Dojo Athletics: ¿el “sensei” digital que tu karate estaba esperando o está aún por pulir?

Dojo Athletics: ¿el “sensei” digital que tu karate estaba esperando o está aún por pulir?

Me lancé a probar Dojo Athletics con la misma mezcla de curiosidad y escepticismo con la que uno se ata el cinturón blanco la primera vez. Después de bucear en la aplicación, leer reseñas y hacer un par de katas guiadas por el móvil, esto es lo que me llevo a casa.

Lo que me hizo levantar la ceja (en el buen sentido)

  1. Programa 100 % personalizado con “Sensei”
    La aplicación arranca midiendo movilidad, fuerza y posibles molestias para generar ciclos de cuatro semanas ajustados a tu anatomía; promete ir reajustando el plan conforme mejoras. Es un enfoque más clínico que la típica tabla genérica.
  2. Biblioteca de katas multimirada
    Su “Kata Log” presume de ser la base de datos de katas más grande del mercado y permite rotar la cámara para ver cada secuencia desde todos los ángulos, abarcando Shotokan, Shito Ryu y Goju Ryu. Para los visuales (como yo), esto vale oro.
  3. Workouts escalables en tiempo real
    Cada ejercicio tiene hasta seis niveles y se puede “subir o bajar” durante la sesión, algo muy práctico si entrenas con compañeros de distinto nivel en el dojo.
  4. Prueba gratis de 7 días y plantel de campeones como instructores
    Durante la semana de prueba puedes explorar vídeos impartidos por referentes del tatami como Philip Jüttner (doble campeón mundial Shotokan WSKA), Lena Staiger (11 medallas nacionales), Anna Miggou (campeona de Europa 2022), Fabian Straub, Tim Steiner, Udo Boppré y otras figuras del equipo alemán. Que tu kata la desgrane alguien que ha subido a podios internacionales aporta detalles técnicos y una motivación extra que rara vez se encuentran en tutoriales genéricos.
  5. Actualizaciones frecuentes y respuesta del equipo
    Varios usuarios subrayan la rapidez de los desarrolladores para arreglar fallos e ir añadiendo funciones.

El tatami donde patina

  1. Bugs que cortan el flujo
    Hay reportes de ciclos de entrenamiento que no se reinician tras la evaluación, obligándote a reiniciar la app (o tu paciencia).
  2. Rendimiento lento y carga de vídeos
    En dispositivos modestos los tiempos de carga pueden dejarte practicando zen en lugar de kumite. Enfoque muy WKF–competición
    Quien busque bunkai tradicional o defensa personal quizá sienta que la propuesta está demasiado orientada al karate deportivo de puntos.

¿Qué dicen los números?

  • 4,0 ★ en Google Play sobre 205 reseñas y más de 10 000 descargas (3,85 ★ en AppBrain). No es un hit masivo, pero la comunidad que tiene está razonablemente satisfecha. 

Dojo Athletics es ese compañero de entrenamiento que te motiva con datos y vídeos pulidos, pero que todavía llega tarde a clase algún día y te pide dinero extra por enseñarte el kata que realmente querías practicar. Si buscas un plan de acondicionamiento específico para competir o complementar tu entrenamiento presencial, vale la pena usar la semana gratuita y sacar tus propias conclusiones. Para entrenadores o competidores el precio se justifica por las funciones avanzadas y la amplitud de recursos que ofrece; para el practicante habitual puede resultar algo elevado. Si lo tuyo es el karate tradicional, puede que encuentres mejores apps donde el kata no sea un DLC.

Mi consejo: entra, prueba, y decide antes de que acabe el período de prueba. El potencial está ahí; solo necesita un par de ajustes —y quizá pulir el lado financiero— para convertirse en un verdadero cinturón negro del karate tech.

El karate de los que no se rinden: San Fernando vibra con el Campeonato de España Máster.

El karate de los que no se rinden: San Fernando vibra con el Campeonato de España Máster.

San Fernando: el kiai no entiende de edad

Bajo el cielo abrasador de San Fernando, el kárate español volvió a vibrar este fin de semana en la Ciudad Deportiva Bahía Sur. Durante dos días, más de 400 karatekas veteranos, procedentes de 17 federaciones autonómicas, se enfrentaron con una mezcla de pasión, técnica y experiencia que solo otorgan los años de tatami. No se trataba solo de competir: era una celebración del karate como forma de vida.

Desde el primer saludo ceremonial, quedó claro que Andalucía jugaba con la ventaja del terreno… y del talento. La federación andaluza no solo fue profeta en su tierra: se llevó la corona del medallero con 26 metales, siete de ellos de oro. Castilla y León y el País Vasco le pisaron los talones, igualando en número de preseas (16), aunque con menos primeros puestos. Madrid, siempre presente, sumó 18 en total, mientras otras regiones como Castilla-La Mancha, Asturias o Cataluña dejaron también su impronta.

Pero más allá de los números, lo que realmente encendió las gradas fue el espectáculo sobre el tatami. En kata, Rubén González de Fez (Valencia) y Yaiza Martín Abello (Aragón) se encargaron de inaugurar el podio con actuaciones que rozaron la perfección en la categoría de 35 a 40 años. No tardaron en seguirles Iker Bilbao (País Vasco) y Teresa Muñoz de Galdeano (Castilla-La Mancha), demostrando que a los 41 años la precisión y el ritmo siguen afinados como el primer día. A medida que avanzaban las rondas, nombres como Óscar Botrán (Castilla y León), Carmen López Mena (CLM), o Francisco Ortega (Andalucía) levantaban aplausos y respeto a partes iguales.

Uno de los momentos más emotivos del fin de semana llegó con Gustavo Adolfo Reque, andaluz de 71 años, que no solo compitió en kata, sino que se alzó con el oro. Su ejecución no solo fue impecable: fue una lección de vida. Igual que la madrileña Hortensia Durán, que en la misma franja de edad, cerró su participación con una medalla de oro y una sonrisa que no necesitó traducción.

En kumite, la tensión se palpaba en el aire. El catalán Álex Asnà y el andaluz Carlos Jimena protagonizaron finales llenas de emoción en las categorías de 35 a 40 años, con combates decididos en los últimos segundos. El veterano Pedro Luis Román (Castilla y León) se coronó en +75 kg con su estilo sobrio y eficaz, mientras que Héctor San Miguel (Madrid) demostró por qué sigue siendo referencia en el tramo 51-60, llevándose el oro con una actuación muy táctica.

Las categorías femeninas no se quedaron atrás. Iratxe Larrañaga (País Vasco) hizo gala de un control absoluto del combate, y Carmela Gómez (Castilla y León) confirmó su estado de forma arrollador. Eva María Ortigosa (Andalucía) rozó el podio en kata y en kumite, reafirmando que el nivel del kárate femenino máster en España vive un momento espléndido.

Los combates por equipos aportaron la guinda al espectáculo. Las finales se vivieron como auténticas guerras de estrategia y corazón. Castilla y León se llevó el oro en kumite masculino, mientras el País Vasco hizo lo propio en femenino. Andalucía, siempre al acecho, arrasó en el formato mixto, colocándose en lo más alto con un oro y dos bronces, sumando puntos y confianza en una categoría cada vez más vistosa.

Mención especial merecen los karatekas del para-karate. Desde Félix Escribano (Valencia), campeón en discapacidad física, hasta los andaluces Francisco Javier Pérez Clavijo y Francisco Javier Berenguer, que brillaron en categorías intelectuales, quedó claro que en el karate hay sitio para todos y que el espíritu de superación no conoce barreras.

La cobertura mediática, con seis señales de streaming simultáneas y un pico de 12.000 espectadores durante la final femenina de kata, dio al campeonato una dimensión nacional. La presencia institucional —con la alcaldesa Patricia Cavada entregando medallas y destacando el impacto económico para la ciudad— dejó entrever que San Fernando tiene papeletas para repetir como sede en 2026. No sería de extrañar: hoteles llenos, ambiente en las calles y una comunidad entregada.

Y mientras los patrocinadores como LaLiga Sports, Daedo o El Corte Inglés medían su retorno en visualizaciones y menciones, lo que realmente quedó fue el mensaje silencioso del tatami: que el kárate no es solo un deporte. Es disciplina, es constancia, es una comunidad. Y que el kiai, ese grito que rompe el silencio en cada técnica, suena igual de fuerte a los 35 que a los 75.

El renacer de los campeonatos máster: más que una segunda juventud

El renacer de los campeonatos máster: más que una segunda juventud

En los últimos años, el tatami ha empezado a llenarse de nuevo con una energía distinta. No son solo las jóvenes promesas quienes protagonizan los campeonatos: son también los veteranos. Practicantes que, con décadas a sus espaldas, han decidido volver a anudarse el cinturón, subir al tatami… y competir.

El auge de los campeonatos máster no es una moda pasajera: es un fenómeno en crecimiento que está demostrando que el kárate no tiene edad. Estas competiciones se están consolidando como espacios de altísimo nivel técnico, pero sobre todo, como auténticos encuentros de pasión, respeto y salud.

Un ejemplo claro lo encontramos en Paco Ortega, del gimnasio Okinawa de Mancha Real (Jaén), que se ha proclamado recientemente campeón de España de katas en categoría máster. Su actuación no solo fue impecable desde el punto de vista técnico, sino que emocionó a todos los presentes por lo que representaba: el regreso, la constancia, la superación y la fidelidad a una vida ligada al tatami.

Y es que, a estas edades, nadie compite por ego. Se compite por salud, por pasión, por volver a sentir la vibración del tatami bajo los pies, el pulso acelerado antes de comenzar un kata y el calor de los compañeros al terminar. Porque lo que se respira en estos campeonatos no es tensión ni rivalidad, sino compañerismo, admiración mutua y una profunda alegría por compartir camino.

Para muchos, volver a la competición es volver a ponerse una meta. La competición, sin ser el objetivo final, se convierte en un aliciente, en la excusa perfecta para entrenar con más ganas, para no dejarse llevar por la rutina, para hacerle hueco al kárate en agendas llenas de trabajo, familia y responsabilidades. Es una semilla que ayuda a mantener viva la llama.

Y, quizás lo más importante: estos campeonatos están atrayendo de nuevo a antiguos practicantes, revitalizando los dojos y recordándonos que el kárate no es solo un deporte de juventud, sino un arte de por vida. Que siempre se está a tiempo de volver.

Aún queda camino por recorrer: más visibilidad, más apoyo federativo, mejor cobertura. Pero lo esencial ya está ocurriendo: cada vez más karatekas máster regresan al tatami. Y lo hacen con el corazón por delante.

El kárate no se abandona: se transforma. Y en cada máster que vuelve, el arte vuelve a nacer.

Adidas Kata Shori vs Shureido New Wave 3: lo que nadie te cuenta

Adidas Kata Shori vs Shureido New Wave 3: lo que nadie te cuenta

Adidas Kata Shori vs Shureido New Wave 3: lo que nadie te cuenta

Cuando uno se enfrenta a la decisión de comprarse un nuevo kata-gi de calidad, suele encontrarse con las mismas recomendaciones de siempre: “compra un Shureido, es lo mejor” o “Adidas está muy bien por el precio”. Pero pocas veces se habla desde la experiencia directa de haber entrenado, competido y convivido con ambos. Y la realidad es que elegir entre el Adidas Kata Shori y el Shureido New Wave 3 no es solo cuestión de presupuesto, sino de lo que buscas como karateka.

El Adidas Shori sorprende desde el primer momento por una razón clara: lo sacas de la bolsa y está listo para usar. Corte perfecto, mangas y bajos en su sitio, refuerzos bien cosidos y una sensación de calidad muy superior a lo que uno espera por ese precio. Es un gi práctico, fiable y bien acabado. No hay que hacerle ajustes, ni pasar por el sastre, ni esperar semanas de envío desde Japón. Es tan sencillo como abrir la caja y ponerse a entrenar. Además, el tejido responde muy bien: tiene cuerpo, suena con fuerza en el kime y aguanta los lavados sin encoger ni perder presencia.

Pero entonces llega el Shureido. Y hay que decirlo claro: el Shureido New Wave 3 no es un gi para cualquiera. Lo primero que hay que entender es que no basta con comprarlo: hay que saber configurarlo. Si no eliges la opción de refuerzos al hacer el pedido, cuando te llegue y veas que no los lleva, la decepción será inevitable. Si no pides ajustes de largo, te tocará ir al sastre. Las mangas y los pantalones vienen larguísimos. Y si lo pides desde Japón, prepárate para esperar y pagar tasas. Es un proceso mucho más complejo y caro que con el Adidas.

Ahora bien, una vez lo tienes ajustado y planchado, y lo sientes sobre los hombros, entiendes por qué tanta gente lo venera. El tejido es otro nivel. Tiene ese chasquido seco y profundo que llena el dojo con cada técnica. Esa caída rígida que da presencia y transmite solidez. El Shureido no es solo un gi: es una declaración de amor al karate tradicional. Saber que está hecho en Okinawa, en la cuna del karate, le da una carga simbólica difícil de igualar.

Aun así, siendo sincero, no sabría por cuál decidirme sin matices… pero sí sé cuál repetiría si tuviera que volver a comprar hoy. El Shureido tiene cosas que enamoran, pero su precio y lo complejo de su configuración hacen que la diferencia con el Adidas no justifique del todo la inversión. Porque, sí, la tela del Shureido es superior, pero el Kata Shori le sigue los pasos muy de cerca… y llega ya hecho, sin complicaciones.

En mi opinión, el Adidas Kata Shori ofrece un equilibrio difícil de superar entre calidad, corte, comodidad y rendimiento. El Shureido es especial, sí. Pero el Adidas, sin tanto ruido ni misticismo, cumple con nota. Y eso, hoy por hoy, tiene mucho valor.

“Madrid manda en el tatami y Andalucía se queda a las puertas del podio absoluto”

“Madrid manda en el tatami y Andalucía se queda a las puertas del podio absoluto”

Tres días, 1 200 karatekas y una ciudad entregada: así fue el Campeonato de España de Clubes 2025 en Valdepeñas

Por el equipo DojoDigital


El marco: Valdepeñas late a ritmo de mawashi‑geri

La tarde del 13 de junio la Ciudad Deportiva Virgen de la Cabeza desprendía el olor inconfundible del tatami recién montado. Banderas autonómicas flanqueaban la grada y la megafonía presentaba a los 305 equipos que, junto a 1 200 deportistas, tomaron Valdepeñas como la nueva capital del karate español.

«Celebrar un campeonato de estas características es un hito; hoteles y restaurantes han colgado el cartel de completo», subrayó el alcalde Jesús Martín ante un pabellón repleto.

El presidente de la RFEK, Antonio Moreno, remató la bienvenida: «Hemos traído la asamblea y el campeonato: todo el karate nacional latiendo al unísono».


La batalla deportiva: de la base al parakarate

Madrid impuso su ley con 41 metales (10 oros‑17 platas‑14 bronces). La receta: la regularidad de Kumo Sport, K. Galán e Iván Leal, responsables de seis oros. Detrás, la Comunidad Valenciana (12 medallas) se apoyó en el doblete de Kazoku en kata sénior; Castilla‑La Mancha (10) se encomendó al empuje de Kidokan y Nisseishi.

El tatami vivió tres jornadas diferenciadas:

  • Viernes – El público se puso en pie para aplaudir las finales de parakarate DI‑K21/K22/K23.
  • Sábado – Maratón de kata y kumite de base; la grada coreó sin descanso los ippon infantiles.
  • Domingo – Clímax sénior: KAM F (MAD) y Fuengirola (AND) firmaron la final más ruidosa del fin de semana.

Instantáneas que cuentan el torneo

  • Kata benjamín‑alevín: la precisión casi robótica de Kumo Sport A (MAD) cautivó a jueces y público.
  • Kumite cadete-júnior masculino: Kime Racing D (CNT) se colgó el oro sin ceder un solo punto; pura estrategia.
  • Kumite sénior femenino: primer título nacional para Kidokan Q (CAM): la cantera toledana ya es realidad.
  • Pruebas técnicas sénior: Kazoku S (VAL) convirtió la técnica en espectáculo quirúrgico.
  • Parakarate: victorias de Nisseishi B (CAM), Pozuelo A (MAD) y No‑Kachi A (CAM), escoltadas por una ovación de cuatro minutos.

El pulso andaluz: cuarto… y con cuentas pendientes

Aunque terminó cuarta con 7 medallas (2‑3‑2), Andalucía protagonizó muchas conversaciones. Dos oros –de Villoslada G en kumite infantil y Gojuryu A en pruebas técnicas benjamín‑infantil– y la plata heroica de Fuengirola en kumite sénior masculino devolvieron brillo al equipo del sur.

Nota: Olympic Marbella, vigente campeón 2024, no participó por compromisos internacionales.

«Nuestra hoja de ruta para 2026 pasa por reunir a todos los referentes andaluces; Olympic Marbella incluido», reconocen desde la Federación Andaluza.


Mirando al horizonte

El campeonato dejó 89 000 visualizaciones en streaming y un impacto económico próximo a 1,2 millones de euros para Valdepeñas. A un mes del Europeo de Clubes, el karate español viaja con los deberes hechos: Madrid defiende corona, Valencia amenaza con su escuela de kata, Castilla‑La Mancha presume de base y Andalucía promete devolver todo a la pugna… con Olympic Marbella de nuevo sobre el tatami.