Poreč mide el pulso del kumite español: un bronce de mucho valor y una generación que empieza a pedir sitio

Jul 8, 2026

La Karate One Youth League de Poreč volvió a ser lo que casi siempre es: una frontera. Un campeonato largo, incómodo, internacional hasta el extremo y sin margen para el error. Del 2 al 5 de julio, el Žatika Sports Hall de Poreč reunió a buena parte del futuro del karate mundial, con 2.677 inscripciones, 2.631 deportistas y una presencia española muy amplia: 121 entradas, 116 karatekas, 68 masculinas y 53 femeninas. Un volumen que explica bien la dimensión del reto: aquí no basta con estar preparado; hay que sobrevivir a cuadros enormes, estilos muy distintos y combates que se deciden por un punto, por un detalle o por una lectura más rápida del momento.

España no salió de Poreč con una cosecha masiva de medallas en kumite, pero sí con una lectura competitiva muy interesante. Hubo un bronce de peso, el de Alejandra Gómez Mauriño en Junior femenino -59 kg, y varias actuaciones que, sin terminar en podio, dejaron señales de nivel: recorridos largos, victorias ante rivales internacionales exigentes y derrotas ajustadas en rondas avanzadas. Poreč no regala nada. Ni una ronda. Ni una repesca. Ni una medalla.

Alejandra Gómez Mauriño, el bronce que sostuvo la bandera española

El gran resultado español en los cuadros analizados llegó en Junior femenino -59 kg, donde Alejandra Gómez Mauriño firmó una competición de enorme madurez para subir al podio. Su recorrido tuvo de todo: autoridad, capacidad de reacción y una repesca gestionada con una frialdad impropia de quien compite en un campeonato de esta densidad.

La española arrancó con una victoria clara ante la griega Eleni Myrto Tsalavou por 6-1 y después superó a la italiana Lisa Maffizzoli por 5-2. En el camino principal se cruzó con la francesa Morgane Scarfone, que acabaría proclamándose campeona de la categoría. La derrota ante la futura vencedora no cerró el torneo de Gómez Mauriño; al contrario, le abrió una repesca que exigía temple.

Y ahí apareció su mejor versión competitiva. Primero ganó 1-0 a la ucraniana Anna Vdovych, en uno de esos combates en los que el marcador parece pequeño pero el peso emocional es enorme. Después venció 2-1 a otra ucraniana, Mariia Hnes, y remató el camino hacia el bronce con un contundente 7-1 ante la eslovena Lia Krvina. No fue una medalla de rebote. Fue una medalla trabajada, reconstruida desde la repesca y cerrada con autoridad.

El oro fue para Morgane Scarfone, la plata para la danesa Hannah Bath Soendergaard y los bronces para Alejandra Gómez Mauriño y la croata Mare Mileta. Para el kumite español, este podio tiene una lectura clara: Gómez Mauriño no solo compitió bien, sino que supo volver al campeonato después de perder. En Poreč, eso vale casi tanto como ganar.

Junior femenino: España compite con profundidad, pero el podio exige perfección

El bloque Junior femenino dejó una de las imágenes más sólidas de la participación española. Más allá del bronce de Alejandra Gómez Mauriño, hubo nombres que avanzaron rondas y se quedaron cerca de meterse en las fases decisivas.

En -53 kg, Lola Paracuellos Elices realizó uno de los recorridos españoles más consistentes del campeonato. Ganó 11-3 a la noruega Linnea Martby, 7-0 a la rumana Daria Mihaela Constantin, 6-3 a la alemana Elena Zolotorev y 6-3 a la ucraniana Elizabet Velychko. Cuatro victorias en un cuadro internacional no son una anécdota: son una declaración de competitividad. Su camino se detuvo ante la egipcia Malak Afifi, que acabaría subiendo al podio.

En esa misma categoría, Ariadna Chica Tolosa también dejó una buena actuación: venció 6-2 a la chipriota Areti Kleanthous y 5-0 a la turca Sila Oytun antes de caer ante la griega Anastasia Anastasiadi. La categoría fue para la portuguesa Leonor Gonçalves, con plata para la ucraniana Daria Konstantynova y bronces para Maria Silva y Malak Afifi.

En -66 kg, España tuvo varias representantes con presencia competitiva. Aroa Nasarre Sánchez ganó a la griega Sofia-Routh Chatziioannou y a la bosnia Nahla Bubalo antes de caer con la eslovena Adela Medic, una de las medallistas. Noa López González venció a la ucraniana Mariia Datsiuk y cedió después en un cruce muy cerrado ante la croata Paula Panić. Helena González Morcillo también dejó combates de mucho oficio, con victoria ante la polaca Zofia Mos y varios enfrentamientos muy apretados. El oro fue para Mariam Bsharat, de Palestina; la plata para la serbia Ana Manojlovic, y los bronces para Paula Panić y Adela Medic.

En +66 kg, Marta González Herrera fue la española que más avanzó. Ganó 4-0 a la bosnia Ismihana Hodzic, superó después a la peruana Samantha Belén Palomino Vela por 8-2 y cayó ante la italiana Nicole Correddu, que acabaría siendo campeona. También compitieron Julia Hernández Castilla, Luna Vizuete Olivenza y María Marles Hospital. El podio quedó con oro para Nicole Correddu, plata para Una Rakovic, de Montenegro, y bronces para Dominika Sucha y Natalia Balut.

Cadete femenino -47 kg: una categoría con mucha presencia española y lecturas de futuro

Si hubo una categoría especialmente nutrida de españolas fue Cadete femenino -47 kg. El cuadro no terminó con medalla, pero sí dejó varios recorridos de valor. Itziar Criado Solís ganó 2-0 a la ucraniana Yelyzaveta Muravska y repitió 2-0 ante la belga Yasmine Hibrahimi antes de caer ante la checa Viktorie Zbranková. Nadira García Ruiz también avanzó con firmeza: 3-0 ante la chipriota Elli Chi y 3-0 ante la rumana Raluca Urian, antes de ceder por la mínima, 2-3, ante la croata Nina Kincl.

Lucía Cortés Melo firmó otra trayectoria interesante: victoria 4-0 ante la serbia Milica Subotić, triunfo 2-0 ante la polaca Ruslana Podorozhna y derrota 1-3 ante la bosnia Zahra Arnautovic, que acabaría siendo bronce. También brilló Celia Cofrades del Castillo, con un 9-1 ante la bosnia Milana Kačavenda y un 1-0 ante la ucraniana Anna Parashchuk, antes de caer 2-3 ante la griega Emmanouela Foteini Vasilopoulou. Paula Diloy Maza añadió dos triunfos más para la delegación española, 3-2 ante la serbia Sofija Martac y 4-1 frente a la ucraniana Liia Mykytyn.

El oro fue para la ucraniana Hanna Maistrenko, la plata para Zineb Belabass, de Luxemburgo, y los bronces para Zahra Arnautovic y Anastasiia Pryndiuk. Para España, la lectura es evidente: hubo cantidad, sí, pero también calidad competitiva. Varias españolas ganaron más de un combate y se quedaron a una ronda de cambiar la crónica.

Paula Ginés Chavarry, una de las actuaciones más potentes sin medalla

En Cadete femenino -61 kg, Paula Ginés Chavarry protagonizó uno de los recorridos españoles más llamativos de Poreč. Ganó 8-0 a la suiza Luna Dos Santos Gomes, 6-0 a la eslovaca Natalia Sevcikova y 5-4 a la croata Paola Rančić. Tres victorias, dos de ellas muy claras y una tercera en un combate de más desgaste, antes de caer por un ajustadísimo 6-7 ante la albanesa Amanda Dedej.

No hubo podio, pero sí un mensaje competitivo: Ginés Chavarry tuvo nivel para meterse muy dentro en una categoría que acabó ganando la alemana Selda Meyen, con plata para la ucraniana Diana Popova y bronces para Daria Gryshchenko y Alea Kelmendi.

En -54 kg, Marina Castillo Rueda abrió con victoria 3-1 ante la griega Dionysia Georgia Andrianou, mientras que Uxía Folgueira González superó 3-2 a Areti Pouli antes de caer 2-3 ante Emira Gjonoviq. Stela Shurmelioua perdió por la mínima, 1-2, ante Marina Tzatzi. La categoría fue dominada por Ucrania, con Arina Stepanova como campeona y Karyna Shevchenko como subcampeona.

En +61 kg, Sofía González de la Aleja Pérez ganó 6-3 a la croata Iva Kockarević y se cruzó después con la griega Anastasia-Eirini Pergalia, campeona de la categoría. Esther Mazariegos Iglesias y Adriana Tejada Vilchez también tuvieron presencia en un cuadro que terminó con oro para Pergalia, plata para Lamija Omanovic y bronces para Kirana Podlaszewska y Kateryna Tovstenko.

Cadete masculino: mucho kilometraje español en cuadros durísimos

El Cadete masculino dejó una de las actuaciones españolas más profundas en -52 kg, con Alejandro Adrián Mursa como uno de los nombres destacados. El karateka de Team KAM ganó 9-2 al estadounidense Alexander Levin, 8-0 al bielorruso Daniil Prakapenka y 3-1 al portugués Ruben Santos. Su camino se cortó ante el italiano Edoardo Cafiso, pero tres victorias en una categoría de ese nivel son una señal que no conviene pasar por alto.

En la misma categoría, Miquel Martí Marco también dejó una buena secuencia: 6-1 ante el serbio Mateja Cvijanovic y 6-2 ante el búlgaro Radoslav Rusanov, antes de caer ante el kazajo Nurassyl Nurseiit. Lorenzo Medina López perdió por la mínima, 1-2, ante el ucraniano Bohdan Marysenko, y Lucas Cantos Gómez cedió ante el búlgaro Vladimir Zahariev. El oro fue para el griego Ioannis-Adamantios Moraitis, con plata para Nurassyl Nurseiit.

En -57 kg, Carlos Martínez Delgado venció 2-0 al macedonio Mervan Memedi y cayó después ante el italiano Achille Giuliani, bronce final. David Olmos y Pedro Ibáñez Carrillo tuvieron combates ajustados, de esos que en categorías cadete suelen decidir el rumbo completo de un campeonato. El oro fue para Denis Paul Popovici, con plata para Levani Dadeshkeliani y bronces para Giuliani y Arijan Aljošević.

En -63 kg, Alejandro Andreu Fernández entró con fuerza: 9-0 ante el bosnio Edin Delmanović y 4-0 ante el checo Martin Koupal, antes de caer frente al italiano Gaetano Stornaiuolo. Jorge Moreno Galvez ganó 5-1 al ucraniano Andrii Lozynskyi y cedió después ante el polaco Maciej Dabek. Nicolás Balmaseda Soler también avanzó con autoridad, con triunfos 8-0 ante Tymur Kovalov y 8-2 ante Tiernan Donaghey. La categoría se la llevó el macedonio Marko Djorlev, con plata para el ucraniano Ivan Matsenko y bronces para René Pirčák y Tilen Stern.

En -70 kg, Pablo Pérez Iniesta firmó uno de los recorridos más extensos del bloque masculino. Ganó 8-0 al checo David Škoudlil, 3-0 al belga Hugo Pernet y 3-2 al serbio Vuk Markovic, además de competir en varios cruces de máxima igualdad. Su torneo acabó ante el italiano Diego Nasser en la pelea por la repesca. Simón Alejandro Canales González también dejó tres victorias de valor: 8-2 ante el ucraniano Mykhailo Sereda, 2-0 ante el neerlandés Issam Bohoudi y un combate muy ajustado ante el búlgaro Andrey Stoyanov, antes de caer ante el irlandés Michael McGlynn. El oro fue para el ucraniano Dmytro Mitin, la plata para Mátyás Kis y los bronces para Diego Nasser y Tobias Supka.

U14 femenino: Julia Gutiérrez Navamuel se queda muy cerca

En U14 femenino -42 kg, Julia Gutiérrez Navamuel fue una de las españolas más destacadas de las categorías inferiores. Ganó 8-1 a la bielorrusa Anastasiya Kauhunova y 7-0 a la ucraniana Marharyta Murashkina. Su avance se frenó ante la serbia Emilija Pavlovic, subcampeona final, y en la repesca cayó por un ajustado 2-3 frente a la turca Zeynep Naz Oner. Fue una de esas actuaciones que se quedan fuera del podio, pero dentro de la memoria competitiva del campeonato.

El oro de la categoría fue para la croata Lucija Scuric, la plata para Emilija Pavlovic y los bronces para Greta De Simone y Diana Hariuta.

En -47 kg, Claudia López Gómez tuvo un arranque complicado ante la ucraniana Sofiia Bohdan, que acabaría siendo plata, y después cayó en repesca ante la polaca Maria Krawiec. Jimena Bujalance Prieto compitió en combates cerrados, con marcadores igualados ante Katya Zaets y Daisy Farquhar. La categoría fue para la croata Nina Končar.

En +52 kg, Blanka Nuez López ganó 6-0 a la francesa Emma Bayle antes de caer ante la serbia Anastasija Rudinac. Daniella Cano Bernal perdió ante la ucraniana Yana Kretsu. El oro fue para la ucraniana Sharliz Kruhlova, con plata para Valeriia Asanova.

U14 masculino: Enzo Rosales y una ruta de cuatro victorias

En U14 masculino, el nombre español más destacado fue Enzo Rosales Arcos en -55 kg. Su campeonato fue de los que se construyen ronda a ronda: 5-0 ante el italiano Alessandro Mundo, 1-0 ante el panameño José Luis Núñez, 3-1 ante el letón Zahars Kisiks y 6-3 ante el chipriota Ektoras Siamtanis. Cuatro victorias antes de caer ante el italiano Pierpaolo Bottalico, campeón de la categoría, y posteriormente ante el moldavo Maxim Bogomaz en repesca.

En -40 kg, Hugo Cantos Gómez ganó 2-0 al neerlandés Enea Fortunati y 2-0 al ucraniano Mark Semenovych antes de caer por la mínima, 0-1, ante el alemán Ryan Topic. Pablo Sánchez Sáiz cedió ante el húngaro Bator Nagy-Janosi. El oro fue para el belga Lucas Palm.

En -45 kg, Aitor Ruiz López ganó 4-1 al chipriota Stefan Marius Cirstian y después cayó ante el montenegrino Vujo Ivanisevic, subcampeón de la categoría, y en repesca ante el ucraniano Maksym Serhiieiev. En -50 kg, Gabriel Velilla da Silva venció 3-1 al croata Petar Erdeši y 1-0 al austríaco Kenan Sentürk, antes de un cruce muy cerrado con el ucraniano Yaroslav Kyrbiatiev. La categoría la ganó el eslovaco Jan Peter Holub.

Lo que deja Poreč

Poreč deja una conclusión doble para el kumite español. La primera es evidente: el bronce de Alejandra Gómez Mauriño sostiene el resultado y confirma que España sigue teniendo nombres capaces de subirse al podio en un circuito internacional de máxima exigencia. La segunda es menos visible, pero quizá más importante a medio plazo: hubo muchos españoles ganando combates, entrando en rondas avanzadas y obligando a rivales de países muy fuertes a resolver por detalles.

En categorías de formación, eso importa. No todos los procesos se miden en medallas inmediatas. Algunos se miden en victorias acumuladas, en repescas peleadas, en derrotas por la mínima y en la capacidad de competir sin venirse abajo cuando el cuadro aprieta. Poreč no fue una fiesta de podios para España, pero sí fue una radiografía útil del nivel de una generación que ya sabe lo que cuesta avanzar en Europa.

Y esa es la parte que conviene no perder de vista: en Poreč no se viene a pasear el karategi. Se viene a comprobar quién está preparado para crecer.

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