Ruth Lorenzo: cuando el combate se convierte en precisión

Abr 22, 2026

En un deporte donde cada centímetro de distancia decide un combate, Ruth Lorenzo Couso ha construido su lugar desde el detalle.

Gallega, formada en el Club San Francisco de Teo y parte del alto rendimiento nacional, Ruth no es una irrupción puntual. Es el resultado de años de constancia, de derrotas que enseñan más que las victorias y de una evolución silenciosa que hoy la sitúa en lo más alto: campeona de España en kumite -55 kg en 2026, número 1 del ranking nacional y competidora habitual en el circuito internacional WKF.

Pero su historia no se explica solo con medallas.

Se explica en la forma en la que entiende el combate: control de la distancia, lectura del rival, decisiones en décimas de segundo. En una categoría donde la velocidad lo es todo, Ruth ha sabido convertir la precisión en ventaja.

A eso se suma otra capa menos visible, pero igual de relevante: su papel fuera del tatami. Como entrenadora, como referente del karate gallego y como voz activa en la igualdad dentro del deporte, representa algo más que resultados. Representa una forma de estar en el karate.

En dojodigital queríamos ir más allá del titular.
No preguntarle qué ha ganado, sino cómo lo ha ganado.
No quedarnos en el resultado, sino entrar en el combate.


Ruth fuera del tatami

1. ¿Quién es Ruth fuera del tatami?
Es una pregunta complicada porque no me paso mucho tiempo fuera de él. Supongo que se podría decir que soy una persona a la que le encanta su trabajo (ser entrenadora de karate), estar al aire libre, hacer deporte, compartir tiempo con mi familia y amigos… y soñar despierta, porque siempre estoy planeando cosas (supongo que un poco como todo el mundo).

2. ¿Cómo llegaste al karate? ¿Fue casualidad o elección?
Una mezcla de ambas. Empecé en el colegio cuando tenía 5 años. Mis padres me habían apuntado a Juegos Predeportivos y la actividad se hacía en el pabellón. Por unas obras en el colegio movieron la actividad de karate al pabellón también y compartían la pista.

Fue pasando el tiempo y el monitor habló con mis padres, les dijo que no le hacía ni caso, que solo miraba para los de karate y que no era capaz de hacer nada conmigo.

Mis padres me preguntaron si quería ir a karate, yo dije que sí y, hasta hoy.

Fue amor a primera vista.

3. ¿Qué recuerdas de tus primeros entrenamientos?
Pues la verdad es que no mucho. Solo que me gustaba mucho y lo pasaba muy bien, pero me lo tomaba muy en serio. Típico niñ@ que está en modo… no sé cómo decirlo… “samurai”.


FOTOGRAFÍA: R.F.E.K.

Dudas, golpes y momentos que cambian una carrera

4. ¿Hubo algún momento en el que pensaste en dejarlo? ¿Por qué no lo hiciste?
Sí. En mi carrera deportiva ha habido momentos bastante duros (derrotas, decepciones…), pero hubo dos momentos especialmente complicados donde me cuestioné de verdad lo que estaba haciendo.

El primero fue en 2016. Hasta ese momento había conseguido dos medallas de oro en las Fases Previas (2013 y 2014), pero nunca había tenido ninguna medalla en un Campeonato de España.

Decido irme a Madrid a estudiar un Máster en Alto Rendimiento y así poder entrenar en el CAR de Madrid junto a Javier Ferreira y Óscar Martínez de Quel.

A pesar de que allí entrenaba bien y de que ambos me enseñaron y me ayudaron un montón, esas dos temporadas pierdo en el Campeonato de España y pierdo en otras competiciones… entonces empiezo a pensar que me he equivocado. Pienso que quizás no tengo el talento suficiente para conseguirlo, que quizás me equivoqué dejando mi casa, mi trabajo… para estar allí con el gasto que suponía para mi familia… y solo podía pensar cosas así…

Tenía muchas dudas y me sentía mal porque además yo ya era una deportista “mayor”. Casi todas las personas que conocía que ganaban… llevaban haciéndolo desde pequeños… y eso me hacía pensar que quizás por mucho que quisiera no sería capaz.

Es ahí, cuando estoy terminando el máster, cuando decido irme a la K1 Premier League de Rabat yo sola.

Cuando se entera mi entrenador, Óscar Lafuente (que es el que lleva conmigo desde el colegio), decide acompañarme y… no podíamos haber hecho mejor.

Al llegar allí disfrutamos muchísimo, pero es que además consigo mi primera medalla importante, una medalla de bronce.

Esa medalla fue la que me dijo que no estaba loca, que podía hacerlo y que tenía que seguir.

La verdad es que no pudo llegar en un momento más clave.

La segunda ocasión fue en 2021. La verdad es que en mi carrera ha habido convocatorias del equipo nacional en las que me hubiera gustado estar y creo que podría haber estado y, cuando no llegaron, me dolieron.

Pero en 2021 yo había estado participando con el equipo nacional en concentraciones y campeonatos de cara al preolímpico (seguramente siendo la que menos posibilidades tenía de ir de las 4 que estábamos), pero tenía un pequeño sitio.

Pasada la Olimpiada hay un entrenamiento en Madrid y entonces veo que no cuentan conmigo ni para entrenar y veo a otras deportistas de mi peso más jóvenes allí.

Buf, fue un palo muy grande para mí. Pensé que si me había costado tanto llegar a estar en las concentraciones y algún campeonato… y ahora ya no tenía ni eso… no tenía fuerzas para volver a colarme ahí y volvieron las dudas. Que si no tengo el nivel, que si voy tarde, que qué iba a hacer… era como asomarme a un abismo (aunque pueda sonar a locura, yo lo sentía así).

Seguí entrenando, pero nunca me había sentido tan mal en ese aspecto, como si hubiera perdido mi objetivo… mi sueño. Y volví a pensar en retirarme.

El tiempo fue pasando… y entonces me di cuenta de que la única persona que iba a decidir hasta dónde podía llegar y cuándo se iba a retirar era yo.

Pensé que no iba a darle el poder sobre algo tan importante para mí a alguien que no fuera yo.

Y cuando me di cuenta de esto me sentí mucho más fuerte que antes. Recuerdo que ese año gané la fase final. Cuando volví me tatué lo de guerreira. Porque realmente sentí que lo era y sentí que yo tenía el control de lo que estoy dispuesta a hacer y de dónde quiero llegar (o como mínimo intentarlo).

FOTOGRAFÍA: R.F.E.K.

5. ¿Qué ha sido lo más duro de tu camino hasta aquí?
Ha habido muchas cosas que han sido duras. Te podría hablar de épocas donde tenía unos horarios terribles de trabajo y tenía que entrenar a las 14:00 de la tarde unos días (e ir comiendo en el coche) y a las 22:00 de la noche otros (cuando no podía más); podría hablarte de pesajes y de algún que otro donde mi cuerpo no respondía y lo pasé realmente mal; de entrenamientos solitarios en Navidades o en agosto donde no dejas de preguntarte qué haces ahí; de lesiones (afortunadamente leves), pero que te obligan a entrenar con dolor; de ausencias, cuando no puedes estar en los momentos buenos o malos de la gente a la que quieres… son muchas cosas, porque el alto rendimiento es así, siempre te va a llevar al límite, al máximo… y te exige que lo des todo.

Quizás una de las cosas más complicadas o más duras en mi camino ha tenido relación con mi cabeza. Mantener de forma constante la confianza en mí, no dudar, creer que podía siempre dar algo más o mejor y que las cosas saldrían.

Y aprender a exigirme, pero de manera más “compasiva”. Entender que cuando fallas no eres “lo peor”, igual que cuando acierto no me siento la mejor del mundo. Siempre he sido y soy muy exigente, pero he cambiado mucho (y sigo intentando hacerlo) en cómo enfoco mis errores y cómo me lo planteo para que sea algo positivo, no algo que me haga daño (que parece una tontería, pero es un error muy común). Dicen que hay que hablarse como le hablarías a tu mejor amig@ y siento que es una gran verdad, aunque sea difícil de hacer.

6. ¿A qué ha tenido que renunciar Ruth para llegar a ser campeona de España?
Pues imagino que como todos los deportistas… a mucho.

Obviamente son muchos detalles: desde lo que comes, las fiestas, el tiempo con familia y amigos… (que es sin duda lo que más duele).

Pero es verdad que siempre digo que todas esas cosas son las que me han llevado a vivir cosas únicas, experiencias y emociones tan bonitas y tan intensas como las que he vivido y sigo viviendo y por las cuales repetiría cada una de ellas.


El entorno que sostiene el camino

7. ¿Quién ha sido clave en tu carrera y por qué?
Óscar Lafuente, sin duda. Es mi entrenador desde que empecé hasta hoy. Soy consciente de que en mi vida hay mucha gente sin la cual no sé qué haría (como mi hermana, mis padres, mi familia) u otros entrenadores que me han aportado y me han ayudado a crecer.

Pero él ha sido clave para mí. Primero, porque siempre me hizo sentir importante, confiando en mí desde el principio (incluso antes de que ninguno de los dos viera a dónde nos iba a llevar todo esto), me hizo sentir que era el referente para mis compañeros de club primero y de selección después, y esto me hizo dar siempre un paso al frente y buscar precisamente eso: trabajar más y mejor y apoyar e impulsar a los demás.

Y segundo porque me entrena actualmente, pero es que me lleva entrenando toda la vida y con TODA estoy hablando de esos entrenamientos a mediodía o de noche, de días festivos, de momentos alegres y tristes… de viajes por el mundo entero… no le puedo pedir más.

Es mi compañero indiscutible en este camino.

Comparte mi trabajo y mis sueños desde hace tanto tiempo… que cada cosa que consigo en verdad la CONSEGUIMOS.

8. ¿Hay alguna historia personal que la gente no conoce y que te haya marcado?
Hace 4 años falleció mi primo Antón. Tenía 23 años. Eso ha marcado un antes y un después en mi vida.

Es una herida que creo que me va a acompañar siempre.


La competidora: estilo, emoción y tatami

9. ¿Cómo definirías tu estilo de combate en tres palabras?
Me resulta un poco difícil responder a esta pregunta. Yo diría que mi estilo de combate es intenso, emocional y de no rendirme, de pelear hasta el final (sé que esto no es una palabra, pero no sé cómo definirlo).

10. ¿Qué diferencia a Ruth Lorenzo del resto de competidoras?
Pues supongo que un poco lo que hablamos en la pregunta anterior. Siempre salgo a pelear desde el principio hasta el final, nunca doy nada por perdido y… creo que peleo con toda mi alma y por eso a veces necesito gritar, saltar… creo que eso es algo un poco característico de mí, pero… supongo que estas cosas son comunes a todas.

11. ¿Qué sientes justo antes de salir al tatami?
Antes de salir a pelear lo sientes todo con muchísima intensidad. Nervios, tensión… pero también estoy enfocada en mis rutinas y en el autodiálogo que he aprendido al trabajar con el psicólogo. Enfoco mi atención y mis pensamientos para poder rendir… y cuando lo hago siento emoción y muchas ganas de pelear.


El título, el momento y la claridad competitiva

12. Acabas de ganar el campeonato de España. ¿Qué significa realmente este título para ti?
Para mí tiene un significado muy especial porque, desde que empecé a competir y entré en el camino del alto rendimiento, este ha sido el objetivo, el sueño que me marqué desde el principio.

Al comienzo era casi una locura, porque yo era una persona que llegaba a un campeonato y a lo mejor no pasaba de primera ronda. Pero, aun así, siempre tenía el deseo de estar ahí.

Con el paso del tiempo empecé a sentir que sí podía hacerlo, que tenía nivel, capacidad y que podía estar en esa pelea. Pero, por unas cosas o por otras, se me resistía.

Y llegó un momento en el que piensas: “Ostras, a lo mejor no soy capaz de conseguir este sueño que llevo persiguiendo durante tanto tiempo”.

Por eso, para mí es un título tan especial. Me hace muy feliz haberlo conseguido, porque son muchos años teniendo siempre este sueño y este objetivo en la cabeza. Y porque, precisamente, con lo complicado que es el kumite y con el alto nivel que hay, soy consciente de que a lo mejor podía haber pasado toda mi carrera sin conseguirlo.

Entonces, me siento inmensamente feliz de poder decir que por fin soy campeona de España, que es el sueño que tengo desde hace tantísimo tiempo.

13. ¿Ha habido algún momento en este campeonato donde todo cambió?
La verdad es que no. Salí a los combates desde el principio muy concentrada, teniendo muy claro el trabajo que quería hacer y lo que tenía que hacer. Soy consciente de que podía no haber salido, porque al final las rivales también van a por lo suyo, pero llevaba las cosas muy claras e iba muy decidida a por el objetivo.

Entonces, en ese sentido, no es que haya cambiado nada durante el campeonato ni tampoco después. A veces la gente te pregunta: “Bueno, ¿y ahora qué?”. Y ahora, exactamente lo mismo que siempre, solo que con una sonrisa de oreja a oreja por haberlo conseguido.

Sí que te puedo decir que ha habido momentos en mi carrera deportiva en los que cambiaron cosas de mi manera de pelear. Por ejemplo, si me voy un poco más atrás, te diría que desde el principio de temporada estoy trabajando mucho en analizar combates que había hecho y también los combates que voy haciendo, gracias a la ayuda de Javier Ferreira. Y eso me está ayudando mucho a organizar cosas, a matizar algunos aspectos de mi trabajo que me he dado cuenta de que podía mejorar.

Ese trabajo también me ha dado mucha confianza y hace que, a la hora de pelear, vea las cosas mucho más claras de lo que las veía antes. Entonces, en ese sentido, sí que te puedo decir que este trabajo nuevo que he incorporado esta temporada he notado que me ha venido muy bien.


Cómo piensa un combate

14. ¿Qué es lo primero que analizas de una rival antes de combatir?
Entiendo que te refieres al momento en el que estamos en el tatami frente a frente o cuando empieza el combate. Si te refieres a análisis previos de combate o a otro tipo de estudio más previo, también te lo puedo contestar.

Pero, en ese momento, lo primero en lo que intento fijarme es en la intención que creo que tiene esa persona en el combate. Es decir, intento predecir qué es lo que está buscando.

Y para saberlo, lo que intento es desplazarme y provocar, para ver las distintas reacciones que tiene esa persona ante los distintos estímulos que voy generando.

Un poco con esa idea de que, si veo una reacción u otra, voy interpretando qué es lo que esa persona está buscando hacerme en ese combate o en ese momento concreto del combate.

Aparte de esas reacciones que veo cuando, por ejemplo, me desplazo, cuando hago algún tipo de amago o cualquier cosa, me gusta fijarme en cómo bota, qué guardia tiene, bueno, un poco cómo se mueve, porque creo que muchas veces, en función de ese tipo de aspectos, puedes decidir si es mejor una técnica u otra o qué cosas crees que puedes aprovechar a tu favor en un momento determinado.

Y bueno, me imagino que será un poco lo que hacemos todas.

15. ¿Prefieres llevar la iniciativa o trabajar al contragolpe?
Claramente prefiero llevar la iniciativa. Me considero una persona bastante ofensiva peleando y es el trabajo en el que me siento más cómoda, a pesar de que, bueno, con los años y demás, soy capaz de trabajar a la contra y la anticipación sin problema. Pero, bueno, mi aspecto favorito es el ataque.

16. ¿Qué detalle técnico crees que marca más la diferencia en tu categoría?
Bueno, creo que, la verdad, lo que marca la diferencia en la categoría, y en las categorías de kumite absolutas en general, son los detalles tácticos.

Dentro de la categoría de -55 hay gran variedad de deportistas y cada una de nosotras tenemos nuestras técnicas más fuertes y otras menos fuertes. Hay mucha variedad y cada persona se especializa a lo mejor en algunas en concreto. Es verdad que quizás es una categoría donde hay bastante gente que trabaja a la contra, pero ya te digo que no creo que sea una cuestión de hacer una técnica concreta bien. Creo que todo el mundo está muy preparado a nivel físico, creo que ahora mismo todo el mundo tiene un nivel técnico muy alto y, al final, creo que la clave para que las deportistas consigan rendimiento en los campeonatos es hacer esas técnicas buenas que tienen en el momento adecuado.

Y creo que eso es lo que marca la diferencia: el, como digo yo, saber jugar tus cartas. Porque al final todo el mundo tiene unas técnicas o unas acciones preferidas y que le salen de maravilla, y creo que cuando tú opones esas técnicas a tus adversarias se trata más de saber buscar bien el momento, saber engañar, esperar a que esa situación en concreto aparezca y ahí hacer esa acción al 100 %.

Entonces, ya te digo que yo creo que es más que nada saber cuándo trabajar, o sea, a nivel táctico y en el momento en que haces las cosas. La determinación me parece fundamental: trabajar siempre al 100 % y, para eso, tener confianza en lo que una hace y una determinación absoluta en el momento en el que lo haces.


Lo que enseñan las derrotas y la presión de competir arriba

17. ¿Qué te ha enseñado una derrota que no te haya enseñado una victoria?
Bueno, la verdad es que siempre se dice que de las derrotas se aprende más que de las victorias y yo creo que es una verdad, porque al final muchas veces, cuando ganamos un combate o una competición, cometemos errores, pero no nos fijamos tanto en los detalles o no nos interesamos tanto en averiguar si hubo algo que estuvo mal hecho en esa competición o en ese combate.

Entonces, sí que es verdad que cuando una pierde siempre va a poner mucho más el foco en descubrir qué fue lo que falló y entender qué aspectos tiene que mejorar.

Entonces, creo que se puede aprender tanto de una derrota como de una victoria, pero todos estamos mucho más predispuestos a aprender cuando fallamos que cuando ganamos, porque quizás no ponemos tanto empeño en descubrir si todo lo que hicimos en ese combate estuvo bien o no.

Y luego, a nivel personal, creo que de una derrota se aprenden otras cosas. Como, por ejemplo, el hecho de no rendirse, de seguir trabajando, de aprender a valorar tu progreso independientemente del resultado.

Cuando tú vas a una competición y las cosas no salen, pero has sido capaz de hacer cosas nuevas en los combates, de aplicar cosas que trabajaste en el entrenamiento, cuando empiezas a valorar ese tipo de cosas y empiezas a tener esa motivación intrínseca, que es ir a una competición y notar que mejoras tú misma independientemente de que las cosas salgan o no, creo que ese es uno de los aprendizajes más importantes que te puedes llevar de una derrota y que con una victoria nunca tendrías.

Y creo que eso hace que, al final, aprendas a disfrutar de este deporte independientemente del resultado. Y eso también es importante, ya que, como decimos la mayoría de los deportistas, perdemos muchas más veces de las que ganamos, en realidad.

18. ¿Cómo gestionas la presión cuando sabes que todos esperan que ganes?
Vale, la verdad es que es fácil sentir esa presión de las expectativas y tener un poco el miedo de fallar a la gente que te rodea. Y yo creo que una de las cosas que he aprendido en todos estos años es que, al final, el hecho de que la gente tenga expectativas en ti, de que la gente confíe en que puedes ganar, en realidad es una cosa muy bonita.

Entonces, por ejemplo, una cosa que digo siempre a mis deportistas es que una persona te diga que cree que puedes ganar una competición, que espere que puedes ganarlo, en realidad es algo muy positivo. Entonces es algo que no se tiene que volver en nuestra contra, porque al final la gente que nos apoya, la gente que está en nuestro equipo, no va a pensar peor de nosotros porque una competición no nos salga, sino todo lo contrario.

Nosotros, cuando vemos a una persona pelear y nos parece que tiene un nivel, independientemente de que esa persona gane o pierda, seguimos pensando que tiene el mismo nivel, porque ni somos tan buenos cuando ganamos ni tan malos cuando perdemos.

Entonces creo que la manera de gestionar esa presión es tomárselo como lo que es: algo bueno. Que la gente te vea como una persona que tiene posibilidades de ganar significa que realmente las tienes. Y también saber que la gente que confía en ti no se va a sentir defraudada si ese resultado finalmente no llega, porque esa gente entiende que competir es algo complicado y que no todo depende de ti.

También, en mi caso, me ayuda mucho a gestionar todo ese tipo de cosas el hecho de saber que tengo, como yo digo, los deberes hechos. O sea, que he hecho el físico que tenía que hacer, que he hecho todos los entrenamientos que he podido; es decir, saber que no puedo llegar a ese evento más o mejor preparada de lo que estoy.

Saber que llego a una competición habiendo dado mi máximo, que no me he guardado nada y que he puesto toda la carne en el asador, eso me da mucha confianza. Porque creo que, independientemente del resultado, que lógicamente cuando es malo es una decepción muy grande, tienes que sentirte orgullosa.

Y creo que la gente que te conoce y ha formado parte de ese proceso es lo que va a sentir también. No va a sentir en ningún momento sensación de fraude, ni mucho menos.


Lo que viene y lo que aún necesita el karate

19. ¿Dónde se ve Ruth Lorenzo en los próximos años dentro del karate?
Pues mira, la verdad es que me veo compitiendo. Lógicamente ya soy una deportista que tiene una edad, pero me encuentro muy bien. Entonces, yo siempre digo que mientras me encuentre así de bien y siga teniendo la misma ilusión y las mismas ganas por estar ahí, pues seguiré. O sea que me veo compitiendo.

Me gustaría verme en algún podio internacional y seguir intentando ganar todas las competiciones que pueda, aunque ya sé que mis adversarias me lo van a poner súper difícil.

Y luego, a nivel profesional, me gustaría continuar trabajando con mis deportistas y pudiendo acompañarlos a nivel nacional e internacional, porque al final el karate es mi pasión, tanto como competidora como entrenadora.

Así que, bueno, digamos que me veo un poco en la misma línea que he llevado hasta ahora, por lo menos para los próximos años, y lógicamente intentando que sea al máximo nivel que pueda y seguir mejorando poco a poco en todo lo que pueda.

20. ¿Qué necesita una deportista como tú para seguir creciendo y qué apoyos institucionales o de patrocinio marcarían la diferencia?
Yo creo que principalmente el problema que tenemos en karate es que no podemos vivir de nuestra actividad deportiva.

Y eso hace que dependas de muchas cosas para poder dedicarte a ella profesionalmente, así que todo se vuelve mucho más difícil.

Sería fundamental, y marcaría la diferencia, tener apoyos institucionales o de patrocinio en el sentido económico. Si tuviésemos un respaldo que nos permitiera dedicarnos única y exclusivamente a entrenar y competir, creo que el salto cualitativo sería enorme.

Porque competir y entrenar requiere una implicación y un esfuerzo muy grandes. Y si tienes que repartir todo eso entre el trabajo, las competiciones y los entrenamientos, está claro que no vas a poder rendir igual.

Además, esa parte económica muchas veces condiciona que puedas tener un equipo multidisciplinar, trabajar con un psicólogo, con un fisioterapeuta o que tu entrenador pueda acompañarte a las competiciones. Y eso, que parece básico, muchas veces no está garantizado. A veces incluso tienes que elegir entre una competición u otra simplemente porque no tienes los recursos para afrontarlas.

Por eso creo que, si los patrocinadores apostaran no solo por apoyar con material, sino también económicamente, y si las instituciones permitieran que los karatekas pudiésemos dedicarnos de verdad a prepararnos y competir, habría una mejora muy importante. Podríamos descansar mejor, llegar a los entrenamientos al cien por cien y competir en mejores condiciones.

Y creo que eso también influye en la edad de muchos deportistas del karate español, tanto en kumite como en kata, porque compatibilizar el alto rendimiento con una vida laboral y personal es muy difícil. Llega un momento en el que muchas personas tienen que decidir entre seguir compitiendo a ese nivel o centrarse más en su trabajo y en su carrera profesional.

Yo, en ese sentido, me considero una persona afortunada, porque disfruto muchísimo de mi trabajo y además es un trabajo que me permite entrenar y competir al máximo nivel. Es verdad que a veces no descanso lo que debería, pero aun así puedo compatibilizarlo bastante bien.

Y luego también cuento con algunos apoyos, como el Concello de Teo, la Fundación Deporte Galego, Centro Falguera, PUNOK, la Federación Gallega de Karate y mi club, el Club San Francisco de Teo, que me ayudan y que valoro muchísimo.. No cubren completamente todos los gastos que requiere prepararte y competir al máximo nivel, ni tener todos los recursos necesarios para competir a nivel internacional, pero sí cubren una parte y eso ya es muy importante.

Al final, en la carrera de un deportista influyen muchos factores, y esa ayuda, aunque no lo cubra todo, también marca una diferencia y es algo que hay que valorar mucho.

21. ¿Qué le dirías a una niña que empieza y sueña con llegar a lo más alto?
Bueno, pues la verdad es que la animaría, porque yo siempre digo que hay que tener la cabeza en el cielo y los pies en la tierra.

Entonces le diría que, si es lo que sueña, luche por conseguir sus sueños, que dé el máximo y que, si trabaja muchísimo y no se rinde, a lo mejor puede llegar a conseguirlo.

Entonces, que nunca se rinda y que, si es su sueño de verdad, vaya a por él con todas sus ganas.


Al terminar esta entrevista con Ruth Lorenzo queda una sensación muy clara: detrás de la campeona de España hay una deportista con una trayectoria construida desde la constancia, la exigencia y una enorme capacidad para seguir adelante en los momentos difíciles.

A lo largo de sus respuestas ha compartido no solo su visión del combate, sino también todo lo que hay detrás: las dudas, las renuncias, el trabajo mental, la importancia del entorno y la ambición de seguir creciendo dentro del karate.

Desde dojodigital queremos agradecerle especialmente el tiempo, el cuidado y la implicación con los que ha respondido a cada pregunta. Se ha tomado esta entrevista en serio, se ha volcado en sus respuestas y eso ha permitido construir una conversación con contenido, con profundidad y con mucho valor para quienes viven el karate desde dentro.

Ruth habla como compite: con claridad, con intensidad y sin reservarse nada.

Y quizá por eso esta entrevista deja algo más que titulares. Deja una idea muy clara de lo que significa sostener un camino largo, exigente y profundamente vocacional dentro del alto rendimiento.

Gracias, Ruth, por compartirlo con esta honestidad.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Artículos relacionados