El Campeonato de España Máster 2026 confirmó que el kata veterano vive un momento muy serio

El Campeonato de España Máster 2026 confirmó que el kata veterano vive un momento muy serio

Si algo volvió a demostrar el Campeonato de España Máster 2026 es que el kata veterano en España ya no admite lecturas condescendientes. No es una competición simpática, ni un apéndice emocional del calendario, ni una reunión de nombres con pasado. Es presente competitivo. Es nivel real. Y, en varias categorías, es una pelea abierta entre karatekas que siguen compitiendo con hambre, oficio y una capacidad técnica que obliga a mirar el cuadro con respeto.

La Nucía volvió a ser escenario de un campeonato cargado de nombres fuertes, cruces duros y finales que, en algunos casos, confirmaron la lógica previa y, en otros, la rompieron. Hubo categorías donde el favorito cumplió. Otras en las que apareció una campeona o un campeón con autoridad inesperada. Y algunas, como Vet3 masculino y femenino, donde el nivel del cuadro ya anunciaba que no iba a haber ni una sola ronda cómoda.

Vet2 masculino: Valentín Marcos cumplió como un campeón grande

Había categorías con mucha igualdad y otras con mucho ruido competitivo. Vet2 masculino pertenecía a otro tipo: la categoría de los nombres pesados.

Y dentro de ese cuadro, Valentín Marcos Nieto volvió a hacer lo que se espera de los competidores que ya no llegan solo con cartel, sino con jerarquía. Su campeonato fue sólido y su final, contundente. El 5-0 sobre Rui Jorge Ferreira-Teixeira Jerónimo no deja demasiado espacio para la discusión: Valentín fue superior y se llevó el oro con autoridad.

Pero su victoria no reduce el mérito del recorrido. En semifinales superó con claridad a Alejandro Gil Díaz, que acabaría colgándose el bronce, mientras que por el otro lado del cuadro Rui fue creciendo hasta frenar la muy buena actuación de Álvaro Rosales Pérez, otro de los nombres que dejó sensaciones serias y que terminó también en el podio.

Fue, en definitiva, una categoría importante por lo que pasó y por cómo pasó: el gran nombre previo respondió como gran nombre y convirtió su presencia en una confirmación.

FOTOGRAFÍA: RFEK.

Vet3 masculino: la categoría que prometía todo… y explotó demasiado pronto

Si hubo una categoría marcada desde antes de empezar, fue esta.

Por nombres, por antecedentes y por profundidad, Vet3 masculino llegaba a La Nucía como una de las categorías más esperadas del campeonato. Y no decepcionó. Pero dejó una sensación inevitable: el encuentro entre Damián Veiga y José Mateos llegó demasiado pronto.

FOTOGRAFÍA: RFEK.

Y fue una pena.

Porque ese enfrentamiento tenía algo que pocas veces se consigue fabricar: historia previa, tensión competitiva y el peso de dos nombres que, por nivel, podían haber sostenido perfectamente una final. Pero el cuadro quiso otra cosa. Y en ese cruce temprano, José Mateos se impuso 4-1 a Damián Veiga, dejando muy pronto fuera del camino principal a uno de los grandes referentes de la categoría.

Ese detalle cambió todo el campeonato.

Porque a partir de ahí, la lectura de Vet3 ya no fue la de una final esperada, sino la de un cuadro reordenado a golpes. Y ahí José Mateos no se limitó a sobrevivir al gran cruce: construyó un campeonato de campeón. En cuartos derrotó con claridad a Jesús Rodríguez Conejero, en semifinales pasó por encima de David Aparicio Fernández con otro 5-0, y en la final cerró el oro con un 4-1 sobre Óscar Botrán de Castro.

FOTOGRAFÍA: RFEK.

Fue una actuación seria, firme y sin concesiones.

Botrán, por su parte, volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los perfiles más técnicos y fiables del panorama máster. Se abrió paso por una mitad muy dura del cuadro, fue avanzando con solvencia y acabó llevándose una plata de muchísimo mérito. Su semifinal ante David Saorín Morote, resuelta con un claro 5-0, reforzó esa sensación de competidor que cuando entra en zona de medalla se mueve como en casa.

Los bronces fueron para David Saorín y David Aparicio, dos nombres que sostuvieron también mucho nivel competitivo durante toda la jornada. Saorín se rehízo en la repesca tras caer ante Botrán y derrotó a Sergio Felipe De Cabo Machín para subirse al podio. Aparicio, por su parte, encontró en la repesca un cruce de enorme valor simbólico ante Damián Veiga, al que terminó superando por 3-2 para cerrar el otro bronce.

Y ahí queda otra imagen potente de la categoría: Veiga fuera de las medallas en un cuadro que, sencillamente, no permitía un segundo error.

También merecen mención nombres como Sven Krings, Jesús Ruiz Alcolea, Rafael Fernández Luna, José Miguel Giráldez, Oumar Fall Ndao o el propio De Cabo, porque todos ellos contribuyeron a que Vet3 volviera a ser lo que parecía en la previa: una categoría de profundidad real, no de dos o tres nombres aislados.

Vet3 femenino: una de las categorías más densas del campeonato confirmó su dureza

Si Vet3 masculino traía cartel, Vet3 femenino traía densidad.

Y eso se notó en el desarrollo del cuadro.

Antes de competir ya era una de esas categorías que, al mirarla, obligaba a levantar la ceja. Diana Bagan llegaba fuerte, con muy buenos antecedentes recientes. Esther García venía encadenando crecimiento y podios. Rosario Álvaro Higueras regresaba con peso competitivo. Marta González mantenía nombre propio en la categoría. Teresa Muñoz de Galdéano subía después de haber sido campeona en la anterior. Y además faltaba la vigente campeona de España, un detalle que abría aún más el escenario.

No faltaban tampoco quienes, antes de empezar, señalaban Vet3 femenino como una de las categorías más densas y exigentes del campeonato. Entre ellas, Leticia Mateos, cuya lectura previa del cuadro resultó especialmente certera. El desarrollo de la categoría terminó confirmándolo.

La campeona fue Diana Bagan Manzanet, que firmó un campeonato excelente y remató el oro con un clarísimo 5-0 en la final ante Rosario Álvaro Higueras. Fue una victoria incontestable en el encuentro por el título y una demostración de que llegaba en un momento fuerte de verdad, no solo sobre el papel.

FOTOGRAFÍA: RFEK.

La plata de Rosario también tiene mucho valor. No solo por la medalla, sino por cómo sostuvo su lado del cuadro en una categoría llena de rivales peligrosas.

Los bronces fueron para Esther García González y Teresa Muñoz de Galdéano. En el caso de Esther, el podio confirma una tendencia: sigue apareciendo donde están las medallas. En el de Teresa, el resultado tiene un mérito añadido, porque llega al podio en una categoría nueva después de subir desde la anterior, y eso siempre exige una adaptación competitiva importante.

Detrás del podio quedaron también nombres de muchísimo nivel como Nuria López Molla, Maider Noguera, Mercedes Moreno Segarra o Alicia Balaguer Planelles, lo que refuerza todavía más la idea de que Vet3 femenino fue una de las categorías más duras y más completas de todo el campeonato.

Vet4 masculino: la categoría que rompió el guion

Si había una categoría que parecía llegar con una dirección bastante clara, esa era Vet4 masculino. Y, sin embargo, fue una de las que dejó una de las grandes sorpresas del campeonato.

Porque el oro no fue para el nombre que más miradas concentraba antes de empezar, sino para Carlos Antonio García Hernández, que firmó una actuación enorme y cerró la final con un 5-0 sobre Fernando Ruiz Hurtado.

La final se resolvió con ese 5-0, aunque el encuentro quedó condicionado por un desequilibrio que, en una categoría de este nivel, pesa muchísimo. Aun así, más allá de ese detalle, la final reunió a dos competidores de enorme nivel. Carlos Antonio supo competir con solidez y aprovechar su momento, mientras que Fernando Ruiz Hurtado volvió a demostrar por qué es una de las grandes referencias de la categoría: técnico, fiable y siempre competitivo. Fue, en cualquier caso, una final entre dos nombres fuertes de Vet4 masculino.

Los bronces fueron para David Toquero Alonso y José Ángel Rodríguez Castro, ambos después de recorridos muy serios en una categoría donde también aparecían nombres como José Antonio González Magadán, Edorta García Vega, Alejandro Cardona Mena, Fernando Fleírez Nieto o Pablo Aparicio Antón. Vet4 no fue una categoría estridente, pero sí una de esas en las que el oficio, la calma y la precisión marcaron diferencias enormes.

Vet2 femenino: Patricia Alonso Retamar se quedó con el oro

En una categoría donde el foco previo podía irse fácilmente hacia nombres de mucho historial, el oro terminó cayendo del lado de Patricia Alonso Retamar, que firmó una final impecable y derrotó 5-0 a Lidia Díez Herrero.

La victoria tiene peso porque no llegó en un cuadro sencillo. Paula Rodríguez Nieto, por ejemplo, aparecía como uno de los grandes nombres de la categoría, pero cayó antes de las medallas ante Irene Rotger Alzina, que acabaría subiendo al podio. Por el otro lado, Silvia Esther Reyes Hernández completó también un gran campeonato para cerrar el doble bronce.

Fue una de esas categorías donde el nombre más grande no bastó para gobernar el cuadro y donde la competición terminó premiando a quien mejor supo sostener cada ronda.

Vet1 masculino y femenino: dos aperturas con buen nivel y finales claras

En Vet1 masculino, el oro fue para Enrique Nieto Madruga, que se impuso 3-2 a Rubén González de Fez en una final ajustada. Fue una categoría con muy buenas señales desde el principio, con Jesús Consuegra Gómez y Damián Esquivel Sigut completando el podio. El recorrido de ambos confirma que Vet1 no fue solo una categoría de apertura, sino una de las que mejor nivel medio dejó entre los primeros cuadros.

En Vet1 femenino, la campeona fue Lucía García Gutiérrez, que cerró la final con un muy claro 5-0 ante Lara Herrero Merino. Los bronces de Alexandra Ledesma Alonso y Patricia Martínez Quintero completaron un podio sólido y dieron a la categoría una lectura clara: Lucía llegó, compitió y mandó.

Vet4 femenino y Vet5: campeonas y campeones con autoridad

En Vet4 femenino, la campeona fue Maribel Otiña Hernández, que superó con claridad 5-0 a Susana Beltrán Pérez en la final. Los bronces fueron para Marian Fiol Pastor y María del Rosario Peña Martín, en una categoría bien trabajada y con recorrido competitivo serio.

En Vet5 masculino, Miguel Ángel González Lozano se llevó el oro tras imponerse 5-0 a Agustín Tomás García Cuesta, confirmando una actuación muy sólida de principio a fin. Carlos Moltó Penche y Carlos León Mariezcurrena completaron el podio.

Y en Vet5 femenino apareció otra lectura interesante del campeonato: Gemma Rodríguez Pardo se llevó el oro, con Mónica Uriol Herrero como plata, en una categoría donde también subieron al podio Yolanda de la Roca Pascual y Carmen López Mena. Fue un cuadro con mucho nivel y una final que confirmó el gran momento competitivo de Gemma.

De Vet6 a Vet8: el máster no se apaga, se afila

Las categorías más altas volvieron a dejar una imagen muy valiosa del campeonato: el nivel no cae con la edad; cambia de forma.

Rafael Guerrero Maldonado se llevó el oro en Vet6 masculino, con Francisco Ortega Galán como plata. En Vet6 femenino, doblete madrileño con Rosa Cuevas González y Ángeles Cárdenas Mata.

En Vet7 masculino, el oro fue para Jesús Consuegra Peñuelas, con Ricardo Tapia Ramos como plata, mientras que en Vet7 femenino el título fue para María José Sanz Sánchez.

En Vet8 masculino, José Luis Cubería Martínez volvió a imponerse, con Gustavo Adolfo Reque CereiJo como plata. Y en Vet8 femenino, el oro fue para Hortensia Durán Ortiz.

Dúo y para-karate: otro nivel de atención y de respeto

El campeonato también dejó espacio para el kata dúo, donde Asturias y Euskadi firmaron actuaciones destacadas en +35, y Madrid y Euskadi se repartieron protagonismo en +51.

Y, como siempre, el para-karate volvió a aportar una dimensión imprescindible al campeonato. Félix Escribano Azabarte, Francisco Javier Berenguer Ruiza y Vicente Yángüez Santalla se llevaron los oros en sus respectivas categorías, recordando que el Campeonato de España Máster no se entiende solo por la profundidad del kata veterano tradicional, sino también por su capacidad para reunir diferentes realidades competitivas bajo el mismo respeto.

Un campeonato que deja algo más que podios

La lectura final es bastante clara: el Campeonato de España Máster 2026 de kata dejó campeones esperados, sí, pero también cuadros rotos antes de tiempo, categorías especialmente densas y algunas finales que cambiaron por completo la fotografía previa.

Vet3 masculino fue, seguramente, la categoría que más tensión traía desde antes de empezar, y el temprano encuentro entre Veiga y Mateos le dio un giro decisivo. Vet3 femenino confirmó que su nivel previo no era un espejismo. Vet2 masculino vio a Valentín Marcos cumplir como gran referencia. Y Vet4 masculino dejó una de las imágenes más llamativas del campeonato con el oro incontestable de Carlos Antonio García Hernández.

Eso es, seguramente, lo mejor que puede decirse de un Campeonato de España Máster: que no se limita a repartir medallas. Obliga a leerlo. Obliga a interpretarlo. Obliga a contarlo bien.

Y este, desde luego, lo merecía.

CAMPEONATO DE ESPAÑA MASTER – LA PREVIA –

CAMPEONATO DE ESPAÑA MASTER – LA PREVIA –

Si algo nos gusta en dojodigital, es un Campeonato de España Máster. Porque ahí no hay adornos. Hay trayectorias, oficio, regresos, cuentas pendientes y karatekas que siguen compitiendo porque todavía tienen nivel, hambre y cosas que demostrar.

La edición de 2026 se celebrará en La Nucía, en el Pabellón Camilo Cano, los días 11 y 12 de abril, con el kata máster masculino el sábado por la mañana, el femenino, el para-karate y el kata dúo el sábado por la tarde, y el kumite individual y por equipos el domingo.

Y basta mirar los cuadros para entender que esto no va de rellenar categorías. Va de competir de verdad.

En Vet1 masculino, por ejemplo, ya aparece una categoría con muy buena pinta. Nombres como Rubén González de Fez, Enrique Nieto Madruga, Damián Esquivel Sigut o Jesús Castillo Lorenzo dejan claro que aquí no hay espacio para entrar frío. Es una de esas categorías que, sin necesidad de tener el cartel más mediático, puede regalar cruces durísimos desde el principio. También en Vet1 femenino hay un bloque muy serio, con Lucía García Gutiérrez, Lara Herrero Merino, Patricia Martínez Quintero o Alexandra Ledesma Alonso, suficiente para esperar una categoría corta, pero muy exigente.

En Vet2 masculino aparece ya uno de esos cuadros que huelen a campeonato de verdad. Los cabezas de serie —Alejandro Gil Díaz, Rui Jorge Ferreira-Teixeira Jerónimo, Richard Idrogo García y Valentín Marcos Nieto— colocan la categoría en un nivel altísimo. Pero la clave aquí no es solo el sorteo: es el peso competitivo de los nombres. Y entre todos ellos, Valentín Marcos vuelve a ocupar un lugar central. No porque haya que forzarlo, sino porque su sola presencia eleva el listón. Valentín no es únicamente un favorito; es uno de esos competidores que marcan estándar. A su alrededor, además, siguen apareciendo nombres peligrosos como Bruno David Lorenzo Paiva, Juan Mari Otaño, Ricardo Mallada o Antonio Jesús López Frías, lo que convierte Vet2 en una categoría especialmente sólida.

En Vet2 femenino, el foco se enciende solo con leer un nombre: Paula Rodríguez Nieto. Campeona de Europa, campeona del mundo y referencia histórica del karate español. Su presencia cambia automáticamente la lectura de la categoría. Pero no está sola. El cuadro también reúne a competidoras como Lidia Díez Herrero, Virginia Rutete, Irene Rotger Alzina o Azahara Ruiz Domínguez, y eso impide cualquier lectura cómoda. Aquí no basta con el nombre. Aquí hay que competir muy bien. Precisamente por eso Vet2 femenino puede ser una de las categorías más interesantes de seguir: porque mezcla experiencia de élite con un cuadro que no regala nada.

En Vet3 masculino aparece, probablemente, una de las historias más potentes de todo el campeonato. Formalmente, los cabezas de serie son Óscar Botrán, David Aparicio, Jesús Rodríguez Conejero y Oumar Fall Ndao, todos ellos con argumentos de sobra para ocupar ese lugar. Pero en esta categoría el cuadro no explica toda la verdad. Porque a ese bloque hay que sumar la vuelta a la competición de José Mateos, y eso cambia la conversación por completo.

Mateos no entra como un nombre nostálgico. Entra como uno de los grandes nombres a mirar. Y si además se tiene en cuenta el antecedente con Damián Veiga, con aquel 3–2 para Mateos en su último enfrentamiento, la posibilidad de un nuevo cruce ya da a la categoría una tensión especial. Y claro, hablar de Vet3 es hablar también de Veiga, que sigue siendo uno de los nombres más fuertes del panorama máster, con potencia, ritmo y capacidad de impacto. A su alrededor, la categoría vuelve a ser una barbaridad: Botrán, técnico puro; Aparicio, explosivo y competitivo; Oumar, durísimo por presencia; Sven Krings, cada vez más consolidado; Jesús Ruiz Alcolea, uno de los nombres que más creció en la última lectura del circuito; Acedo, Fernández Luna, Giráldez, Saorín, Soler Ramos, Martínez Díaz, Sergio De Cabo, Cebrián… demasiados nombres serios como para pensar en una categoría amable. Vet3 vuelve a prometer una cosa: profundidad real.

En Vet4 masculino también hay una categoría de muchísimo nivel, aunque quizá no genere tanto ruido previo como otras. Y precisamente por eso conviene mirarla bien. Fernando Ruiz Hurtado parte como el gran nombre a seguir, un competidor sólido, experimentado y, probablemente, el principal favorito de la categoría. A su alrededor aparecen perfiles muy serios como José Antonio González Magadán, Carlos Antonio García Hernández o Edorta García Vega, que refuerzan la sensación de que no va a ser un cuadro cómodo para nadie. Vet4 no parece una categoría de estridencias, sino de oficio, control y detalles técnicos que pueden marcar diferencias importantes.

También en Vet4 femenino hay nivel suficiente para exigir atención, con nombres como Marian Fiol Pastor, Susana Beltrán Pérez, María del Rosario Peña Martín o Ángela María Mayoral Ambros, mientras que en Vet5 —tanto masculino como femenino— siguen apareciendo competidores y competidoras que sostienen la idea de fondo del campeonato: el máster no baja el nivel, lo transforma.

Y quizá esa sea la mejor forma de resumir esta previa. El Campeonato de España Máster no se explica por una sola categoría, ni por dos o tres nombres. Se explica por el conjunto. Por un bloque de categorías donde conviven figuras históricas, favoritos naturales, regresos con narrativa, cuadros muy duros y una enorme cantidad de karate serio.

Eso es lo que hace especial a La Nucía 2026.
Que no va solo de medallas.
Va de jerarquías que se ponen a prueba.
Va de experiencia convertida en presente competitivo.
Y va, sobre todo, de historias que merecen ser contadas.

Y si algo nos gusta en dojodigital, es precisamente eso.Cuando un campeonato no solo promete nivel.
Cuando promete historias.

Campeonato de España Absoluto 2026: Pontevedra reúne a la élite nacional del karate

Campeonato de España Absoluto 2026: Pontevedra reúne a la élite nacional del karate

El Campeonato de España Absoluto de Karate 2026, celebrado en Pontevedra, dejó una lectura clara del momento actual del karate nacional: hegemonía consolidada en kata, especialmente por parte de la Federación Madrileña, y una creciente igualdad competitiva en kumite, donde los títulos se repartieron entre múltiples territorios.

Durante tres jornadas, el Pabellón Municipal de Deportes acogió un campeonato exigente tanto en lo deportivo como en lo organizativo, con una alta densidad de competición concentrada en pocas horas y finales que se resolvieron en sesiones continuas.


Madrid impone su modelo en kata masculino

La categoría de kata sénior masculino confirmó el dominio estructural de la Federación Madrileña. Raúl Martín Romero se proclamó campeón de España, seguido por Iván Martín Montenegro, en un doblete que refuerza el liderazgo de esta comunidad.

El podio lo completaron Mario Parra Ramírez y Alejandro Galán Lacón, también representantes de Madrid, lo que evidencia la profundidad competitiva de esta federación.

Más allá de los resultados individuales, el dato relevante es la capacidad de Madrid para colocar a varios competidores en las fases finales, lo que apunta a un sistema de trabajo consolidado y sostenido en el tiempo.


Kata femenino: victoria extremeña y presencia madrileña

En la categoría femenina, Paola García Lozano (Extremadura) se alzó con el título nacional tras una actuación sólida en las rondas decisivas.

Sin embargo, la Federación Madrileña volvió a tener un papel destacado, con dos medallas de bronce a cargo de Carla Guardeño León y Gema Morales Ozuna.

Este resultado refleja un escenario algo más abierto que el masculino, aunque con la presencia constante de Madrid en las posiciones de podio.


Equipos: Madrid y Comunidad Valenciana marcan el nivel

En kata por equipos, Madrid se impuso en la categoría masculina, mientras que la Comunidad Valenciana logró el oro en la categoría femenina.

Estas pruebas, que exigen sincronización, precisión y una correcta interpretación del bunkai, sirven como indicador del trabajo colectivo de las federaciones. En este sentido, ambas comunidades mostraron un alto nivel de coordinación y preparación.


Para-karate: crecimiento competitivo y mayor presencia

El bloque de para-karate evidenció un avance significativo en términos de participación y nivel competitivo.

Madrid destacó en varias categorías masculinas, mientras que Castilla y León, Comunidad Valenciana y otras federaciones lograron posiciones destacadas en diferentes divisiones.

La consolidación de estas categorías dentro del campeonato refleja un desarrollo progresivo de esta modalidad, que gana peso dentro de la estructura competitiva nacional.


Kumite masculino: reparto de títulos y equilibrio

El kumite masculino presentó un escenario muy distinto al del kata, con una distribución de títulos entre varias federaciones.

Los campeones fueron:

  • Unai Chica Tolosa (Comunidad Valenciana) en -60 kg
  • Alex Ortiz de Zárate (País Vasco) en -67 kg
  • Izan Martín Peña (País Vasco) en -75 kg
  • José Rafael Ibáñez Sáenz-Torre (Andalucía) en -84 kg
  • Borja Gutiérrez Marques (Asturias) en +84 kg

Este reparto evidencia la ausencia de una federación dominante y una elevada competitividad en todas las categorías.


Kumite femenino: máxima igualdad

En categoría femenina, la distribución de títulos fue aún más amplia:

  • Mireia Vizuete Olivenza (País Vasco) en -50 kg
  • Ruth Lorenzo Couso (Galicia) en -55 kg
  • Eva Otero Luengo (Asturias) en -61 kg
  • María Isabel Nieto Mejías (Castilla y León) en -68 kg
  • Lara Macía Giménez (Aragón) en +68 kg

La diversidad de campeonas refleja un alto nivel competitivo y una igualdad creciente en el panorama nacional.


Kumite por equipos: Andalucía y Comunidad Valenciana destacan

En la competición por equipos, Andalucía se proclamó campeona en categoría masculina, mientras que la Comunidad Valenciana logró el título en categoría femenina.

Estas pruebas ponen de manifiesto la importancia de la planificación estratégica y la profundidad de los equipos, más allá del rendimiento individual.


Un campeonato exigente en formato y ritmo

El desarrollo del campeonato concentró las pruebas de kata y para-karate en la jornada del viernes, mientras que el sábado estuvo dedicado íntegramente al kumite.

Este formato permitió una alta intensidad competitiva, aunque también exigió un esfuerzo considerable a los deportistas debido a la acumulación de combates y la escasa recuperación entre rondas.


Conclusión

El Campeonato de España Absoluto 2026 confirma dos tendencias claras en el karate nacional.

Por un lado, el kata presenta una estructura dominante encabezada por la Federación Madrileña, que mantiene una notable superioridad en número y nivel de competidores.

Por otro, el kumite se consolida como una modalidad abierta, con un reparto de títulos que refleja una mayor igualdad y competitividad entre comunidades autónomas.

El campeonato deja una imagen de crecimiento deportivo, aunque también plantea el reto de mejorar la proyección y visibilidad de sus protagonistas más allá del ámbito federativo.

Paco Mayoral: la mirada de un maestro sobre el kata y el karate de hoy

Paco Mayoral: la mirada de un maestro sobre el kata y el karate de hoy

En el karate español hay nombres que aparecen una y otra vez cuando se habla de técnica, de estudio del kata y de transmisión del conocimiento. Uno de ellos es, sin duda, el de Paco Mayoral.

Durante décadas ha sido una figura de referencia para generaciones de karatekas. Maestro, formador y autor de diversos libros dedicados al análisis técnico del karate, su trabajo ha estado especialmente centrado en el estudio del kata: su estructura, su lógica interna y su relación con el combate real.

En un momento en el que el reglamento internacional está evolucionando y el kata de competición vive una transformación importante, hablar con alguien que lleva tantos años reflexionando sobre este aspecto del karate resulta especialmente interesante.

Por eso, desde dojodigital hemos querido conversar con Paco Mayoral para recorrer su trayectoria, conocer su visión sobre el kata y preguntarle también cómo ve el futuro del karate.

1. Paco, después de tantos años dedicado al karate, ¿recuerdas qué fue lo que te atrajo de este arte cuando empezaste? ¿Hubo algún momento o alguna persona que marcara especialmente ese inicio?

Como en aquellos años 70, a todos los chavales nos atrajeron las películas.
Lo que me marcó especialmente fue la disciplina y el respeto que se tenía dentro del tatami, en relación con lo que había en el deporte que yo practicaba, como todos los jóvenes, el fútbol.
Y la persona que marcó mis inicios fue mi maestro, D.E.P. Alonso Hernández Martos.

2. Cuando miras hacia atrás y ves todo el camino recorrido —años de práctica, de enseñanza y también de escritura—, ¿qué lugar ocupa hoy el karate en tu vida?

Bueno, cuando miro hacia atrás y pienso dónde he llegado, jamás hubiera imaginado mi estado actual dentro del karate.
Parece que fue hace poco cuando llegué al gimnasio y me pidieron antecedentes penales para poder practicar.

Por mi inquietud de conocer y estudiar mucho más la escuela fue lo que me impulsó a plasmar mis conocimientos para futuros karatekas.
El lugar que ocupa el karate en mi vida, aparte de mi familia, tiene prioridad ante cualquier otra actividad, mientras pueda seguir impartiendo mis clases y seminarios que lo soliciten.

3. A lo largo de los años has formado a muchos karatekas y también a instructores. ¿Hay algo que hayas aprendido de tus propios alumnos que haya cambiado tu manera de entender el karate?

Desde mis comienzos hasta el día de hoy he formado a más de 756 cinturones negros, entre ellos muchos campeones a nivel mundial, europeo y nacionales, y cada día con más ilusión que el primer día que impartí una clase de karate.

¿Y qué he aprendido de mis alumnos?
Siempre los observo e investigo qué pueden mejorar, y eso es lo que siempre aprendes: cómo mejorar su trabajo y cómo aprender yo a mejorar mi karate, ya que es un aprendizaje constante.

4. Muchos te conocen también por tus libros. ¿En qué momento sentiste la necesidad de empezar a escribir y a ordenar todo ese conocimiento sobre karate?

Bueno, viene desde principios de los años 80, cuando llevaba muy poco tiempo como profesor.
Como te comenté, la inquietud de investigar y dejar algo hacia las futuras generaciones de karatekas surgió porque había poca información en mis comienzos en los años 70.

Ese afán de dejar un legado que pueda ayudar está en los cuatro libros que he hecho hasta ahora, el último ya está a la venta en Amazon.
Actualmente estoy en un quinto libro más científico/técnico, que es mucho más complejo, ya que conlleva más estudio físico/muscular y la evaluación de la composición corporal del deportista.

5. Después de tantos años observando la evolución del karate, ¿dirías que el karate que se practica hoy es muy diferente al que conociste cuando empezaste?

El karate que se realiza en la actualidad es totalmente diferente al que conocí en mis inicios.
Está enfocado mucho más a lo deportivo y a la competición atlética.

Era mucho más duro en los entrenamientos técnicos y el entrenamiento físico no era tan específico como lo es en la actualidad.

6. Gran parte de tu trabajo ha estado centrado en el estudio del kata. Si tuvieras que explicárselo a alguien que empieza en karate, ¿qué es realmente un kata?

Se me conoce más como katero, pero yo siempre practicaba al 50% las dos partes del karate: kata y kumite.
De hecho, en kumite logré medallas nacionales, europeas y mundiales.

En la competición de kata siempre me ha gustado más por la exigencia de perfección, de plasmar un sentimiento, un ritmo, velocidad y control del cuerpo en cada momento de su ejecución.

A una persona que se inicia, solo decir que el orden cronológico del aprendizaje del karate son tres factores muy visibles que, uno sin el otro, no tendría sentido: kihon, kata y bunkai, sin dejar a un lado el kumite como parte fundamental.

7. Hoy vemos katas muy complejos en competición, pero muchas veces se aprende la secuencia sin profundizar demasiado en lo que hay detrás de cada movimiento. ¿Crees que el kata se estudia hoy con la profundidad que merece?

Normalmente se aprenden los katas, unos por vídeo y otros por enseñanza directa para la competición, sin llegar a ver cuál es el sentido de lo que están haciendo y, en particular, para qué sirve cada movimiento.

Por este motivo vemos un kata sin sentido y sin sentimiento hacia el exterior.
El kata hoy por hoy no se estudia para entender el porqué de las técnicas que conllevan las diferentes direcciones o líneas, ya que en los katas los antiguos maestros intentaron plasmar fases de combate real.

8. Cuando un karateka entrena kata durante muchos años, ¿qué aspectos crees que empiezan a cambiar en su manera de entenderlo?

Cuando se entrena un kata durante mucho tiempo, cada vez que empiezas a entrenar o corregir tienes una sensación diferente, ya que el entendimiento de su ejecución y de su expresión hace que te des cuenta de que siempre vas buscando algo que el día anterior se pasó por alto.

Intentas investigar cómo mejorar esa ejecución y llegar al entendimiento máximo, que para mí es llegar a la mejora del entrenamiento diario.

9. Desde tu experiencia, ¿cómo ha evolucionado el kata desde tus inicios hasta hoy?

El kata que yo conocí difiere del actual.
No en sí, pero ha cambiado mucho, ya que es más físico.

No quiero decir que uno sea mejor que otro, pero a veces se echa de menos que el competidor o el instructor no demuestre o enseñe las raíces del verdadero kata.

Se sigue teniendo en cuenta el trabajo de kihon para conocer el movimiento, pero no para sentir para qué lo hago, y aquí tenemos un déficit hacia los que vienen detrás de nosotros, sobre todo en entender el porqué y para qué.

10. Cuando analizas un kata con tus alumnos, ¿qué aspectos sueles observar primero?

Los pasos que sigo cuando vemos un kata, ya sea nuevo o alguno que ya conocemos:
primer paso y más importante, trabajar las técnicas que conlleva ese kata y comprender para qué hacemos esos movimientos;
segundo, qué pasos hacemos y qué giros o combinaciones hay, si son dobles o sencillas en su ejecución;
y por último, el trabajo final, que es la ejecución del kata.

11. El kata de competición ha evolucionado mucho en los últimos años y en algunos casos se ha vuelto muy espectacular. ¿Crees que esa evolución ha enriquecido el kata o que en algunos momentos ha podido alejarlo de su sentido original?

La competición de kata en la actualidad ha evolucionado hacia lo físico y no tanto hacia lo técnico en cierta forma.
No quiero decir que se descuide la base, que es el kihon, pero sí hay veces que está en un segundo plano.

La evolución siempre es positiva, pero hay veces que perdemos la esencia del kata primario y el porqué se crearon.

12. Uno de los debates recientes dentro del karate ha sido precisamente la espectacularidad en los katas y en el bunkai. ¿Crees que ese camino ha ayudado a acercar el karate al público o que ha generado ciertas distorsiones?

Lo espectacular siempre atrae a más personas y, en relación con los bunkai, hay veces que quien entiende el kata no sabe en qué movimiento o secuencia están ejecutando.

Siempre es buena la espectacularidad en cierta medida, porque atrae.

13. El nuevo reglamento internacional ha introducido algunos cambios que afectan a la forma en la que se ejecuta y se valora el kata. ¿Te parece que estos cambios van en la dirección correcta?

Siempre que hay cambios, hay veces que son para mejorar y otras para ver carencias en la ejecución y en su valoración.

Evitar ruidos y golpes en el cuerpo para camuflar el kime o la potencia del movimiento hace que se vea en algunos ejecutantes que no saben aplicar la potencia y velocidad que requiere el movimiento.

14. Desde tu experiencia, ¿qué aspectos del kata de competición crees que todavía podrían evolucionar en el futuro?

Pufff… eso es complicado.
La evolución está latente en el día a día, ya que siempre, si lo vives, se busca la mejora, pero también vamos en dirección a que sea más físico. Es la realidad.

15. En la actualidad, el karate convive con una enorme cantidad de información disponible: vídeos, seminarios, redes sociales… ¿Crees que esto está ayudando al estudio del kata o que, en algunos casos, puede generar más confusión que conocimiento?

Todo lo que tenemos de información siempre enriquece la práctica, aunque siempre digo que sea para información y mejora.
Aunque últimamente los practicantes de karate quieren aprendérselos rápidamente y no comprenden el contexto ni el significado técnico de cada movimiento, giro, salto o cambio de dirección.

YouTube se debe emplear para informar, no para aprender.

16. ¿Qué diferencia a un karateka que ejecuta correctamente un kata de alguien que realmente comprende un kata?

El karateka que ejecuta bien un kata normalmente entiende correctamente el kata.
La diferencia está cuando un practicante quiere profundizar en el sentido, en el para qué y por qué del kata, y luego está el que realiza movimientos sin saber el porqué.

17. Si un karateka tuviera que dedicar años a estudiar profundamente un solo kata, ¿cuál elegirías y por qué?

Sería aquel que me diera más trabajo y más conocimiento, no solo hacerlo mejor o peor, sino entenderlo mejor y que me enriquezca mi karate.

19. Después de toda una vida dedicada al karate, ¿qué es lo que todavía te sigue motivando a seguir estudiándolo?

El buscar en cada movimiento su significado, porque cada vez que estudias alguna secuencia siempre tienes alguna respuesta nueva, y de esta forma comprender en profundidad cada uno de estos movimientos o secuencias y poder transmitir mejor.

20. Y mirando hacia el futuro: ¿cómo te gustaría que las próximas generaciones se acercaran al estudio del kata?

Complicado, ya que no tienen paciencia en el desarrollo de lo que se aprende ni en el porqué se hace uno u otro movimiento, con su correspondiente respiración o velocidad adecuada a cada movimiento.

21. Si hoy tuviéramos que diseñar el sistema de enseñanza del kata desde cero, con todo lo que sabemos ahora, ¿cómo crees que debería enseñarse?

Bueno, esto es un trabajo de cada entrenador, ya que yo lo haría de una forma totalmente diferente o parecida, y siempre habría discrepancias.

Hablar con Paco Mayoral es, en cierto modo, detenerse a observar el karate desde otra perspectiva. Una mirada construida a lo largo de décadas de práctica, enseñanza y estudio, donde cada respuesta no solo habla de técnica, sino también de experiencia.

A lo largo de la entrevista aparece una idea de forma constante: la necesidad de comprender el kata más allá de su ejecución. Entender el porqué de cada movimiento, el sentido de cada dirección, el valor del trabajo constante en el tatami frente a la inmediatez actual.

En un momento en el que el karate evoluciona hacia lo físico y lo espectacular, su visión invita a no perder de vista aquello que dio origen a todo: el estudio profundo, la paciencia y la búsqueda de significado en cada gesto.

Quizá no haya una única forma de entender el kata, como él mismo reconoce, pero sí una responsabilidad común: no quedarse en la superficie.

Porque, como deja entrever en sus palabras, el verdadero avance no está en hacer más, sino en entender mejor.

España suma dos bronces en la Premier League de Karate de Roma

España suma dos bronces en la Premier League de Karate de Roma

La ciudad de Roma volvió a convertirse en uno de los grandes escenarios del karate mundial con la celebración de la Karate 1 Premier League, una de las competiciones más exigentes del calendario internacional. En un torneo que reunió a la élite del karate mundial, la delegación española cerró su participación con dos medallas de bronce, logradas por Paola García Lozano en kata femenino y María Torres García en kumite femenino +68 kg, además de otras actuaciones destacadas en varias categorías.

Paola García Lozano vuelve al podio en kata

El primer metal para España llegó en kata femenino, donde Paola García Lozano volvió a demostrar su regularidad en el circuito internacional. La española logró subir al podio tras completar un torneo sólido frente a algunas de las mejores especialistas del mundo.

La competición estuvo dominada por la hongkonesa Grace Lau Mo Sheung, que se proclamó campeona, seguida de la japonesa Maho Ono, que obtuvo la medalla de plata. El podio lo completaron Paola García Lozano y la también japonesa Kiri Mishima, ambas con el bronce.

La actuación de la española confirma su presencia habitual en las rondas finales de las grandes competiciones del circuito mundial.

Raúl Martín Romero, quinto en kata masculino

En kata masculino, Raúl Martín Romero se quedó a las puertas del podio tras finalizar en quinta posición en una categoría de enorme nivel técnico.

El título fue para el japonés Kakeru Nishiyama, que superó en la final al estadounidense Ariel Torres, mientras que los bronces fueron para el italiano Alessio Ghinami y el japonés Kotaro Ohata.

Martín Romero logró avanzar hasta las rondas finales, manteniéndose en la pelea por las medallas en una categoría marcada por el dominio de los competidores japoneses.

María Torres conquista el bronce en kumite +68 kg

La segunda medalla española llegó en kumite femenino +68 kg, donde María Torres García completó un torneo muy sólido para hacerse con la medalla de bronce.

La española comenzó con autoridad en la fase de grupos, donde consiguió dos victorias importantes frente a la croata Sara Tomic (7-4) y la austríaca Lora Ziller (5-1), resultados que le permitieron avanzar al cuadro final.

En la fase eliminatoria, Torres disputó un combate muy igualado ante Nikolina Golombos, antes de caer en semifinales frente a la kazaja Sofya Berultseva, que acabaría proclamándose campeona del torneo.

Lejos de acusar la derrota, la española reaccionó con contundencia en la repesca y se impuso por 6-1 a la turca Zeyna Gaballa, asegurando así su lugar en el podio.

El oro fue finalmente para Berultseva, mientras que la inglesa Rochelle Walters se llevó la plata. El podio lo completaron María Torres y la alemana Johanna Kneer.

Nieto Mejías compite con solvencia en -68 kg

En kumite femenino -68 kg, María Isabel Nieto Mejías protagonizó una actuación competitiva, aunque no logró superar la fase de grupos.

La española comenzó el torneo con una victoria clara ante la kazaja Daiyana Darenskaya por 7-2, pero posteriormente cayó en dos combates muy ajustados frente a la japonesa Mashiro Ikeda (7-5) y la alemana Hannah Riedel (3-2).

Dos derrotas por márgenes mínimos que terminaron dejando a la española fuera de las rondas finales en un grupo especialmente exigente.

Iker Leal Moreno, eliminado en la fase de grupos

En kumite masculino -84 kg, Iker Leal Moreno quedó encuadrado en un grupo complicado junto al neerlandés Brian Timmermans, el ucraniano Andrii Toroshanko y el finlandés Bjorn Kulovuori.

El español consiguió una victoria frente al finlandés Kulovuori por 2-1, pero las derrotas ante Timmermans (7-0) y Toroshanko (5-1) le impidieron avanzar al cuadro final.

La categoría terminó con victoria del italiano Matteo Fiore, que se proclamó campeón tras imponerse en la final.

Balance positivo para el equipo español

La participación española en Roma se cerró con dos medallas de bronce y varias actuaciones competitivas frente a rivales de primer nivel.

Las medallas logradas por Paola García Lozano en kata femenino y María Torres García en kumite +68 kg confirman la presencia del karate español entre las potencias del circuito internacional en una de las competiciones más prestigiosas del calendario.