España se queda sin medalla en Rabat en una Premier League que coronó a los grandes nombres del circuito mundial

Jun 15, 2026

LEspaña roza el podio en Rabat en una Premier League marcada por los grandes nombres del circuito mundial

La Karate One – Premier League de Rabat cerró la temporada 2026 con una cita de máximo nivel internacional y con sabor a final de curso competitivo. La capital marroquí reunió del 12 al 14 de junio a buena parte de la élite mundial en el Multi-Purpose Stadiums Prince Moulay Abdellah, escenario de una prueba que no era una parada más: Rabat ejercía como última estación del circuito Premier League 2026 y como punto de entrega de los Grand Winners, los reconocimientos reservados a los karatekas más regulares de la temporada.

España se marchó de Marruecos sin medallas, pero con una lectura más rica que la de un simple cero en el medallero. Paola García Lozano fue quinta en kata femenino tras quedarse a un solo punto del bronce; María Torres García terminó séptima en kumite +68 kg después de ganar su pool; Isabel Nieto Mejías compitió en -68 kg en un grupo de enorme exigencia; y Raúl Martín Romero, en kata masculino, no pudo superar una liguilla especialmente dura en la que se cruzó con Japón y Turquía.

No hubo podio español, pero sí hubo datos para analizar. Y en una Premier League, donde cada grupo es casi una final encubierta, los matices importan.

Paola García Lozano, a un punto del bronce en kata femenino

La actuación más destacada de la delegación española llegó en kata femenino, donde Paola García Lozano terminó quinta tras una competición de mucho nivel. La española arrancó con autoridad en el Main Tree Pool 6, donde venció a la egipcia Habiba Mousa por 6-1 con Papuren, superó a la portuguesa Maisa Caridade por 7-0 con Chibana No Kushanku y cerró la liguilla imponiéndose también por 7-0 a la húngara Csenge Fabian con Kururunfa.

Ese pleno le permitió avanzar como ganadora de grupo al Poolwinner Tree, donde volvió a responder con solvencia ante la egipcia Mariam Elezaby, a la que derrotó por 6-1 realizando Suparinpei. Su camino se frenó después ante Grace Lau Mo Sheung, una de las grandes referencias del kata mundial, que se impuso por 7-0 en el cruce decisivo. Paola todavía tendría una última oportunidad en la lucha por el bronce, pero allí se quedó a un solo punto del podio frente a la japonesa Kiri Mishima, que venció por 4-3 en un duelo muy ajustado.

El quinto puesto, por tanto, no fue un resultado menor. Paola ganó su grupo, superó una ronda más entre las mejores y solo cedió ante dos competidoras de máximo nivel internacional. En una categoría de enorme densidad, su actuación confirmó que sigue instalada en la conversación grande del kata femenino, aunque esta vez el podio se escapó por el margen más incómodo: el de estar realmente cerca.

María Torres gana su pool, pero cae por la mínima en +68 kg

En kumite femenino +68 kg, María Torres García también dejó una participación más sólida de lo que puede sugerir su séptima plaza final. La española arrancó con autoridad en el Main Tree Pool 2, donde venció a la jordana Yara Naser por 11-4 y a la escocesa Niamh Junner por 4-1, resultados que le permitieron avanzar como ganadora de grupo al Poolwinner Tree.

Su camino se frenó en el primer cruce del cuadro principal ante la brasileña Brenda Pereira, en un combate ajustado que se decidió por 2-1. La derrota dejó a Torres fuera de la pelea directa por las medallas, en una categoría que acabaría coronando a la italiana Clio Ferracuti, con Rochelle Walters como plata y Theodosia Giamouki y Asia Pergolesi en los bronces.

El resultado deja una lectura de doble filo. María ganó su pool con claridad, especialmente con ese 11-4 inicial ante Naser, pero volvió a comprobar que en +68 kg los detalles pesan muchísimo. En una Premier League, un combate cerrado puede separar una buena actuación de una medalla. Esta vez, a Torres le faltó ese pequeño margen que decide los cruces grandes.

Isabel Nieto Mejías, victoria ante Japón en un grupo de máxima exigencia

También compitió en Rabat Isabel Nieto Mejías, encuadrada en kumite femenino -68 kg. La española afrontó un grupo muy exigente en el Main Tree Pool 7, donde comenzó empatando 2-2 ante la alemana Madeleine Schroeter, cayó después por 8-2 frente a la ucraniana Elina Sieliemienieva y cerró su participación con una victoria de mérito por 7-5 ante la japonesa Kanna Nagai.

El resultado no le permitió avanzar como ganadora de pool, pero su actuación dejó una lectura competitiva interesante. Isabel fue capaz de puntuar ante Alemania y superar a una rival japonesa en una categoría que acabaría teniendo a Sieliemienieva en el podio. No es un dato menor: la ucraniana avanzó en el cuadro y terminó entre las medallistas de bronce, lo que da contexto a la dureza del grupo de la española.

Isabel no entró en la lucha por las medallas, pero su victoria ante Nagai sostiene una lectura positiva dentro de un campeonato exigente. En Premier League no basta con ganar un combate importante: hay que encadenar resultados, gestionar diferencias y sobrevivir a grupos donde un empate, una derrota amplia o un cruce mal colocado pueden condicionar toda la jornada.

Raúl Martín Romero no supera el pool en kata masculino

En kata masculino, Raúl Martín Romero tuvo un grupo especialmente complicado. El español quedó encuadrado en el Main Tree Pool 7 junto al turco Enes Özdemir, el japonés Sakichi Abe y el húngaro Adam Bardos. Su estreno llegó ante Abe, frente al que perdió por 6-1 realizando Chibana No Kushanku, mientras el japonés presentó Anan Dai.

En su segundo cruce, Raúl cayó por 7-0 ante Özdemir. El español ejecutó Chatanyara Kushanku, pero el turco se impuso con Gojushiho Sho. Cerró la liguilla con una victoria contundente por 7-0 ante Adam Bardos, realizando Suparinpei frente al Papuren del húngaro.

La victoria final no fue suficiente para avanzar. El grupo quedó liderado por Özdemir, con Abe también por delante del español. Para Raúl, campeón de España absoluto de kata sénior masculino en 2026, Rabat dejó una jornada incómoda: un triunfo claro, sí, pero dos derrotas ante rivales de gran nivel que le impidieron entrar en las rondas decisivas.

Su participación recuerda una de las realidades más duras del kata internacional actual: no siempre basta con tener nombre, recorrido y calidad técnica. En una Premier League, el sorteo del pool, el orden de los cruces y la gestión de cada kata pueden cerrar el camino antes incluso de llegar a los grandes focos del domingo.

Una Premier League sin medallas para España, pero con lecturas distintas

El balance español en Rabat queda marcado por la ausencia de medallas, pero no todos los resultados pesan igual. Paola García Lozano fue quien más cerca estuvo del podio, con una actuación sólida y una derrota por 4-3 ante Kiri Mishima en la pelea por el bronce. María Torres ganó su grupo en +68 kg y cayó por la mínima ante Brenda Pereira. Isabel Nieto no pasó de pool, pero dejó una victoria de valor ante Japón. Raúl Martín tampoco avanzó en kata masculino, aunque cerró su liguilla con un 7-0.

La lectura global es exigente. España tuvo presencia, ganó combates importantes y colocó a dos competidoras entre las finalistas de sus categorías, pero no logró transformar esas opciones en metal. En Rabat, el equipo español estuvo cerca en algunos puntos, lejos en otros y obligado a mirar con detalle dónde se rompieron las opciones: el 4-3 de Paola ante Mishima, el 2-1 de María ante Pereira, el grupo duro de Isabel en -68 kg o las dos derrotas iniciales de Raúl en kata masculino.

No es una debacle, pero tampoco un resultado para maquillar. La Premier League es el territorio donde las buenas sensaciones tienen que convertirse en rondas ganadas, y las rondas ganadas en podios. España compitió, pero el medallero volvió vacío.

Japón, Hong Kong e Italia marcan el pulso del kata

En kata femenino, Grace Lau Mo Sheung volvió a imponer su jerarquía. La representante de Hong Kong se llevó el oro tras superar a Maho Ono, de Japón, en una categoría de enorme nivel. Los bronces fueron para Terryana D’Onofrio, de Italia, y Kiri Mishima, de Japón, precisamente la rival que dejó a Paola García sin medalla.

En kata masculino, el dominio japonés volvió a hacerse notar. Kakeru Nishiyama se proclamó campeón por delante de Kotaro Ohata, en una final con sello nipón. Los bronces fueron para Ariel Torres Gutiérrez, de Estados Unidos, y Kazumasa Moto, de Japón. El podio confirmó de nuevo la profundidad japonesa en la modalidad y la dificultad de abrirse paso en una categoría donde cada ronda exige una ejecución casi sin fisuras.

Ferracuti, Zaretska y Japón dominan el kumite femenino

El kumite femenino dejó varios nombres propios. En -50 kg, Aika Okazaki dio el oro a Japón por delante de Yorgelis Salazar, con Sara Tsutsumi y Mizuki Ishihara completando los bronces. En -55 kg, Rina Kodo volvió a poner a Japón en lo más alto, con Jennifer Warling como plata y Airi Shima y Louiza Abouriche en los bronces.

En -61 kg, Monica Arzumian firmó el oro para Francia, por delante de Sawsane Benchbab, de Marruecos. Los bronces fueron para Sarara Shimada y Wafa Mahjoub. En -68 kg, la categoría de Isabel Nieto, Iryna Zaretska volvió a ocupar el centro del escenario y se impuso por delante de Tsubasa Kama. Los bronces fueron para Feryal Abdelaziz y Elina Sieliemienieva, rival directa de Isabel en la fase de grupos.

En +68 kg, donde compitió María Torres, Clio Ferracuti se proclamó campeona tras una gran actuación. Rochelle Walters fue plata, mientras que Theodosia Giamouki y Asia Pergolesi subieron al tercer escalón del podio.

Reparto de protagonismo en el kumite masculino

El kumite masculino dejó un mapa más repartido. En -60 kg, Christian Sabatino dio el oro a Italia, con Zyad Elgharib Aly como plata y Danilo Greco y Ahmed Haddadi como bronces. En -67 kg, Marruecos celebró el triunfo de Said Oubaya, que ganó ante su público por delante de Ghaith Afeef. Luca Maresca y Hnat Pak completaron el podio.

En -75 kg, Ernest Sharafutdinov se llevó el oro por delante de Valiko Poniava, con Erik Rahozenko y Andrii Zaplitnyi en los bronces. En -84 kg, Mohammad Aljafari dio el triunfo a Jordania, con Youssef Badawy como plata y Eduard Gasparian y Mehdi Sriti como terceros. En +84 kg, Andjelo Kvesic volvió a demostrar jerarquía en el peso pesado, con Ahmed Elmasry como subcampeón y Mahmoud Taha Tarek y Giovani Felipin Salgado en el podio.

Rabat deja deberes para España

Rabat no fue una cita cualquiera. Era la última Premier League de la temporada, la que cerraba el recorrido iniciado en Istanbul, continuado en Rome y Leshan, y rematado en Marruecos. El nivel competitivo respondió a esa condición: grandes nombres, cruces de alta dificultad y categorías donde el margen entre avanzar y quedarse fuera fue mínimo.

Para España, la conclusión es clara: hay nivel para competir, pero el podio sigue caro. Paola García Lozano fue la más cercana al metal; María Torres mostró solvencia en el pool, pero cayó por un punto; Isabel Nieto dejó una victoria valiosa en un grupo durísimo; y Raúl Martín no encontró el recorrido que necesitaba en una categoría de kata masculino tremendamente exigente.

La crónica de Rabat no debe escribirse desde el desastre, pero tampoco desde la complacencia. España volvió a estar en la conversación, sí. Pero en la Premier League, estar no basta. Hay que quedarse hasta el domingo. Y, sobre todo, hay que subirse al podio.del circuito, y el desarrollo competitivo confirmó esa sensación de final grande: podios de mucho peso, campeones consolidados, países anfitriones con protagonismo y una exigencia altísima desde las primeras rondas.

Para España, la conclusión es clara: hay presencia, pero falta medalla. Paola García Lozano y María Torres García sostuvieron las mejores opciones nacionales, pero el salto definitivo hacia el podio quedó pendiente. El dato no debe leerse con dramatismo, pero sí con exigencia. En una Premier League, competir bien ya no basta si el objetivo es estar entre las referencias del circuito.

La buena noticia es que España sigue teniendo nombres con capacidad para entrar en la pelea. La menos cómoda, pero quizá más útil, es que el circuito internacional no espera a nadie. Rabat dejó un mensaje nítido: el nivel mundial avanza, las categorías se aprietan y cada error pesa. Para volver al podio, habrá que afinar más. Mucho más.

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