El karate internacional pierde a uno de sus referentes competitivos. El egipcio Abdalla Mamduh Abdelaziz ha anunciado su retirada de la competición tras una trayectoria que lo consolidó como una de las figuras dominantes del kumite -75 kg en el circuito WKF durante los últimos años.
En su mensaje de despedida, el campeón mundial expresó que el karate ha sido “su hogar, su maestro y su refugio”, y dejó claro que su vínculo con el deporte continuará, aunque desde un rol diferente. “This is not the end of my journey in karate — it is a new beginning”, afirmó, subrayando que su etapa como atleta de élite llega a su fin, pero no su compromiso con el karate.
Su retirada supone el cierre de uno de los ciclos más consistentes y estructurados que ha vivido la categoría en la última década.
Una trayectoria sostenida en la élite mundial
Abdelaziz no fue un campeón puntual, sino un competidor de regularidad prolongada. Su progresión desde subcampeón mundial en 2021 hasta campeón del mundo en 2023 y 2025 refleja una evolución competitiva clara y consolidada.
Principales resultados internacionales:
Subcampeón del Mundo – Dubai 2021 (-75 kg)
Campeón de los World Games – Birmingham 2022 (-75 kg)
Campeón del Mundo – Budapest 2023 (-75 kg)
Campeón de los Juegos Africanos – Accra 2023 (-75 kg individual y por equipos)
Grand Winner de la Karate 1 Premier League – 2024
Campeón del Mundo – Cairo 2025 (-75 kg)
Grand Winner de la Karate 1 Premier League – 2025
Durante el ciclo 2022–2025 se mantuvo de forma constante en las primeras posiciones del ranking WKF, con un porcentaje de victorias superior al 80 % en competiciones internacionales de máximo nivel.
En una categoría caracterizada por la igualdad y los marcadores ajustados, ese nivel de estabilidad competitiva es excepcional.
Perfil técnico: control y eficiencia
El -75 kg es históricamente una de las divisiones más tácticas del kumite. La diferencia no suele marcarla la potencia, sino la gestión.
Abdelaziz destacó por varios elementos técnicos clave:
Gestión del primer punto. Mostró una alta capacidad para marcar primero, lo que en el reglamento actual condiciona la estructura del combate.
Construcción por acumulación. Su dominio no se basaba en acciones aisladas de alto riesgo, sino en la repetición de yuko limpio y técnicamente preciso.
Administración del marcador. Con ventaja, reducía el ritmo, cerraba líneas de entrada y obligaba al rival a asumir riesgos innecesarios.
Estabilidad emocional. En finales ajustadas mantuvo una consistencia psicológica notable, elemento decisivo en campeonatos largos.
No fue un competidor impulsivo ni desordenado. Su identidad estuvo vinculada al control estructural del combate.
El contexto competitivo del -75 kg
La etapa de Abdelaziz coincidió con una de las fases más exigentes de la categoría. Entre sus principales rivales estuvieron competidores como Andrii Zaplitnyi, Quentin Mahauden y Suren Harutyunyan, entre otros perfiles europeos y asiáticos de alto nivel técnico.
No dominó una división debilitada. Lo hizo en un entorno altamente competitivo y equilibrado, lo que refuerza el valor de su legado deportivo.
La categoría tras su retirada
La salida del campeón mundial vigente reconfigura el escenario competitivo del -75 kg.
Zaplitnyi emerge como uno de los principales candidatos a asumir el liderazgo inmediato. Mahauden representa un perfil técnico consolidado que puede ganar protagonismo en esta nueva etapa. Harutyunyan encarna una línea más dinámica que podría impulsar una evolución del ritmo competitivo.
En el ámbito español, la nueva configuración puede abrir oportunidades para competidores que busquen consolidarse internacionalmente. La ausencia de una figura dominante altera los cruces, modifica los cuadros y redistribuye las opciones reales de podio.
Un cierre en plenitud
La relevancia de esta retirada radica también en el momento elegido. Abdelaziz no abandona la competición tras una caída prolongada de resultados, sino siendo campeón mundial vigente y tras temporadas de alto rendimiento.
En su mensaje reconoció que dejar la competición ha sido una decisión difícil, pero tomada con gratitud y orgullo por el recorrido realizado. Confirmó además que seguirá vinculado al karate, contribuyendo desde un nuevo rol.
El tatami pierde a un competidor de referencia. El karate mantiene a una figura que ha dejado una huella estructural en el -75 kg.
Con su retirada se cierra una etapa de estabilidad y control en la categoría. A partir de ahora, comienza una nueva fase competitiva cuyo liderazgo está por definirse.
El Campeonato de Europa Cadete, Junior y Sub21 EKF 2026 cerró este domingo su edición en Limassol con una lectura clara del panorama continental: el karate europeo de base ya compite con estándares de élite. Del 6 al 8 de febrero, más de 1.200 deportistas de 47 países se dieron cita en el Spyros Kyprianou Athletic Center, en un campeonato marcado por la igualdad, la profundidad competitiva y la aparición de nuevas generaciones llamadas a liderar el próximo ciclo internacional.
En ese contexto de máxima exigencia, España firmó una de sus actuaciones más sólidas en un Europeo de categorías de formación, cerrando el campeonato en cuarta posición del medallero, con 14 medallas (3 oros, 4 platas y 7 bronces). Un resultado que consolida a la selección española como un bloque estable entre las grandes potencias europeas, con un dominio técnico claro en kata y una presencia cada vez más consistente en kumite.
Kata: regularidad desde el primer día y tres títulos continentales
La modalidad de kata volvió a ser el principal pilar competitivo del equipo español. Desde la jornada inaugural, España colocó finalistas en todas las categorías individuales, desde cadete hasta Sub21, tanto en masculino como en femenino, una regularidad que solo alcanzan las selecciones con estructuras técnicas consolidadas.
El domingo llegaron los títulos que definieron el campeonato español:
Candela Peña García se proclamó campeona de Europa en kata cadete femenino, imponiéndose por 5-0 a la montenegrina Neda Beljkas.
Paola García Lozano logró el oro en kata Sub21 femenino, superando con claridad a la francesa Mai Linh Bui.
Iván Martín Montenegro se coronó campeón de Europa en kata Sub21 masculino, venciendo al sueco Anthony Vu por 4-1 y confirmando su madurez competitiva en la categoría.
A estos oros se sumaron varias finales y podios que mantuvieron a España en la pelea durante todo el campeonato. En kata por equipos, la selección española alcanzó todas las finales disputadas (cadete y junior femenino, cadete y junior masculino y Sub21 femenino), aunque el oro se resistió ante rivales extremadamente precisos en el momento decisivo. Francia se impuso en cadete y junior femenino, Italia dominó la final masculina y la República Checa se llevó el título en Sub21 femenino.
Kumite: Ucrania marca el ritmo y España suma experiencia de alto nivel
El kumite fue el gran escenario de Ucrania, selección que acabó liderando el medallero gracias a su regularidad en finales y su capacidad para cerrar combates ajustados, muchos de ellos decididos por Hantei o por ventajas mínimas. Ucrania acumuló títulos en categorías cadete, junior y Sub21, mostrando profundidad táctica y una notable gestión del combate en los momentos críticos.
España, por su parte, no logró oros en kumite, pero sí mantuvo una presencia constante en rondas avanzadas y podios, sumando platas y bronces que resultaron determinantes para su posición final en el medallero. El equipo español compitió de tú a tú en un cuadro extremadamente abierto, donde selecciones como Italia, Montenegro, Grecia y Eslovaquia repartieron títulos y finales, reflejo de la creciente igualdad del karate europeo.
El bloque europeo: igualdad, profundidad y nuevas potencias
Más allá del protagonismo español, el Europeo de Limassol dejó un bloque alto muy definido:
Ucrania, campeona del medallero, cerró el torneo con 4 oros, 7 platas y 2 bronces, apoyada en su solidez en kumite.
Eslovaquia firmó uno de los datos más llamativos del campeonato, con 4 oros y ninguna plata, mostrando una eficacia máxima en finales.
Italia volvió a demostrar profundidad estructural con 3 oros, 6 platas y 6 bronces, siendo una de las selecciones más completas del torneo.
Portugal y Montenegro confirmaron su crecimiento sostenido, mientras que Grecia, Georgia, Escocia, República Checa y Francia lograron títulos y podios que refuerzan la imagen de una Europa cada vez más abierta y competitiva.
Medallero y lectura final
El medallero final reflejó fielmente la igualdad del campeonato:
Ucrania – 4 oros, 7 platas, 2 bronces
Eslovaquia – 4 oros, 0 platas, 4 bronces
Italia – 3 oros, 6 platas, 6 bronces
España – 3 oros, 4 platas, 7 bronces
Para la selección española, Limassol deja una conclusión clara: España ya no compite para estar, compite para ganar. Domina el kata a nivel continental, sostiene un volumen de medallas competitivo y mantiene presencia real en el kumite, aunque el siguiente paso pasa por convertir finales ajustadas en títulos, especialmente en esta última modalidad.
El Campeonato de Europa Cadete, Junior y Sub21 2026 cerró sus tatamis con nuevos campeones y una certeza compartida: el futuro del karate europeo ya está aquí, y España forma parte del grupo que lo lidera.
Valdepeñas (Ciudad Real) fue el punto de partida de la Liga Nacional de Karate 2026 y lo hizo con el guion que marca el inicio de temporada: jornadas largas, tatamis en plena ebullición desde primera hora y finales sénior concentradas en el tramo de tarde-noche, cuando el cansancio ya no se negocia y cada detalle pesa el doble.
La primera jornada dejó una conclusión inmediata: Veritas Pozuelo arrancó como el club más regular del fin de semana, liderando el medallero tanto en femenino como en masculino. En el bloque masculino, además, Kidokan respondió con fuerza —especialmente en categorías cadete— y terminó empatando a Veritas Pozuelo en número total de medallas, anticipando una pelea por el ranking que apunta a ser sostenida.
El evento reunió categorías cadete y sénior en kata y kumite, con presencia de para-karate, y una participación amplia que obligó a gestionar eliminatorias a gran velocidad. Un estreno que, más allá de los podios, ya dibuja tendencias: clubes con fondo de armario competitivo, deportistas que llegan “en puntos” desde enero y un calendario que, desde el minuto uno, no regala margen.
El sábado, el bloque masculino: densidad desde la base y finales de alto nivel
Kata: primeras coronas y ejecución bajo presión
El kata cadete masculino abrió el capítulo técnico con un campeón que marca el listón desde el inicio: Hugo González Saez (Kyodai Karate Galán) se llevó el oro. La plata fue para Borislav Yosifov Bosilkov (Olympic Karate Marbella), mientras que el bronce se repartió entre Jorge Lleó de Smet (Kumo Sport) y Thiago Leal (Olympic Karate Marbella). Un podio con mezcla de escuelas y un elemento común: solidez cuando el cuadro empieza a apretar.
En el kata sénior masculino, el oro fue para Raúl Martín Romero (Club Deportivo Pablo Armenteros), por delante de Iván Martín Montenegro (Kumo Sport). El tercer puesto se lo repartieron Mario Parra Ramírez (Lorenzo Parra) y Antonio Lozano Fernández (Kumo Sport). En sénior, la lectura habitual se confirmó: no basta con “salir bien” una ronda; lo que decide es sostener el estándar a lo largo del día.
Kumite cadete: Kidokan golpea donde más cuesta
El kumite cadete masculino dejó un reparto de títulos con un denominador claro: Kidokan fue el club que más peso competitivo mostró en el tramo medio del cuadro, firmando dos oros que valen mucho en una liga por puntos.
En -52 kg, el campeón fue Miquel Martí Marco (Kenkyō), con Iker Llata Rey (Club Deportivo Kime Racing) como subcampeón. En -57 kg, el oro fue para Carlos Martínez Delgado (Kidokan), con plata de David Olmos Clement (Kyodai Karate Galán). En -63 kg, triunfo para Nicolás Balmaseda Soler (Kidokan), seguido de Fel Fedelich Marqués (Club Esportiu Fisics Ciutadella).
En los pesos altos, las finales dejaron nombres con autoridad desde enero: En -70 kg, Adrián Reyes Manzano (Club Karate Kanku) se llevó el oro, con Mario Castillo Gutiérrez (Gyakukan) como plata. En +70 kg, el título fue para Aaron Castillo Rueda (Club Deportivo Montes de Karate), con Manuel Bonilla Sanchez (Club Deportivo Shotokan Villoslada) como subcampeón.
Fotografía cedida por Mario López Milán
Kumite sénior: primeros golpes de jerarquía
Las finales de kumite sénior masculino confirmaron que el nivel llegó alto desde el primer fin de semana:
-60 kg: oro para Jordi Valdivia Miranda (Iván Leal); plata para Hugo Álvarez Rodríguez (Gimnasio Lino).
-67 kg: campeón Alex Ortiz de Zárate (Karate Fitness Gasteiz); subcampeón Aaron Fernández Torices (Wenceslao Angulo Shito Ryu).
-75 kg: oro para Carlos Bargados Bernardo (Félix-Shotokan); plata para Izan Martín Peña (Torii Done Bikendi).
+84 kg: oro para Martín González Freddi (Club Deportivo Kime Racing); plata para Alfredo Domínguez Horas (No Kachi Les Franqueses).
Un cierre con una idea clara: en sénior, los puntos se van a decidir por gestión táctica, control del tempo y capacidad de cerrar combates sin regalar acciones.
El domingo, el bloque femenino: dominio por regularidad y un golpe fuerte en los pesos altos
Kata: cadetes con hambre y sénior con oficio
En kata cadete femenino, la campeona fue Candela Peña García (Kumo Sport), acompañada en el podio por Uxía Folgueira González (Escuela Deportiva Shihan). Los bronces fueron para Ornella Rocha Pepermans (Club Deportivo Sonkei) y Anastasia Chaphidze Liparteliani (E.K. Comillas).
En kata sénior femenino, el oro fue para Raquel Roy Rubio (Shin Do Sankukai) y la plata para Carla Guardeño León (Kyodai Karate Galán). El bronce lo compartieron Irene Yao Alcaraz Carrión (Kumo Sport) y Lucía Rodrigo Díaz (Francisco Mayoral).
Kumite cadete: doblete de Club J. Vidal en -54 kg
El kumite cadete femenino dejó combates de mucho ritmo y una lectura interesante por clubes:
En -47 kg, oro para Martina Cruz Pérez (Budoclub Paradiso) y plata para Itziar Criado Solis (Karate Antonio Machado). En -54 kg, Club J. Vidal firmó un doblete completo: Anastasiia Selishcheva campeona y Noa Pérez Lagardera subcampeona. En -61 kg, triunfo para Laura Torrenterras Novillo (Karate Antonio Machado), con Cecilia Vázquez García (Gimnasio Lino) como plata.
Kumite sénior: Arenas Karate domina el tramo alto
En el bloque sénior, Arenas Karate dejó el golpe más visible del domingo, firmando dos títulos en los pesos grandes:
Medallero: Veritas Pozuelo marca el paso y Kidokan aprieta en masculino
La clasificación por clubes de esta primera jornada dejó dos titulares claros.
En el medallero femenino, Veritas Pozuelo fue el club más destacado con seis medallas (dos oros, una plata y tres bronces). Por detrás, Arenas Karate sumó dos oros, y Karate Antonio Machado cerró el podio por clubes con tres metales.
En el medallero masculino, Veritas Pozuelo volvió a encabezar la tabla con cinco medallas (tres oros), pero con un matiz importante: Kidokan alcanzó también cinco medallas y el mismo número de oros, dejando el primer pulso del año prácticamente en tablas. Kyodai Karate Galán completó el trío de cabeza con cuatro medallas, confirmando profundidad competitiva desde el inicio.
Balance: una liga que empieza sin margen
Valdepeñas dejó claro que 2026 no va a ser una temporada de “rodaje”. En kata, la exigencia de sostener repertorio y limpieza técnica ya apareció desde las primeras rondas. En kumite, las finales mostraron un nivel táctico alto para ser enero y, sobre todo, clubes que han arrancado con estructura: no dependen de un nombre, dependen de un bloque.
La Liga acaba de empezar, pero el mensaje de la Jornada 1 ya está sobre la mesa: quien quiera estar arriba tendrá que sumar desde el primer fin de semana.
Puerto de la Cruz fue el último escenario de la temporada y no decepcionó. La Gran Final de la Liga Nacional de Karate 2025 reunió durante tres días a la élite del ranking nacional en kata y kumite, masculino y femenino, con una constante que atravesó todo el campeonato: aquí ya no hay margen para el error. El nivel subió, las diferencias se estrecharon y cada decisión pesó más que nunca.
Kata: precisión desde la base hasta la élite
Las categorías Benjamín y Alevín ofrecieron una imagen clara del trabajo de base. Ejecuciones limpias, katas reconocibles y una concentración impropia de la edad de muchos participantes. En masculino destacaron Andrés González Gómez y Javier Florentino Alcaraz, mientras que en femenino brillaron María Jesús Barroso Delgado y Martina Capetillo López.
En Infantil, el listón se elevó. Jaime González Morcillo dominó el cuadro masculino con regularidad, y Valeria Rebollo Carvajal hizo lo propio en femenino, en una categoría marcada por la igualdad. La Juvenil confirmó el cambio de fase competitiva: Thiago Leal y Luna Capetillo López supieron gestionar ritmo, presión y lectura arbitral.
Las categorías Cadete y Junior dejaron katas sólidos, sin concesiones. Calvin Mc Cann y Candela Peña García se llevaron el oro en cadete, mientras que en junior brillaron Elisey Yagudin Gritsenko y Paula Rey Vaquero, en cuadros donde cualquier error se pagó caro.
En Sub21, Iván Martín Montenegro y Abril Angulo Madrid compitieron con madurez y control. En Senior, la experiencia marcó diferencias: Raúl Martín Romero y Paola García Lozano se impusieron con katas convincentes, sin gestos superfluos y con una lectura clara del reglamento.
Kumite: del instinto a la estrategia
Las categorías base ofrecieron kumite directo, valiente y sin especulación. Jorge Sanz Iriarte, Álvaro Parada Moreno de la Santa, Carmen Cendan Penín o Ariadna Díaz Pérez destacaron por su iniciativa constante.
En Juvenil y Cadete, el guion cambió. Apareció la táctica, el control del espacio y la gestión del tiempo. Iker Llata Rey, Ignacio Beunza Riesco, Julia Gutiérrez Navamuel o Natalia Trujillo Cubero supieron leer mejor cada combate.
Las categorías Junior, Sub21 y Senior concentraron los enfrentamientos más tensos del campeonato. Rubén Diego Roldán, Jorge Pérez Lorite, Martín González Freddi y Jordi Valdivia Miranda se impusieron en masculino, mientras que en femenino lo hicieron Mireia Vizuete Olivenza, Eva Otero Luengo, Júlia Just Clopés y Adriana Gil Álvarez, en cuadros muy abiertos y decididos al detalle.
Cuando el reglamento entra en juego
Como suele ocurrir en grandes finales, la competición también dejó espacio para el debate. En kata, algunas actuaciones no fueron consideradas válidas por ejecuciones técnicas incorrectas, una aplicación estricta del reglamento que generó conversación inmediata, especialmente por producirse en rondas decisivas.
En kumite, varios combates se resolvieron por decisión arbitral tras finalizar igualados. Acciones interpretables, lectura de la iniciativa y valoración del control marcaron resoluciones ajustadas que no dejaron a todos satisfechos.
El debate saltó a las redes sociales, sin excesos generalizados pero con intensidad, reflejo de una Liga Nacional que se decide cada vez más en los detalles.
Veteranos: experiencia sin ruido
Las categorías Veteranos ofrecieron una lectura distinta del campeonato. Menos explosión, más oficio. En kata destacaron Rubén González de Fez, Damián Veiga, José Antonio González Magadán, Patricia Martínez Quintero o Teresa Muñoz de Galdeano. En kumite, nombres como Luis Francisco Rasero Ruiz, Marco Antonio Bedoya López o Josune Rodríguez López demostraron que aquí se compite desde la experiencia.
Parakarate: competir sin concesiones
El parakarate volvió a ocupar su espacio con normalidad competitiva. Categorías bien definidas, criterio técnico claro y actuaciones sólidas. Alba Serrano Albarrán, Paula Arrabal López, Ana Amado García o María Ester de León López confirmaron que aquí no hay asteriscos: se compite con rigor.
El otro marcador: los clubes
El medallero reflejó el trabajo colectivo. KIDOKAN dominó el cuadro masculino. Arenas Karate y Kumo Sport marcaron el paso en femenino. Clubes como Kyodai Karate Galán, Iván Leal, Francisco Mayoral o Karate Antonio Machado volvieron a demostrar que la regularidad sigue siendo la clave del éxito.
Puerto de la Cruz cerró la temporada con títulos, tensión y debate. La Liga Nacional se despide dejando una certeza: el nivel del karate español ha subido y, con él, la exigencia.
El reto ahora no es solo competir mejor, sino convivir con decisiones difíciles y una conversación pública que ya forma parte del deporte. La temporada termina. El karate, por suerte, no se detiene.
Crónica | Mundial de Karate 2025 en El Cairo: Una nueva generación domina el tatami
Por Redacción DojoDigital.es
El Campeonato Mundial de Karate 2025, celebrado en El Cairo, Egipto, cerró sus puertas con actuaciones memorables, campeones inesperados y una declaración inequívoca: el karate global está entrando en una nueva era. Con una participación diversa y un nivel técnico altísimo, el evento confirmó que el tatami ya no tiene dueño. Y aunque España no logró subir al podio, su apuesta por el relevo generacional dejó semillas de esperanza.
Los nuevos reyes y reinas del tatami
El Mundial de El Cairo 2025 coronó a campeones que representan el futuro del karate internacional:
Kata femenino: Mo Sheung Grace Lau (Hong Kong, China), imponiéndose a Maho Ono con una ejecución impecable.
Kata masculino: Kakeru Nishiyama (Japón), reafirmando el dominio nipón con una ejecución sólida y precisa.
Kumite -60 kg masculino: Eray Samdan (Turquía), venciendo al kosovar Islam Selmani por 4-0.
Kumite -67 kg masculino: Ghaith Afeef (Jordania), con una actuación arrolladora ante Said Oubaya (6-0).
Kumite -75 kg masculino: Abdalla Mamduh Abdelaziz (Egipto), defendiendo su título con solvencia frente a Andrii Zaplitnyi.
Kumite -84 kg masculino: Youssef Badawy (Egipto), reafirmando su hegemonía con una victoria por 6-0 sobre Hasan Arslan.
Kumite +84 kg masculino: Matteo Avanzini (Italia), imponiéndose por Hantei al iraní Saleh Abazari tras un empate.
Kumite -50 kg femenino: Gulshan Alimardanova (Uzbekistán), dominando a Shahmalarani Chandran por 6-1.
Kumite -55 kg femenino: Ahlam Youssef (Egipto), con una contundente victoria 9-3 ante Nina Kvasnicova.
Kumite -61 kg femenino: Atousa Golshadnezhad (Irán), sorprendiendo a la defensora Li Gong por 4-2.
Kumite -68 kg femenino: Thalya Sombe (Francia), superando a Janessa Fonseca por 3-1 en su debut.
Kumite +68 kg femenino: Johanna Kneer (Alemania), con un impactante 8-0 ante Sofya Berultseva.
Kata: la estética se internacionaliza
La victoria de Grace Lau sobre la japonesa Maho Ono confirmó que el modelo de kata tradicional japonés ya no es el único camino hacia el éxito. Lau, con un kata preciso, fluido y emocionalmente controlado, se impuso con autoridad. Curiosamente, tanto ella como Ariel Torres (EE.UU.) entrenan bajo la dirección de Sandra Sánchez y Jesús del Moral dentro del programa Chikara, lo que consolida la influencia técnica del modelo español en el nuevo panorama del kata.
En kata masculino, Kakeru Nishiyama cumplió con las expectativas y se llevó el oro. Sin embargo, la competencia fue fiera. Ariel Torres derrotó a Damián Quintero en cuartos de final con un kata explosivo, marcando un posible cambio de guardia generacional.
Quintero, veterano de mil batallas, mostró un Ohan Dai elegante y maduro. Paola García Lozano, representante española en kata femenino, debutó en un Mundial senior con solidez, dejando claro que el relevo está en camino.
Kumite: geografía y estrategia en revolución
El kumite actual se juega a velocidad de rayo, con fintas explosivas y técnicas de alto impacto. Egipto brilló con tres oros en casa, respaldado por una grada entregada y un estilo ofensivo demoledor. Jordania, Irán y Uzbekistán también subieron a lo más alto, confirmando el ascenso de Oriente Medio.
Europa respondió con victorias de Italia, Alemania y Francia. Sombe y Kneer demostraron que el kumite femenino europeo está mejor preparado que nunca. Japón, por otro lado, no logró subir al podio en esta modalidad.
España: el reto del recambio generacional
La delegación española estuvo compuesta por Damián Quintero, Paola García Lozano, María Torres, Insaf Bentama, Isabel Nieto y Borja Gutiérrez. Ninguno logró alcanzar el podio, pero las actuaciones dejaron lecturas interesantes.
Quintero y Paola fueron los referentes en kata. En kumite, Torres, Bentama, Nieto y Gutiérrez ofrecieron entrega, aunque no lograron avanzar a rondas finales. Se notaron algunos desajustes tácticos y aspectos por pulir en la lectura de los ritmos, así como margen de mejora en la estrategia global de selección. El talento está presente, y con un refuerzo en el trabajo estructural y una planificación más adaptada a las exigencias actuales, el equipo podrá aspirar a mejores resultados.
El futuro del karate: explosividad, visibilidad y descentralización
El Mundial 2025 ha sido también un escaparate mediático: la cobertura en el canal de YouTube de la WKF y las redes sociales aumentó el alcance del evento como nunca antes. El karate de hoy es global, estéticamente potente y cada vez más espectacular.
Para las federaciones clásicas como la española, el mensaje es claro: adaptarse o quedarse atrás. El modelo Chikara, las nuevas potencias y la evolución táctica del combate son solo algunas claves de un deporte que ya está escribiendo su próximo capítulo.
Campeonato de España Cadete–Júnior–Sub21 · Jaén 2025
Por David Cruz de dojodigital.es
Jaén volvió a reclamar un lugar que demasiadas veces se le niega. Ciudad infravalorada, habitualmente fuera del foco mediático, recibió este fin de semana una oportunidad que no desaprovechó. El Olivo Arena, moderno, luminoso y con la acústica perfecta para un deporte donde cada kiai es un latido, se convirtió en el epicentro del karate nacional. Allí, en un ambiente eléctrico y con más de mil deportistas en competición, se dirimió un Campeonato de España que dejó nombres propios, confirmaciones y varias sorpresas que hablan del excelente momento del karate base.
Madrid impone su hegemonía con autoridad
El medallero no ofreció margen a las interpretaciones. Madrid cerró su participación con 35 metales (11 oros, 13 platas y 11 bronces), imponiéndose con claridad y mostrando una profundidad competitiva que hoy no tiene rival. Tras la federación madrileña, Andalucía firmó un campeonato sólido —18 preseas—, confirmando el gran momento de su kumite. Cerró el podio por autonomías una Comunidad Valenciana que, aunque más discreta en oros, exhibió una cantera muy amplia y presente en todas las rondas decisivas.
En parakarate, Madrid volvió a liderar con autoridad, sumando seis oros y mostrando una estructura particularmente consolidada.
KATA — Solidez madrileña, irrupciones destacadas y talento en auge
La competición de kata dejó actuaciones muy notables, especialmente en categorías cadete y Sub21.
El madrileño Iván Martín Montenegro firmó una victoria impecable en Sub21 masculino. Su ejecución, sobria y sin fisuras, transmitió una madurez competitiva que lo sitúa como uno de los perfiles más sólidos del panorama nacional. En la misma categoría, la extremeña Paola García Lozano revalidó su condición de referencia nacional, dominando la final femenina con una puesta en escena precisa, controlada y estéticamente contundente.
En junior masculino, José Ángel León (Madrid) confirmó su excelente estado de forma, mientras que en junior femenino la valenciana Rocío Castro presentó uno de los katas más elegantes del campeonato, destacando por la limpieza en transiciones y la firmeza en el kime.
En categorías cadete, la extremeña Candela Peña brilló con un oro que premió regularidad y carácter. También destacó el bronce de Elisey Yagudin (Andalucía) en junior masculino, una aparición especialmente valorada por la calidad técnica que mostró.
Equipos
En la prueba por equipos, la rivalidad entre Madrid y Andalucía volvió a ser protagonista. Madrid logró el oro en cadete-júnior femenino y en Sub21 masculino, mientras que Andalucía se impuso en una final muy celebrada en Sub21 femenino, donde su sincronización y ritmo colectivo fueron determinantes.
KUMITE — Intensidad, ritmo y varios nombres propios
El tatami del Olivo Arena vivió combates de enorme intensidad, marcados por un nivel táctico muy alto para estas categorías. Hubo variedad de estilos, grandes gestiones del maai y un número inusual de finales decididas por acciones de precisión.
Fotografía RFEK.
En categoría masculina, varios nombres emergieron con fuerza:
David Gómez Mauriño (Andalucía, Junior –55 kg), explosivo y resolutivo, protagonizó una de las actuaciones más sólidas del torneo.
Olivers Ritenieks (Madrid, Junior –68 kg) confirmó su progresión con un kumite muy técnico.
Elias Ennkaili (Aragón, Sub21 –67 kg) ofreció una exhibición de lectura táctica, control y agresividad contenida.
Zsamoran Shotte (Andalucía, Sub21 –75 kg) firmó un torneo brillante, con uno de los ritmos más altos vistos este año.
Alejandro Jiménez (Andalucía, Sub21 –84 kg) impuso orden, frialdad y mucha eficacia en cada intercambio.
En categoría femenina, el protagonismo se repartió:
María Pacheco (Madrid, Junior –48 kg) dominó con claridad, imponiendo velocidad y precisión.
Naroa Ayerdí (Navarra, Junior –53 kg) logró un oro histórico, fruto de un kumite disciplinado y valiente.
La final de Junior –59 kg dejó un doblete andaluz con Alejandra Gómez y Abril Blanco, una prueba del excelente momento del kumite femenino en esa comunidad.
Júlia Just (Cataluña, Sub21 –68 kg) firmó una de las finales más completas del campeonato.
Sara Larra (Castilla y León, Sub21 >68 kg) cerró el torneo con un triunfo muy trabajado, mostrando oficio y temple.
Parakarate — Un nivel en claro ascenso
Las pruebas de parakarate dejaron sensaciones muy positivas. El avance técnico de los competidores fue evidente, con katas más consistentes, ritmos estables y una madurez creciente en la puesta en escena. Madrid volvió a liderar, pero la nota principal fue la mejora global de todos los participantes.
Conclusiones de un campeonato que deja huella
El Campeonato de España 2025 fue más que un torneo: fue una demostración de que el karate español goza de un estado de salud excepcional. Madrid confirmó su hegemonía, Andalucía mostró una proyección ascendente muy seria y Valencia evidenció que su cantera es una de las más productivas del país.
Y en paralelo, Jaén respondió como sede con solvencia y ambiente. El Olivo Arena brilló, y la ciudad —pocas veces en primera línea— demostró que merece más citas de este nivel.