiménez terminó con un claro 9-0, un arranque que confirmó rápidamente que llegaba en modo campeonato.

Después llegó otro de los puntos de giro del cuadro. Aitana Moya Pérez se cruzó con Eva Otero y la campeona de Europa resolvió el combate con claridad: 6-1.

En la otra ruta hacia semifinales, Lucía Pérez Pérez se abrió paso hasta medirse con Otero, pero la competidora del Arenas Karate volvió a imponerse, esta vez por 3-0, asegurando su presencia en la final.


La final: Eva Otero y Elena Cortés llevaron la categoría hasta donde debía llegar

La final enfrentó finalmente a las dos cabezas de serie que mejor habían sostenido el campeonato: Eva Otero Luengo y Elena Cortés Mayas.

Era, en cierto modo, la final que mejor cerraba la narrativa de la previa. La campeona continental frente a la competidora que había dominado otra categoría y estaba confirmando su adaptación al −61.

Eva Otero acabó imponiéndose por 3-2, en una final muy cerrada y de mucho valor competitivo.

El resultado le da el oro y confirma algo que ya venía insinuándose desde hace tiempo: Eva Otero Luengo no solo gana, también sabe sostener el papel de favorita.

La plata de Elena Cortés Mayas también deja una lectura potente. Su cambio al −61 ya no puede leerse como una prueba o una transición a medias. Es una realidad competitiva.

Los bronces de Aitana Moya Pérez y Seny Diallo Kebe completan un podio que también habla del nivel de la categoría.


Una categoría que deja más certezas que dudas

El sub-21 femenino −61 kg cerró la jornada confirmando prácticamente todo lo que prometía antes de empezar. Hubo favoritismo, sí, pero también sobresaltos. Hubo una cabeza de serie eliminada antes de tiempo, una final entre dos nombres fuertes y una repesca muy exigente. Hubo, en definitiva, una categoría viva.

La victoria de Eva Otero refuerza su posición como una de las grandes referencias del peso. La plata de Elena Cortés consolida su aterrizaje en la nueva categoría. Y los bronces de Aitana Moya y Seny Diallo amplían el foco sobre una división donde cada vez cuesta más hablar solo de dos o tres nombres.

Si la Liga Nacional Junior y Sub-21 sirve para medir el relevo del karate español, esta categoría fue una de las mejores respuestas del fin de semana.

Y en Ciudad Real quedó claro que el −61 femenino sub-21 no solo tiene presente. También tiene argumento, profundidad y futuro.

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