Las categorías inferiores dieron profundidad al campeonato con una jornada amplia de kata y kumite, nombres propios en todas las edades y varios competidores que volvieron a confirmar su nivel tras destacar en el calendario nacional
El II Open Daedo KMastery 2026 no fue solo una cita para senior, open y máster. Illescas también fue territorio de cantera. Y no como complemento decorativo de la jornada, sino como una parte esencial para entender la dimensión real del campeonato.
Desde los benjamines hasta los junior, el Escénico de Illescas reunió a competidores que viven el karate desde lugares muy distintos: algunos todavía con la inocencia de sus primeras salidas al tatami; otros ya con experiencia nacional, medallas importantes y una forma de competir que empieza a pedir seguimiento propio.
Esa mezcla fue precisamente una de las grandes riquezas del campeonato. Porque la cantera no es solo futuro. Es presente competitivo, trabajo de club, familias, entrenadores, viajes, nervios, derrotas que enseñan y victorias que se celebran como si fueran finales mundiales. Y, en muchas categorías, también mucho nivel.
La segunda crónica del Daedo KMastery mira precisamente ahí: a los pequeños, a los cadetes, a los junior y a todos esos nombres que empiezan a construir su camino.
El kata abre el camino: desde U8 hasta junior
El bloque de kata dejó una jornada muy amplia, con categorías desde U8 hasta U18 y varios nombres que ya habían aparecido en competiciones nacionales recientes.
En Kata Benjamín Masculino U8, el oro fue para Tirso Alonso Rodríguez, con Fabrizio Aramis Lema Vásquez como segundo y los bronces para Héctor Jiménez Cáceres y Erik Serrano Beneito. En femenino, Sofía Villalba Negrú subió a lo más alto, Vega Leal Benavides fue plata y Myrian Auxiliadora Guerrero Pereiro y Lara Bataller Guadalupe completaron el podio.
Son categorías donde el resultado importa, claro, pero donde hay algo todavía más valioso: aprender a estar en el tatami, controlar los nervios y entender que competir también forma parte del aprendizaje. Ahí empiezan muchas historias largas.
En Kata Alevín Masculino U10, Oliver Gómez Fernández se llevó el oro, Enzo Martín Miranda fue plata y los bronces fueron para Iván Fernández Gómez y Adrián Villacañas Amador. El dato de Iván Fernández Gómez tiene continuidad nacional: venía de ser bronce en el Campeonato de España Infantil en kata alevín masculino, lo que refuerza su presencia entre los nombres a seguir en la categoría.
En Kata Alevín Femenino U10, Carmela de Sousa Sánchez fue campeona, Astrid López del Álamo terminó segunda y Alai Díez Pérez y Emma Ocaña Cordero compartieron el tercer puesto. Alai Díez también venía de aparecer en la zona alta del Campeonato de España Infantil, donde fue séptima en kata alevín femenino. En Illescas dio un paso más y se metió en el podio.
En Kata Infantil Masculino U12, Álvaro Alejandro Rodríguez confirmó una de las grandes líneas de continuidad del campeonato. Fue campeón en Illescas después de proclamarse campeón de España infantil masculino. No es una coincidencia menor: repetir arriba en dos escenarios distintos habla de consistencia, madurez competitiva y capacidad para sostener el nivel cuando todos ya empiezan a conocer tu nombre. Hugo Gómez Fernández fue plata, mientras que Marc Ferrer Cubells y Salvador Castro se llevaron los bronces.
En Kata Infantil Femenino U12, Aldara Flores Matamala logró el oro, Matilde Buscemi fue plata y Salma Martín Miranda e Inés Escribano Balmaseda completaron el podio. Aldara ya había sido quinta en el Campeonato de España Infantil, así que su triunfo en Illescas tiene una lectura clara: no solo estaba cerca del podio nacional, sino que aquí convirtió esa línea de crecimiento en victoria.
El bloque juvenil y cadete empieza a marcar carácter
En Kata Juvenil Masculino U14, Jaime González Morcillo fue campeón, Adrián Suárez Álvarez terminó segundo y Nicolás Villalba Negrú y Héctor Martín Rodríguez compartieron el bronce.
Aquí también aparecen conexiones interesantes con el Campeonato de España Infantil. Adrián Suárez Álvarez y Héctor Martín Rodríguez ya habían sido quintos en el nacional juvenil masculino. En Illescas, ambos encontraron recompensa en forma de podio. Ese tipo de evolución es importante: pasar de quedarse cerca a subir al cajón es una de las señales que mejor explican el crecimiento de un competidor.
En Kata Juvenil Femenino U14, Gretel Malo Artiago se llevó el oro, Teresa Rodríguez Muñoz fue plata y Laia Porras Maroto y Elisa María Bernués Moreno terminaron terceras. Gretel también venía de ser quinta en el Campeonato de España Infantil, por lo que su victoria en Illescas vuelve a hablar de continuidad y progresión. Hay competidoras que no desaparecen después de un buen resultado: insisten, vuelven y terminan encontrando premio.
En Kata Cadete Masculino U16, Javier Hernández Muñoz fue campeón, Lucas Andrés García terminó segundo y Hugo Jiménez Moreno y Pablo Aller Pérez compartieron el tercer puesto. En femenino, Anastasia Chaphidze Liparteliani logró el oro, Jimena Revilla López fue plata y Carla Santos Sánchez y Ainhoa González Becerra completaron el podio.

La categoría cadete siempre tiene una lectura especial. Ya no hablamos solo de niños que empiezan. Aquí empieza a notarse quién compite con estructura, quién sabe sostener una ronda difícil y quién empieza a proyectar una forma de estar en el tatami más madura.
Junior: una categoría con nombres que ya piden seguimiento
En Kata Junior Masculino U18, Israel Calzadilla Díaz fue campeón, Luis Rodríguez Muñoz terminó segundo y Daniel Alejandro Rodríguez e Izan Serrat Elvira compartieron el tercer puesto. Luis Rodríguez Muñoz ya había aparecido en la Liga Nacional Junior/Sub21, donde fue quinto en kata junior masculino. En Illescas dio un paso adelante y alcanzó la final.
En Kata Junior Femenino U18, Paula Rey Vaquero se llevó el oro, Lía Penabad González fue plata y Noa Eguren Guillemat y María Ubiergo Alamán completaron el podio.
Paula Rey llegaba con una referencia importante: venía de ser segunda en la Liga Nacional Junior/Sub21 femenina. En Illescas convirtió esa línea competitiva en victoria. Noa Eguren, por su parte, sumó otro dato interesante: bronce en junior y también bronce en kata senior femenino dentro del propio campeonato. Esa doble presencia dice bastante. No es sencillo competir en tu categoría y, además, aparecer arriba cuando el nivel sube.
Ahí está una de las historias bonitas de este tipo de campeonatos: jóvenes que no solo ganan entre los suyos, sino que empiezan a asomarse a categorías superiores.

El kumite de base: intensidad, ritmo y muchos nombres propios
Si el kata dejó continuidad y precisión, el kumite aportó ritmo, emoción y un buen número de categorías con mucho movimiento.
En Kumite Benjamín Masculino U8, Erik Serrano Beneito ganó el -27 kg, por delante de Héctor Jiménez Cáceres, con Oliver Negreira Flores y Luca Daffada Rey como terceros. En +27 kg, Leo Flores Gómez fue campeón, Áksel Hita Morato terminó segundo y Thiago Sanz Facalet y Jaime Quintana Calvo completaron el podio.
En Kumite Benjamín Femenino Open U8, Sofía Villalba Negrú volvió a aparecer en lo más alto, esta vez también en kumite. Vega Leal Benavides fue segunda y Arlette Carrilero Grigor y Lara Bataller Guadalupe se llevaron los bronces. Doblar presencia en kata y kumite a estas edades no garantiza nada a largo plazo, pero sí dice algo importante: hay niñas compitiendo, probando, aprendiendo y disfrutando en varias dimensiones del karate.
En Kumite Alevín Masculino U10, Iván Fernández Gómez ganó el -30 kg, Bruno Pérez Cabezas fue plata y Oliver Gómez Fernández y Adrián Villacañas Amador fueron bronce. En +30 kg, Hugo González Peralvarez se llevó el oro, Éinar Hita Morato fue segundo y Adrián Magán Cañizares y Pablo Losada Ruiz terminaron terceros.
El nombre de Hugo González Peralvarez merece atención. Venía de proclamarse campeón de España en kumite alevín masculino <34 kg y en Illescas volvió a ganar. Hay resultados que pueden ser fruto de un buen día; repetir victoria en distintos escenarios ya empieza a hablar de algo más sólido.
En Kumite Alevín Femenino U10, María Puebla Hernández ganó el -28 kg, Marta Teresa García Montoro fue plata y Emma Ocaña Cordero y Lía Rodríguez López compartieron el bronce. María Puebla llegaba de ser campeona de España en kumite alevín femenino <26 kg. En Illescas volvió a subir a lo más alto, confirmando una temporada muy seria.
En +28 kg, Claudia Cano Bernal fue campeona, Elena Vega Puñal terminó segunda y Leyre García Mínguez completó el podio.
Infantil: nombres que empiezan a repetir arriba
En Kumite Infantil Masculino U12, Martín García Banda ganó el -38 kg, Raúl Gabriel Buga fue plata y Hugo Gómez Fernández y Álvaro Parada Moreno de la Santa se llevaron los bronces. Martín García Banda venía de ser subcampeón de España en kumite infantil masculino <35 kg. En Illescas dio el salto que todo competidor busca: de la plata nacional a un oro en una cita importante.
En +38 kg, Gonzalo Gilgado Casado fue campeón, Juan Manuel Moya Salido terminó segundo y Alex Pérez Hernández y Enzo Rey Contera completaron el podio. Aquí el cruce con el Campeonato de España también es potente: Gonzalo Gilgado había sido subcampeón de España en <45 kg, mientras que Enzo Rey Contera venía de ser campeón de España en <40 kg. Que ambos aparezcan en el podio de Illescas refuerza el nivel de la categoría.
En Kumite Infantil Femenino U12, Noelia Torrenteras Novillo se impuso en -38 kg, Isabel Revueltas Grancha fue plata y Raquel Bataller Guadalupe y Carla María García Montoro compartieron el bronce. Noelia llegaba como campeona de España en kumite infantil femenino <36 kg. Volver a ganar en Illescas confirma algo que siempre cuesta mucho en cantera: mantener el cartel después de una gran victoria.
En +38 kg, Daniela Villacañas Amador fue campeona, Paula Ballester Rodríguez terminó segunda y Celia Ibáñez Carrillo y Camino Martínez Vicente fueron terceras.
La categoría infantil dejó una sensación muy clara: no estamos hablando solo de promesas futuras. Muchos de estos competidores ya están aprendiendo a sostener presión, defender resultados y competir varias veces al año con objetivos reales.

Juvenil: el escalón donde ya se compite con otra tensión
En Kumite Juvenil Masculino U14, Daniel Pastor Parra ganó el -40 kg, Miguel Motta fue plata y Marcos Ruiz Cruz y Miguel Sánchez Tineo fueron bronce. Pastor Parra llegaba de ser subcampeón de España en juvenil masculino <45 kg. En Illescas encontró el oro. Este tipo de resultados construyen carácter: caer en una final nacional, volver a competir y ganar después no es solo técnica, también es cabeza.
En -50 kg, Aitor Ruiz López fue campeón, Alonso Sánchez Ramírez terminó segundo y Fedir Simchuk y Martín Andrés Pérez Casado completaron el podio. Aitor Ruiz ya venía de proclamarse campeón de España en juvenil masculino <45 kg, y en Illescas volvió a mandar. Otro nombre que empieza a pedir seguimiento.
En +50 kg, Pablo García Escobar fue oro, Lucas Sedeño Conejo plata y Gonzalo Medina Fernández y Jadel Rodríguez Paulino bronce.
En Kumite Juvenil Femenino U14, Carmina Ioana Buga ganó el -40 kg, Zoe López del Álamo fue plata y María Huerta Rodríguez y Laura Simões terminaron terceras.
En -47 kg, Sofía Puebla Hernández se llevó el oro, Jimena Bujalance Prieto fue segunda y Nahia Guardado Sánchez y Vanesa Vasileva completaron el podio. Sofía Puebla venía de ser bronce en el Campeonato de España Infantil en juvenil femenino <47 kg. En Illescas subió dos peldaños y se quedó con el oro.
En +47 kg, Natalia Trujillo Cubero fue campeona, Vanesa Todorova terminó segunda y Amira Ekbal Arjeuan e Inés Santos Albarrán compartieron el bronce. Natalia venía de ser subcampeona de España en juvenil femenino <52 kg. En Illescas, otra vez, convirtió una plata nacional en una victoria.
Hay un patrón interesante en estas categorías: varios competidores que fueron segundos, terceros o quintos en el Campeonato de España encontraron en el Daedo KMastery una nueva oportunidad para confirmar que estaban cerca. Y algunos la aprovecharon con oro.
Cadete: intensidad competitiva y salto de exigencia
En Kumite Cadete Masculino U16, Salvador Escutia Manchola ganó el -55 kg, Ian Muñoz Martín fue plata y Gonçalo García y Ruben Santos fueron bronce. En -65 kg, Nicolás Balmaseda Soler se llevó el oro, David Olmos Clement fue segundo y Daniel Hurtado Masa y Hugo Rodríguez de la Torre terminaron terceros. En +65 kg, Ezequiel Parejo Caro fue campeón, Álvaro Cazorla Flores plata y Mario Castillo Gutiérrez y Marcos Blanco Castro bronce.
En femenino, Lucía Cortés Melo ganó el -50 kg, Laura Pomares Bonmati fue segunda y Celia Cofrades del Castillo y Esther Criado Solís completaron el podio. En -58 kg, Albena Todorova se llevó el oro, Laura Torrenteras Novillo fue plata y Marina Castillo Rueda y Anastasiia Selishcheva fueron terceras. En +58 kg, Adriana Tejada Vilchez fue campeona, Sara Caviedes Subisaga terminó segunda y Alba Jiménez Arranz y Esther Mazariegos Iglesias compartieron el tercer puesto.
El cadete es una categoría fronteriza. Ya no basta con salir fuerte. Hay que saber competir. Hay que entender el marcador. Hay que gestionar contactos, ritmo, ansiedad y momentos de bloqueo. Y en Illescas se vio una generación que empieza a transitar ese camino.
Junior: nombres con recorrido y mucha proyección
El bloque junior de kumite dejó algunas de las conexiones más claras con la Liga Nacional.
En Kumite Junior Masculino U18, Óscar Arribas Jiménez ganó el -58 kg, Héctor Alemán Caballero fue plata y Víctor Cruz Ruiz y Adrián López Mateos se llevaron los bronces. Adrián López Mateos ya venía de ser bronce en la Liga Nacional Junior masculina <55 kg. En Illescas volvió a estar en el podio, esta vez en -58 kg.
En -68 kg, David Ríos García logró el oro, Iván Quesada Torres fue plata y Rodrigo García de Blas Redondo y Mohamed Reda El Jamhi Agdi compartieron el tercer puesto. Aquí el nivel era especialmente interesante. David Ríos había ganado la Liga Nacional Junior en <61 kg, mientras que Mohamed Reda El Jamhi venía de proclamarse campeón en <68 kg. En Illescas, ambos volvieron a aparecer arriba. Cuando los campeones de la Liga Nacional repiten podio en otro contexto, la lectura es clara: no hay casualidad, hay trayectoria.
En +68 kg, Valentín Jerónimo fue campeón, Hugo Bueno Guerra terminó segundo y César Mateo Antúnez y Marcos Serrano Jiménez fueron bronce. También aquí había nombres con recorrido: César Mateo había sido plata en la Liga Nacional Junior <76 kg y Marcos Serrano campeón en >76 kg. El podio de Illescas volvió a reunir competidores acostumbrados a pelear por cosas importantes.
En Kumite Junior Femenino U18, Stela Shurmelioua Liubas ganó el -53 kg, María Ventureira López fue plata y Nadira García Ruiz completó el podio. María Ventureira venía de ganar la Liga Nacional Junior femenina <48 kg. En Illescas fue segunda en -53 kg, manteniéndose en zona de final en una categoría distinta.
En -59 kg, Alejandra Gómez Mauriño fue campeona, Kristina Mihaylova terminó segunda y Carla Fuentes Alberto y Andrea Corrales Delgado fueron terceras. Alejandra ya venía de ganar la Liga Nacional Junior femenina <59 kg. En Illescas repitió oro. Pocas lecturas son tan claras como esa: ganar una vez tiene mérito; sostener el primer puesto en otro campeonato confirma jerarquía.
En +59 kg, Noa López González se llevó el oro, Ángela Guerrero Casquero fue plata y Elba Rosa Peña García y Marta González Herrera completaron el podio. Noa ya había sido bronce en la Liga Nacional Junior femenina <66 kg, y Ángela Guerrero venía también de subir al podio en la Liga Nacional. En Illescas volvieron a estar arriba.
El junior es muchas veces el punto donde la cantera empieza a dejar de ser promesa y se convierte en seguimiento real. Aquí ya no hablamos solo de nombres para el futuro. Hablamos de competidores que están compitiendo, ganando y repitiendo presencia en el calendario.
Una cantera que también construye campeonato
El II Open Daedo KMastery tuvo un primer gran relato en el senior, el open y el máster. Pero su segundo relato estuvo en esta base enorme que llenó categorías, generó podios y dio sentido a la jornada completa.
Porque un campeonato no crece solo por tener un open atractivo o una buena puesta en escena. Crece cuando consigue que un benjamín se sienta parte del mismo evento que un senior. Cuando un cadete compite con la sensación de estar en un escenario importante. Cuando un junior entiende que cada resultado puede formar parte de una trayectoria más larga.
Illescas dejó muchos nombres. Algunos ya venían de ser campeones de España o de brillar en la Liga Nacional. Otros quizá todavía no tienen un gran resultado nacional detrás, pero dieron un paso importante delante de su gente, su club y su familia.
Y eso también cuenta.
La cantera no necesita frases grandilocuentes. Necesita tatamis, continuidad, buenos campeonatos y una mirada que no la trate como relleno.
El Daedo KMastery le dio espacio.
Y los pequeños, los cadetes y los junior respondieron con karate.

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