La campeona olímpica y mundial prepara su regreso a la competición en los World Masters Games de Kansai 2027 y habla con Dojo Digital sobre sus kata, la edad, la preparación y el futuro del karate máster.
Cinco años después de cerrar su etapa internacional, la campeona olímpica de kata prepara su regreso al tatami en los World Masters Games de Kansai 2027.
No se trata de una vuelta al karate, porque nunca dejó de entrenar. Se trata de volver a competir después de haber cerrado una de las carreras más importantes de la historia del kata: oro olímpico en Tokio, dos títulos mundiales, siete campeonatos de Europa y una trayectoria marcada por años de dominio internacional.
Ahora afronta una etapa diferente. Una competición máster, un nuevo proceso de preparación y el regreso a Japón, el país donde alcanzó el mayor éxito de su carrera.
Dojo Digital ha hablado con Sandra Sánchez sobre cómo está preparando esta vuelta, qué cambia al competir en una nueva etapa deportiva y qué lugar puede ocupar el karate máster en el futuro de la competición.
Has seguido entrenando después de retirarte, pero competir obliga a preparar los kata de otra manera. ¿Qué has tenido que recuperar o cambiar específicamente desde que decidiste volver a competir?
Nunca he dejado de entrenar, pero preparar una competición es diferente. Hay que planificar bien los meses que quedan por delante, organizar los periodos de carga y volver a encontrar esas sensaciones, esa chispa, ¡ese punto de explosividad!
De alguna manera, siempre he mantenido un poquito de todo, porque soy muy exigente conmigo misma y disfruto muchísimo entrenando, especialmente cuando compartimos entrenamientos con otros deportistas o hacemos nuestros Training Camps.
Ahora toca volver a poner todas esas piezas en su sitio y prepararme para llegar a mayo en las mejores condiciones posibles.
Cuando vuelves al tatami, ¿lo haces con la idea de disfrutar de la experiencia o enseguida aparece otra vez la Sandra que prepara cada detalle para ganar?
Siempre he tratado de explicar que nunca he entrenado con el objetivo de ganar, sino con el de hacer el kata lo mejor que pudiera, de conseguir transmitir algo especial. Cuando salgo al tatami no siento que quiera ganar a nadie más que a mí misma.
Vuelvo porque disfruto haciendo kata y porque quiero vivir esta experiencia.
Siempre he defendido que el karate es tan grande que sirve hasta para competir. Y creo que, en las diferentes etapas de nuestra vida, es importante seguir transmitiendo esas ganas de construir sueños y luchar por ellos.
En tu etapa en categoría absoluta tenías un repertorio de kata muy definido. Para esta vuelta en máster, ¿vas a mantener esos mismos kata o has adaptado el repertorio y la forma de trabajarlos a esta nueva etapa competitiva?
Aún no sé ni cuántos kata harán falta! 😅😅
En mis clases diarias entreno todos los kata, pero en las horas específicas de competición tengo mis preferencias, jajaja.
Todavía me siento fuerte y capaz de ejecutar los kata más largos y exigentes, pero también tengo muchas ganas de transmitir todo lo especial que tienen algunos kata más cortos.
Habrá que esperar a mayo para descubrir cuáles elijo. 😉
En categoría máster cambian la edad, el momento deportivo y también la relación con el cuerpo. ¿Crees que eso modifica la manera de ejecutar un kata o de plantear una competición respecto a tu etapa absoluta?
Creo que puede modificar la manera de prepararlo, pero no necesariamente la esencia de su ejecución.
Por mi experiencia, he tenido que escuchar que era demasiado mayor incluso antes de ganar los Juegos Olímpicos. 😊 Pero los kata no están pensados por edades.
Por supuesto, debes conocer tu cuerpo, tus posibilidades y tus límites, gestionar las cargas y entender que entrenar más no siempre significa entrenar mejor.
Puede que algunas capacidades físicas cambien, pero también ganas experiencia, comprensión técnica y una capacidad diferente para transmitir lo que estás haciendo.
Los kata son apasionantes. ¡Nunca dejas de descubrir y aprender!

Dojo Digital lleva tiempo dando espacio al karate máster porque creemos que tiene mucho más recorrido competitivo del que a veces se le reconoce. Desde dentro, ¿qué crees que necesita el máster para ganar todavía más visibilidad y consideración?
Lo primero es dejar de entender el deporte máster como una versión menor del deporte de élite.
La sociedad ha cambiado. Tenemos generaciones de deportistas de 30, 40, 50 años y más, con un estado de forma envidiable, con ganas de retarse y de seguir marcándose objetivos.
Necesitamos competiciones bien organizadas, visibilidad, referentes y oportunidades para que los deportistas puedan seguir teniendo objetivos independientemente de su edad.
En el caso del karate, el deporte máster ha evolucionado de una forma increíble, pero todavía queda camino por recorrer para que la WKF lo acoja y lo formalice.
En muchos otros deportes ya existen estructuras muy desarrolladas. Además, no podemos olvidar las oportunidades sociales y económicas que ofrece el deporte máster a través del turismo deportivo.
Durante muchos años hemos asociado el éxito deportivo exclusivamente a una etapa muy concreta de la vida. Parece que cuando termina tu carrera en categoría absoluta, también tiene que terminar tu historia como competidor.
¿Y por qué?
Me gustaría que mi regreso ayudara a cambiar un poquito esa percepción. Que alguien que dejó de competir hace diez años se plantee volver o que una persona de cincuenta años descubra que todavía puede empezar.

Has explicado que recibiste una invitación para estar en Kansai 2027. ¿Sabes ya si habrá otras grandes figuras o antiguas rivales invitadas? ¿Hay algún nombre con el que te haría especial ilusión volver a coincidir en competición?
Bueno, más que recibir una invitación, recibí la información sobre la competición e hice mi inscripción a principios de año. Unas semanas después fui seleccionada.
Sabía desde hace meses que podía competir, pero, al haber sido deportista de élite, tenía que realizar las comunicaciones correspondientes en materia antidopaje, tanto en la agencia española, como a nivel internacional, a través de la WKF.
Hasta no tener todo en regla, y aprovechando también el comienzo de la temporada, preferí no anunciar mi regreso.
Todavía no sé qué otras deportistas estarán allí, pero me haría muchísima ilusión reencontrarme con algunas de las personas con las que compartí tantos años de competición.
También tengo muchas ganas de conocer a otros deportistas máster, de diferentes disciplinas, escuchar sus historias y descubrir qué les ha llevado a seguir compitiendo.
Estoy convencida de que detrás de cada uno hay una historia que merece la pena conocer.
Tu último gran ciclo competitivo terminó ganando y ahora vuelves en Japón, el país donde conseguiste el oro olímpico. ¿Te planteas Kansai como una experiencia diferente o ya tienes un objetivo deportivo concreto para ese campeonato?
Japón siempre será un lugar muy especial para mí. Allí conseguí el oro olímpico y viví uno de los momentos más importantes de mi carrera.
Ahora quiero volver a salir al tatami a transmitir todo lo que yo siento cuando hago un kata, a intentar emocionar.
En Tokio cumplí un sueño. En Kansai quiero demostrar que todavía quedan muchos sueños por construir.
Un nuevo capítulo
Hay regresos que nacen de una deuda pendiente, de una derrota o de algo que quedó por demostrar.
El de Sandra Sánchez no.
Sandra se retiró después de haber ganado prácticamente todo. Su carrera no necesitaba otro capítulo para quedar completa. Quizá por eso este regreso resulta especialmente interesante: no vuelve para corregir su pasado, sino porque sigue encontrando razones para mirar hacia delante.
En sus respuestas habla de entrenar, de seguir aprendiendo, de escuchar el cuerpo, de descubrir nuevas cosas dentro de los kata y de volver a colocarse un objetivo delante. Y plantea además una cuestión que trasciende su propia historia: por qué hemos aceptado durante tanto tiempo que la competición tenga una fecha de caducidad.
Su regreso a Kansai 2027 puede ayudar a mirar el karate máster de otra manera. No como una versión menor de la élite, sino como una etapa competitiva con objetivos, preparación, exigencia y sentido propio.
Durante años, Sandra tuvo que escuchar que era demasiado mayor. Después llegaron los Europeos, los Mundiales y el oro olímpico en Tokio.
Ahora la edad vuelve a aparecer en la conversación, pero desde otro lugar.
Y hay algo especialmente simbólico en que este nuevo capítulo vuelva a llevarla a Japón. Tokio fue el escenario de uno de los grandes sueños de su carrera. Kansai será otra etapa, otro contexto y otra manera de vivir la competición.
Sandra lo resume mejor que nadie:
«En Tokio cumplí un sueño. En Kansai quiero demostrar que todavía quedan muchos sueños por construir.»
Desde Dojo Digital solo podemos añadir una cosa:
nos alegra que haya decidido volver a construir uno de ellos sobre un tatami.

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