Campeona del mundo cadete de kata y subcampeona mundial por equipos con solo 15 años. Candela Peña García ha convertido su primera participación en un Mundial en una experiencia difícil de olvidar. En esta nueva entrega de «Más allá del podio», la karateka extremeña habla de la seguridad con la que compite, de los detalles técnicos que todavía quiere perfeccionar, de los sacrificios de su familia y de la deportista en la que aspira a convertirse.
Más allá del podio: una campeona que sigue aprendiendo
Hay algo que llama la atención cuando Candela Peña entra al tatami. Su paso es rápido y firme, la mirada permanece fija y su actitud transmite una determinación que parece anticipar lo que está a punto de suceder. Todavía no ha ejecutado la primera técnica, pero su presencia ya resulta difícil de ignorar.
No es una puesta en escena calculada, según explica. Es su manera natural de afrontar la competición, el resultado de muchas horas de entrenamiento y de la confianza en el trabajo realizado.
Esa seguridad la acompañó en octubre de 2026 hasta Bielsko-Biała, donde disputó el primer Campeonato del Mundo de su carrera.
Candela no llegaba a Polonia como una desconocida. En los meses anteriores había conquistado el Campeonato de Europa cadete en Limassol, ganado la Youth League de Venecia y conseguido la plata en Poreč. A sus 15 años, la karateka de Herrera del Duque ya había demostrado su nivel frente a algunas de las principales competidoras internacionales de su categoría.
Pero su primer Mundial iba a convertirse en algo diferente.
En la competición individual superó todas sus eliminatorias y alcanzó la final frente a la egipcia Jana Kassem. Para aquel enfrentamiento eligió Chatanyara Kushanku, uno de sus katas favoritos. Los cinco jueces le dieron la victoria. Candela era campeona del mundo.
El campeonato todavía le reservaba otra medalla. Junto a Rocío Castro, Uxía Folgueira y Lucía Rodrigo, formó parte del equipo español de kata cadete-júnior que conquistó la plata mundial.
Dos podios en su primera participación mundialista. Un resultado extraordinario para una deportista que todavía tiene por delante varias etapas de formación y crecimiento.
Detrás de esas medallas, sin embargo, hay una historia que comienza mucho antes: sus primeros entrenamientos en Herrera del Duque, la influencia de sus entrenadores y los viajes que su familia realiza para que pueda continuar preparándose en Madrid.
En esta nueva entrega de «Más allá del podio», la serie de entrevistas de Dojo Digital, Candela comparte sus sensaciones durante el Mundial, explica qué busca en sus ejecuciones y habla de las personas que han hecho posible su trayectoria.
También descubrimos a una joven que disfruta con sus amigos, admira el kata de Rika Usami y tiene bastante claro quién acabaría metiendo en problemas a la selección española si protagonizara una película de aventuras.
El primer Mundial: cinco banderas para la historia
1. Candela, antes de viajar a Polonia dijiste que querías luchar por el oro. Ahora que lo has conseguido, ¿cómo recuerdas aquel momento en el que terminaste tu kata y viste que los cinco jueces te daban la victoria? ¿Qué fue lo primero que pensaste?
Sí, lo tenía claro desde que supe que iba al Mundial.
Lo recuerdo con mucha alegría por haber conseguido uno de mis sueños, que era nada más y nada menos que un campeonato del mundo.
En ese momento, sinceramente, estaba en una nube. No me daba tiempo ni a pensarlo, pero con el paso de las horas me iba dando cuenta del logro tan importante que acababa de conseguir.
Me venían a la mente toda mi familia y mis amigos, pero sobre todo mis padres, que estaban allí acompañándome en ese momento tan especial para mí.

2. En tu primer Mundial ganaste todas las eliminatorias individuales y solo cediste una bandera en toda la competición. Visto desde fuera parece un campeonato casi perfecto. Pero ¿cómo lo viviste tú desde dentro? ¿Hubo algún enfrentamiento que te hiciera sufrir especialmente?
Lo viví intensamente, ya que había mucho nivel entre todas las competidoras y sabía que no iba a ser fácil ir pasando de ronda.
Cada encuentro tiene su particularidad. Como he dicho antes, ninguna de las rondas era fácil, pero, si me tengo que decantar por alguna, la egipcia fue la que más fuerte me pareció.
3. En la final elegiste Chatanyara Kushanku para enfrentarte a Jana Kassem. ¿Qué tiene ese kata que te hizo decidirte por él? ¿Cómo te sentiste durante la ejecución?
Es un kata que me gusta especialmente y es el que siempre he llevado a rondas finales, porque es un kata muy vistoso que requiere de mucha potencia, técnica y velocidad.
Durante la ejecución me sentí muy cómoda, por eso el resultado fue el que fue, jajajaja.
El kata: lo que no se ve desde la grada
4. Cuando entrenas un kata que ya dominas y con el que has conseguido grandes resultados, ¿en qué detalles sigues trabajando? ¿Qué es lo que más te cuesta perfeccionar actualmente?
Siempre hay detalles en los que trabajar para seguir mejorando cada día.
Lo que más me cuesta ahora mismo es pegar fuerte sin ningún tipo de respiración.
5. ¿Hay algún kata con el que disfrutes especialmente, aunque no sea necesariamente el que mejores resultados te da? ¿Qué es lo que te gusta de él?
El que más me gusta es Chatanyara Kushanku, porque es un kata en el que demuestro todo mi potencial, tanto a nivel técnico como físico.
6. Candela, hay algo que llama la atención cuando te vemos competir: tu manera de entrar al tatami. Caminas con paso rápido y firme, la mirada fija y una seguridad que parece anunciar que vas a por todas. Da la impresión de que, incluso antes de ejecutar la primera técnica, ya has conseguido imponer tu presencia. ¿Es algo que trabajas conscientemente o te sale de manera natural? ¿Qué pasa por tu cabeza durante esos segundos previos al comienzo del kata?
Es algo que me sale totalmente natural.
En esos momentos estoy tan concentrada que pienso en ejecutar el kata tal y como lo he trabajado durante tantas y tantas horas y voy con la confianza de que todo va a salir bien.
Dos medallas y un equipo
7. Después del oro individual todavía te esperaba la competición por equipos, donde conseguisteis la plata mundial. ¿Cómo viviste ese segundo campeonato? ¿Cambió algo en tu manera de competir al pasar de hacerlo sola a compartir el tatami con tus compañeras?
Lo viví de una manera muy especial, ya que pude compartir ese maravilloso momento con mis compañeras de equipo.
Sinceramente, no cambió mi manera de competir.
8. En individual cada deportista tiene su manera de ejecutar un kata, pero en equipos las tres competidoras deben coordinarse con una precisión enorme. ¿Qué es lo más difícil de conseguir cuando trabajáis juntas? ¿Y qué es lo que más disfrutas del kata por equipos?
Lo más difícil de trabajar en equipo es la coordinación y para eso tenemos que conocernos muy bien.
Lo que más disfruto es que somos grandes compañeras y eso se nota a la hora de desarrollar los katas.

Herrera del Duque, las personas y lo que viene
9. Eres de Herrera del Duque, una localidad relativamente pequeña desde la que has llegado a competir con karatekas de todo el mundo. ¿Cómo fueron tus primeros años en el karate? ¿Qué personas han sido especialmente importantes para que hayas llegado hasta aquí?
Fueron años muy bonitos, en los que disfrutaba mucho de cada entrenamiento y lo vivía con mucha ilusión.
En primer lugar, mi entrenador Jesús Bermejo, con el que empecé aquí, en Herrera del Duque. Fue quien me enseñó y me animó a seguir en este deporte.
También Manuel Capetillo, de Kumo Sport, que es mi entrenador actualmente y con quien estoy creciendo y desarrollándome como karateka.
Por último, pero no menos importantes, mis padres. Ellos siempre hacen un sacrificio enorme para llevarme a Madrid a cada entrenamiento y a todas las competiciones.
Estoy segura de que, sin ellos, todo esto hubiera sido mucho más difícil.
10. En una entrevista después del Europeo comentaste que querías disfrutar del trabajo que habías preparado y pasarlo bien, independientemente del resultado. ¿Cómo consigues mantener esa manera de vivir el karate cuando compites en campeonatos tan importantes y sabes que tienes posibilidades de ganar?
Siempre que voy a los campeonatos voy a disfrutar y es la única manera de que, si los resultados no se dan, al menos me vaya con la satisfacción de haberlo pasado bien.
11. Acabas de conseguir el título mundial cadete, pero todavía tienes mucho camino deportivo por delante. Sin pensar necesariamente en medallas, ¿qué te gustaría aprender o mejorar durante los próximos años? ¿Qué clase de competidora te gustaría llegar a ser?
Me gustaría seguir aprendiendo de todo el proceso porque sé que queda mucho camino por recorrer, ya que, como bien sabes, todavía estoy en categorías inferiores.
Me gustaría ser una competidora cercana, alegre y una competidora en la que, el día de mañana, los más pequeños puedan fijarse.
Fuera del tatami
Hasta aquí hemos conocido a Candela, la competidora que se ha proclamado campeona del mundo. Pero «Más allá del podio» también quiere descubrir cómo son sus protagonistas cuando desaparece la presión del campeonato y llega el momento de disfrutar con sus compañeros.
Con Candela hay espacio para Dragon Ball, una selección española convertida en reparto cinematográfico y un plan bastante sencillo para recuperarse de una competición.
12. En Dragon Ball, dos guerreros pueden fusionarse para combinar sus habilidades y convertirse en un luchador mucho más poderoso. Si pudieras fusionarte con cualquier karateka, ya sea de la selección española o de cualquier otro país, ¿a quién elegirías? ¿Qué característica suya te gustaría incorporar a tu propio kata?
A Rika Usami, porque es una karateka muy rápida y ejecuta las técnicas con mucha limpieza.
13. Imagina que la selección española tiene que protagonizar una película de aventuras. ¿Qué compañero o compañera sería el protagonista, quién acabaría metiéndoos en problemas y quién conseguiría sacaros de ellos?
El protagonista sería Hugo González. En problemas… ¡Hugo también! Jajajajaja.
Y quien conseguiría sacarnos de todo esto sería Iván Martín, que es un fenómeno. Jajajaja.
14. Cuando vuelves de una competición y por fin tienes un día completamente libre, sin entrenamientos ni viajes, ¿cuál sería tu plan perfecto? ¿Qué es lo primero que te apetece hacer?
Salir con mis amigos para despejarme y pasarlo bien.
Lo primero que me apetece hacer es descansar y comer.
La confianza se construye mucho antes de entrar al tatami
Hay una imagen que resume bien la forma de competir de Candela Peña: su entrada al tatami, rápida, decidida, con la mirada fija en lo que tiene por delante.
Vista desde fuera, esa seguridad podría interpretarse como una actitud deliberada para impresionar. Pero la campeona mundial cadete ofrece una explicación más sencilla. No prepara especialmente esa expresión ni ese paso firme. Llega concentrada y confiando en las horas de trabajo que acumula detrás.
Es una respuesta que permite entender su relación con el kata. Candela habla de potencia, técnica y velocidad cuando describe Chatanyara Kushanku, pero también reconoce que sigue encontrando detalles que necesita perfeccionar. El título mundial no ha eliminado esa necesidad de continuar aprendiendo.
Su campeonato en Polonia dejó dos medallas y dos experiencias diferentes. En individual, la satisfacción de alcanzar un objetivo que tenía muy claro desde antes de viajar. Por equipos, la posibilidad de compartir el resultado con unas compañeras con las que considera fundamental conocerse bien para alcanzar la coordinación necesaria.
Pero quizá la parte más reveladora de esta conversación aparece cuando recuerda a las personas que la han acompañado hasta aquí.
Candela señala a Jesús Bermejo, su primer entrenador en Herrera del Duque, y a Manuel Capetillo, con quien continúa desarrollándose en Kumo Sport. Y reserva un reconocimiento especial para sus padres, que asumen los desplazamientos a Madrid para que pueda entrenar y competir.
Detrás de una campeona del mundo de 15 años no hay solamente talento. También hay tiempo, dedicación y una estructura familiar y deportiva que hace posible su progreso.
Cuando le preguntamos qué clase de competidora quiere llegar a ser, Candela no responde con una lista de títulos. Habla de seguir aprendiendo y de convertirse en alguien cercano y alegre, en quien los más pequeños puedan fijarse.
Su primer Mundial ya forma parte de su historia deportiva. La manera en que quiere recorrer todo lo que todavía tiene por delante quizá sea una de las ideas más interesantes que nos deja esta entrevista.
Candela Peña ha llegado a lo más alto de su categoría. Y sigue pensando en todo lo que le queda por aprender.
Empresas que apoyan a Candela Peña
La trayectoria deportiva de Candela cuenta también con el respaldo de varias empresas que colaboran con ella: Jardinería Sara, Fuel 10, Carballo Distribuidora y Raíza. Su apoyo forma parte del entorno que acompaña a la karateka extremeña en su desarrollo deportivo.
«Más allá del podio» es una serie de entrevistas de Dojo Digital dedicada a conocer las experiencias deportivas, técnicas y personales de los protagonistas del Campeonato del Mundo cadete, júnior y sub-21 de 2026.

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