¿Qué le está pasando a nuestros máster?

¿Qué le está pasando a nuestros máster?

Vet3 (46–50): 26 competidores, nivel altísimo… y una categoría que ya no pasa desapercibida

Hay un fenómeno que ya no se puede barrer debajo de la alfombra: el kárate veterano está viviendo un boom. Crece en número, crece en nivel y —esto es lo más interesante— crece en peso dentro del circuito. Lo que antes algunos reducían a “una categoría bonita” empieza a parecerse demasiado a lo que siempre debió ser: competición seria.

Si alguien quiere comprobarlo, que mire el termómetro más alto: Veteranos 3 (46–50) en la Liga Nacional.
Veintiséis competidores.

En máster, eso no es “una cifra buena”. Es un aviso.

Y no hablamos de una categoría inflada a base de inscripciones. Hablamos de una categoría que se ha llenado… de gente que sabe competir.


El boom veterano: por qué está pasando ahora

No hay una sola razón. Han coincidido varias, y todas empujan en la misma dirección:

1) La gente ya no se retira como antes.
Muchos karatekas han vuelto después de años, pero no vuelven por nostalgia: vuelven con objetivos. Con otra cabeza.

2) Hoy se entrena mejor.
Más preparación física, más planificación, más análisis, más método de club y más cultura competitiva. El veterano actual no compite “como puede”. Compite con un plan.

3) El máster se ha ganado respeto a base de hechos.
Cuando los cuadros se llenan, hay rivalidad real y las finales se deciden por detalles técnicos, deja de ser “un añadido” y se convierte en una parte central del espectáculo.


Vet3 (46–50): dos cosas difíciles de ver juntas

Lo excepcional de esta Vet3 no es solo el número. Es la combinación:

mucha participación

y mucho nivel

Con 26 inscritos, el margen de error se vuelve mínimo. No hay cruces “amables”. No hay rondas de trámite. En un cuadro así, incluso el favorito sabe que puede encontrarse un rival incómodo demasiado pronto.

Y aquí hay un matiz importante. No he competido todavía en esta categoría, así que no puedo hablar desde la experiencia directa. Pero sí puedo decir lo que me han transmitido quienes ya han estado ahí: que el ambiente en veteranos es competitivo y exigente, pero también respetuoso, limpio y con una sensación de comunidad que no siempre se encuentra en otras franjas.

Se aprieta, pero se reconoce el kárate del otro.
Se compite con intensidad, pero sin esa murga permanente.
Hay rivalidad, pero también un código compartido.

Y cuando competitividad real y buen ambiente conviven, algo está funcionando.


Mi primera vez: Vet3, Liga Nacional… y un regreso reciente

En mi caso hay un detalle que cambia el enfoque: compito por primera vez en Veteranos 3 y es mi primera Liga Nacional. Y, además, llevo relativamente poco desde que volví a las artes marciales: un año y medio.

Eso me coloca en un punto concreto: no vengo a contarlo desde la teoría, sino desde la piel. Desde el calentamiento, el cuadro, los nervios, el silencio antes de ejecutar… y la realidad de plantarte en una categoría de 26 donde casi cualquiera puede cruzarse contigo y exigirte un nivel técnico máximo.

No lo digo como excusa. Lo digo como contexto. Porque esto va a ser una crónica “desde dentro”.


Los 26: protagonistas y un cuadro sin regalos

Con 26 inscritos es imposible hablar solo de dos o tres nombres. Basta mirar el listado para entenderlo: esta Vet3 mezcla escuela, experiencia, palmarés, hambre y cartas tapadas. Un cuadro así no se “supera”. Se atraviesa.

Pero si hay un foco inevitable, es el gran cartel que flota sobre la categoría: Botrán vs Veiga.

Y no es solo un cruce de nombres. Es un cruce de estilos.
Shotokan contra Shito-ryu.
Control estructural y limpieza técnica frente a explosión, ritmo y potencia expresiva.
Cadencia medida frente a intensidad que marca territorio desde el primer gesto.

Botrán representa el oficio competitivo de quien sabe gestionar rondas, sostener tensión y convencer desde la precisión. Es el tipo de competidor que no necesita exagerar nada: su ejecución habla por él.

Veiga, por su parte, compite también en individual y llega con ambición y con esa sensación de que quiere dejar huella en una categoría que no regala nada. Su presencia eleva el nivel general. Cuando él está en el cuadro, todo el cuadro sube un escalón.

Ese duelo no es solo atractivo. Es estructural. Puede condicionar todo el campeonato.

Ahora bien: pensar que esta Vet3 se reduce a dos nombres sería un error.

Alrededor hay aspirantes con argumentos sólidos.
David Aparicio, explosivo, con un Shito-ryu potente y mentalidad de podio.
Sergio Felipe De Cabo Machín, aspirante real al oro, competidor acostumbrado a sostener nivel ronda tras ronda.
Oumar Fall Ndao, actual campeón de Andalucía: presencia, potencia y capacidad de imponer desde el primer movimiento.

Y hay nombres que, desde la experiencia directa, sé que no se pueden subestimar. José Miguel Giráldez Galán, con quien pude competir en el último Campeonato de Andalucía, es un ejemplo claro: su nivel es serio, sólido y perfectamente capaz de meterse en cualquier ronda decisiva. Es de los que no necesitan titulares para demostrar que están ahí.

Luego están los perfiles que te ganan el campeonato por oficio: Jesús Ruiz Alcolea con el sello Kazokusport; Cebrián Pardo desde el entorno Carbonell; García Serrano aportando estructura; Krings Lafuente con el combustible de la revancha tras una descalificación reciente. Hambre pura.

Chamorro de la Orden, maestro en Tsukuri, representa la experiencia que no se acelera. De los que no regalan nada y saben competir desde la calma.

Rafael Fernández Luna entra en el grupo de competidores con costumbre de podio. Francisco Javier Acedo aporta completitud y solvencia. Jorge Racero presencia y recorrido. Eduardo Menés Planas credenciales nacionales que pesan. José Luis Martínez Díaz décadas de experiencia que sostienen nivel cuando el campeonato se estrecha.

Y luego están los nombres que pueden convertirse en sorpresa sin previo aviso: Asensio Rojas, Castellanos Zamora, De Olano Mata, Fernández Sánchez, García Gracia, Gómez Rodríguez, Ponce Durán, Saorín Morote, Soler Ramos… y todos los demás.

En una categoría de 26, las sorpresas no son excepción. Son parte del sistema.


Lo que viene: crónica desde dentro

Esto no es una previa para quedar bien. Es una foto real de lo que está pasando:

veteranos está creciendo

Vet3 se ha convertido en un bloque potente

el nivel es alto

la categoría ya no pasa desapercibida

y la Liga Nacional, en esta franja, promete rivalidad, aspirantes… y giros

Yo lo voy a vivir por primera vez desde dentro.
Y lo voy a contar como se tiene que contar: con detalle, con honestidad y con respeto.

Porque si algo está claro es que nuestros máster ya no compiten por nostalgia.
Compiten de verdad.

Uxía Folgueira: oro internacional en Venecia, 14 años y ninguna intención de parar

Uxía Folgueira: oro internacional en Venecia, 14 años y ninguna intención de parar

Con solo 14 años, Uxía Folgueira ya ha ganado una de las pruebas más exigentes del circuito mundial base: la Youth League de Venecia. En seis rondas perfectas, dejó atrás a rivales de Francia, EE. UU., Portugal o Serbia, para subirse a lo más alto del podio en kata U14. Pero lo mejor es que eso no la define. No se conforma. No presume. Solo sigue.

En esta entrevista, la subcampeona de Europa por equipos y una de las grandes promesas del kárate español, nos deja claro que lo suyo no es casualidad. Es rutina. Es cabeza. Es equipo. Es pasión. Entrena cada día, compagina estudios y viajes, y aún saca tiempo para compartir todo con naturalidad en redes.

Aquí no hay postureo: hay kime, hay estrategia, hay compañerismo y hay visión de futuro. Uxía nos habla de cómo se vive un Europeo por dentro, qué siente cuando entra al tatami, cómo entrena para pulir un kata hasta el detalle… y por qué sueña con pisar unos Juegos Olímpicos, aunque el kárate aún no esté invitado.

⚠️ Esto no es una entrevista. Es un aviso: Uxía ya está aquí. Y va en serio.

 1. ¿Qué fue lo más difícil y lo más bonito de esa final contra Francia en el Europeo?
Lo más difícil fueron los nervios. Competir contra las actuales campeonas de Europa, en el tatami central, con toda la grada mirándonos y la responsabilidad de representar bien a España… fue muy intenso.
Lo más bonito, sin duda, fue poder cumplir el sueño de estar en una final europea y hacerlo junto a mis compañeras. Ojalá podamos repetirlo muchas veces.

2. ¿Qué papel tienes tú dentro del equipo de kata: más liderazgo, más equilibrio…?
Aunque soy la más joven del equipo, intento animar y relajar a mis compañeras. Me gusta transmitirles energía positiva antes de salir.

3. ¿Qué tiene de especial competir por equipos en kata frente a competir sola?
A mí competir por equipos me encanta. Es algo que hago desde pequeña, y se nota muchísimo el apoyo mutuo. Nos damos fuerza unas a otras, y eso se nota en cada detalle del kata.

4. ¿Qué kata disfrutaste más preparar para el Europeo y por qué?
La kata que más nos motivaba era Annan. La preparamos pensando que sería la elegida para una final… y al final así fue. Sabíamos que si llegábamos a ese momento, queríamos darlo todo con ella.

5. ¿Cómo llevas los días en que no sale nada bien? ¿Te enfadas, te ríes, te picas más?
Me pico conmigo misma. Cuando cometo un error, suelo repetirlo hasta que me salga. No paro hasta corregirlo.

6. ¿Tienes alguna manía o rutina justo antes de salir al tatami?
Sí: antes de salir siempre salto un poco y me doy dos veces las manos. Es una costumbre que tengo desde hace tiempo.

7. ¿Qué te da más respeto: un error técnico, una puntuación injusta o fallarte a ti misma?
Un error técnico, porque no solo me fallo a mí, sino que también puedo fallar a mis compañeras. Y eso pesa más.

8. ¿Qué kata sientes que refleja mejor tu estilo ahora mismo?
Chatanyara. Me gustan las katas físicas, y creo que son las que mejor se adaptan a mi forma de competir.

9. ¿Eres más de repetir mil veces o de entender bien y luego pulir?
Soy más de repetir muchas veces. Al repetir, acabo entendiendo mejor lo que hago. Es como entreno casi siempre.

10. ¿Cómo te organizas para compaginar tantos entrenamientos con los estudios?
Sacrificando muchas cosas. A veces es complicado, pero con organización y, sobre todo, mucho sacrificio, al final se puede con todo.

11. ¿Hay alguna rival en España o fuera a la que le tengas especial respeto o con la que te gustaría competir?
No tengo una en concreto. En España tenemos muchísimo nivel en kata, en todos los estilos. Cada campeonato es una oportunidad para medirte con grandes competidoras.

12. ¿Qué te hace ilusión compartir en redes: resultados, entrenos, viajes…?
Comparto un poco de todo. Me gusta publicar los resultados porque cuesta mucho conseguirlos, pero también momentos fuera del tatami: entrenos, viajes, amigos… Todo forma parte de mi vida como karateka.

Uxía Folgueira no necesita titulares inflados. Habla como entrena: con claridad, constancia y sin adornos.
En cada respuesta hay una atleta que ya compite a nivel europeo, pero que sigue estudiando, entrenando y compartiendo su camino con naturalidad.

Mientras otras celebran una medalla, ella piensa en el siguiente kata. Mientras muchos miran el marcador, ella está corrigiendo un detalle técnico.
Esa mentalidad es la que marca la diferencia.

A los 14 años, Uxía ya está en la conversación. Lo que viene ahora no es promesa, es presente.
Y si el kárate español tiene una generación especial en kata… ella está en primera línea.

Abdalla Abdelaziz se retira de la competición: “Esto no es el final, es un nuevo comienzo”

Abdalla Abdelaziz se retira de la competición: “Esto no es el final, es un nuevo comienzo”

El karate internacional pierde a uno de sus referentes competitivos. El egipcio Abdalla Mamduh Abdelaziz ha anunciado su retirada de la competición tras una trayectoria que lo consolidó como una de las figuras dominantes del kumite -75 kg en el circuito WKF durante los últimos años.

En su mensaje de despedida, el campeón mundial expresó que el karate ha sido “su hogar, su maestro y su refugio”, y dejó claro que su vínculo con el deporte continuará, aunque desde un rol diferente. “This is not the end of my journey in karate — it is a new beginning”, afirmó, subrayando que su etapa como atleta de élite llega a su fin, pero no su compromiso con el karate.

Su retirada supone el cierre de uno de los ciclos más consistentes y estructurados que ha vivido la categoría en la última década.


Una trayectoria sostenida en la élite mundial

Abdelaziz no fue un campeón puntual, sino un competidor de regularidad prolongada. Su progresión desde subcampeón mundial en 2021 hasta campeón del mundo en 2023 y 2025 refleja una evolución competitiva clara y consolidada.

Principales resultados internacionales:

  • Subcampeón del Mundo – Dubai 2021 (-75 kg)
  • Campeón de los World Games – Birmingham 2022 (-75 kg)
  • Campeón del Mundo – Budapest 2023 (-75 kg)
  • Campeón de los Juegos Africanos – Accra 2023 (-75 kg individual y por equipos)
  • Grand Winner de la Karate 1 Premier League – 2024
  • Campeón del Mundo – Cairo 2025 (-75 kg)
  • Grand Winner de la Karate 1 Premier League – 2025

Durante el ciclo 2022–2025 se mantuvo de forma constante en las primeras posiciones del ranking WKF, con un porcentaje de victorias superior al 80 % en competiciones internacionales de máximo nivel.

En una categoría caracterizada por la igualdad y los marcadores ajustados, ese nivel de estabilidad competitiva es excepcional.


Perfil técnico: control y eficiencia

El -75 kg es históricamente una de las divisiones más tácticas del kumite. La diferencia no suele marcarla la potencia, sino la gestión.

Abdelaziz destacó por varios elementos técnicos clave:

Gestión del primer punto. Mostró una alta capacidad para marcar primero, lo que en el reglamento actual condiciona la estructura del combate.

Construcción por acumulación. Su dominio no se basaba en acciones aisladas de alto riesgo, sino en la repetición de yuko limpio y técnicamente preciso.

Administración del marcador. Con ventaja, reducía el ritmo, cerraba líneas de entrada y obligaba al rival a asumir riesgos innecesarios.

Estabilidad emocional. En finales ajustadas mantuvo una consistencia psicológica notable, elemento decisivo en campeonatos largos.

No fue un competidor impulsivo ni desordenado. Su identidad estuvo vinculada al control estructural del combate.


El contexto competitivo del -75 kg

La etapa de Abdelaziz coincidió con una de las fases más exigentes de la categoría. Entre sus principales rivales estuvieron competidores como Andrii Zaplitnyi, Quentin Mahauden y Suren Harutyunyan, entre otros perfiles europeos y asiáticos de alto nivel técnico.

No dominó una división debilitada. Lo hizo en un entorno altamente competitivo y equilibrado, lo que refuerza el valor de su legado deportivo.


La categoría tras su retirada

La salida del campeón mundial vigente reconfigura el escenario competitivo del -75 kg.

Zaplitnyi emerge como uno de los principales candidatos a asumir el liderazgo inmediato. Mahauden representa un perfil técnico consolidado que puede ganar protagonismo en esta nueva etapa. Harutyunyan encarna una línea más dinámica que podría impulsar una evolución del ritmo competitivo.

En el ámbito español, la nueva configuración puede abrir oportunidades para competidores que busquen consolidarse internacionalmente. La ausencia de una figura dominante altera los cruces, modifica los cuadros y redistribuye las opciones reales de podio.


Un cierre en plenitud

La relevancia de esta retirada radica también en el momento elegido. Abdelaziz no abandona la competición tras una caída prolongada de resultados, sino siendo campeón mundial vigente y tras temporadas de alto rendimiento.

En su mensaje reconoció que dejar la competición ha sido una decisión difícil, pero tomada con gratitud y orgullo por el recorrido realizado. Confirmó además que seguirá vinculado al karate, contribuyendo desde un nuevo rol.

El tatami pierde a un competidor de referencia.
El karate mantiene a una figura que ha dejado una huella estructural en el -75 kg.

Con su retirada se cierra una etapa de estabilidad y control en la categoría.
A partir de ahora, comienza una nueva fase competitiva cuyo liderazgo está por definirse.

España se consolida entre las potencias europeas en el Campeonato de Europa Cadete, Junior y Sub21 2026 de Limassol

España se consolida entre las potencias europeas en el Campeonato de Europa Cadete, Junior y Sub21 2026 de Limassol

El Campeonato de Europa Cadete, Junior y Sub21 EKF 2026 cerró este domingo su edición en Limassol con una lectura clara del panorama continental: el karate europeo de base ya compite con estándares de élite. Del 6 al 8 de febrero, más de 1.200 deportistas de 47 países se dieron cita en el Spyros Kyprianou Athletic Center, en un campeonato marcado por la igualdad, la profundidad competitiva y la aparición de nuevas generaciones llamadas a liderar el próximo ciclo internacional.

En ese contexto de máxima exigencia, España firmó una de sus actuaciones más sólidas en un Europeo de categorías de formación, cerrando el campeonato en cuarta posición del medallero, con 14 medallas (3 oros, 4 platas y 7 bronces). Un resultado que consolida a la selección española como un bloque estable entre las grandes potencias europeas, con un dominio técnico claro en kata y una presencia cada vez más consistente en kumite.


Kata: regularidad desde el primer día y tres títulos continentales

La modalidad de kata volvió a ser el principal pilar competitivo del equipo español. Desde la jornada inaugural, España colocó finalistas en todas las categorías individuales, desde cadete hasta Sub21, tanto en masculino como en femenino, una regularidad que solo alcanzan las selecciones con estructuras técnicas consolidadas.

El domingo llegaron los títulos que definieron el campeonato español:

  • Candela Peña García se proclamó campeona de Europa en kata cadete femenino, imponiéndose por 5-0 a la montenegrina Neda Beljkas.
  • Paola García Lozano logró el oro en kata Sub21 femenino, superando con claridad a la francesa Mai Linh Bui.
  • Iván Martín Montenegro se coronó campeón de Europa en kata Sub21 masculino, venciendo al sueco Anthony Vu por 4-1 y confirmando su madurez competitiva en la categoría.

A estos oros se sumaron varias finales y podios que mantuvieron a España en la pelea durante todo el campeonato. En kata por equipos, la selección española alcanzó todas las finales disputadas (cadete y junior femenino, cadete y junior masculino y Sub21 femenino), aunque el oro se resistió ante rivales extremadamente precisos en el momento decisivo. Francia se impuso en cadete y junior femenino, Italia dominó la final masculina y la República Checa se llevó el título en Sub21 femenino.


Kumite: Ucrania marca el ritmo y España suma experiencia de alto nivel

El kumite fue el gran escenario de Ucrania, selección que acabó liderando el medallero gracias a su regularidad en finales y su capacidad para cerrar combates ajustados, muchos de ellos decididos por Hantei o por ventajas mínimas. Ucrania acumuló títulos en categorías cadete, junior y Sub21, mostrando profundidad táctica y una notable gestión del combate en los momentos críticos.

España, por su parte, no logró oros en kumite, pero sí mantuvo una presencia constante en rondas avanzadas y podios, sumando platas y bronces que resultaron determinantes para su posición final en el medallero. El equipo español compitió de tú a tú en un cuadro extremadamente abierto, donde selecciones como Italia, Montenegro, Grecia y Eslovaquia repartieron títulos y finales, reflejo de la creciente igualdad del karate europeo.


El bloque europeo: igualdad, profundidad y nuevas potencias

Más allá del protagonismo español, el Europeo de Limassol dejó un bloque alto muy definido:

  • Ucrania, campeona del medallero, cerró el torneo con 4 oros, 7 platas y 2 bronces, apoyada en su solidez en kumite.
  • Eslovaquia firmó uno de los datos más llamativos del campeonato, con 4 oros y ninguna plata, mostrando una eficacia máxima en finales.
  • Italia volvió a demostrar profundidad estructural con 3 oros, 6 platas y 6 bronces, siendo una de las selecciones más completas del torneo.
  • Portugal y Montenegro confirmaron su crecimiento sostenido, mientras que Grecia, Georgia, Escocia, República Checa y Francia lograron títulos y podios que refuerzan la imagen de una Europa cada vez más abierta y competitiva.

Medallero y lectura final

El medallero final reflejó fielmente la igualdad del campeonato:

  1. Ucrania – 4 oros, 7 platas, 2 bronces
  2. Eslovaquia – 4 oros, 0 platas, 4 bronces
  3. Italia – 3 oros, 6 platas, 6 bronces
  4. España – 3 oros, 4 platas, 7 bronces

Para la selección española, Limassol deja una conclusión clara: España ya no compite para estar, compite para ganar. Domina el kata a nivel continental, sostiene un volumen de medallas competitivo y mantiene presencia real en el kumite, aunque el siguiente paso pasa por convertir finales ajustadas en títulos, especialmente en esta última modalidad.

El Campeonato de Europa Cadete, Junior y Sub21 2026 cerró sus tatamis con nuevos campeones y una certeza compartida: el futuro del karate europeo ya está aquí, y España forma parte del grupo que lo lidera.

Valdepeñas inaugura la Liga Nacional de Karate 2026 con un arranque de alto ritmo y primeros líderes claros

Valdepeñas inaugura la Liga Nacional de Karate 2026 con un arranque de alto ritmo y primeros líderes claros

Valdepeñas (Ciudad Real) fue el punto de partida de la Liga Nacional de Karate 2026 y lo hizo con el guion que marca el inicio de temporada: jornadas largas, tatamis en plena ebullición desde primera hora y finales sénior concentradas en el tramo de tarde-noche, cuando el cansancio ya no se negocia y cada detalle pesa el doble.

La primera jornada dejó una conclusión inmediata: Veritas Pozuelo arrancó como el club más regular del fin de semana, liderando el medallero tanto en femenino como en masculino. En el bloque masculino, además, Kidokan respondió con fuerza —especialmente en categorías cadete— y terminó empatando a Veritas Pozuelo en número total de medallas, anticipando una pelea por el ranking que apunta a ser sostenida.

El evento reunió categorías cadete y sénior en kata y kumite, con presencia de para-karate, y una participación amplia que obligó a gestionar eliminatorias a gran velocidad. Un estreno que, más allá de los podios, ya dibuja tendencias: clubes con fondo de armario competitivo, deportistas que llegan “en puntos” desde enero y un calendario que, desde el minuto uno, no regala margen.


El sábado, el bloque masculino: densidad desde la base y finales de alto nivel

Kata: primeras coronas y ejecución bajo presión

El kata cadete masculino abrió el capítulo técnico con un campeón que marca el listón desde el inicio: Hugo González Saez (Kyodai Karate Galán) se llevó el oro. La plata fue para Borislav Yosifov Bosilkov (Olympic Karate Marbella), mientras que el bronce se repartió entre Jorge Lleó de Smet (Kumo Sport) y Thiago Leal (Olympic Karate Marbella). Un podio con mezcla de escuelas y un elemento común: solidez cuando el cuadro empieza a apretar.

En el kata sénior masculino, el oro fue para Raúl Martín Romero (Club Deportivo Pablo Armenteros), por delante de Iván Martín Montenegro (Kumo Sport). El tercer puesto se lo repartieron Mario Parra Ramírez (Lorenzo Parra) y Antonio Lozano Fernández (Kumo Sport). En sénior, la lectura habitual se confirmó: no basta con “salir bien” una ronda; lo que decide es sostener el estándar a lo largo del día.

Kumite cadete: Kidokan golpea donde más cuesta

El kumite cadete masculino dejó un reparto de títulos con un denominador claro: Kidokan fue el club que más peso competitivo mostró en el tramo medio del cuadro, firmando dos oros que valen mucho en una liga por puntos.

En -52 kg, el campeón fue Miquel Martí Marco (Kenkyō), con Iker Llata Rey (Club Deportivo Kime Racing) como subcampeón.
En -57 kg, el oro fue para Carlos Martínez Delgado (Kidokan), con plata de David Olmos Clement (Kyodai Karate Galán).
En -63 kg, triunfo para Nicolás Balmaseda Soler (Kidokan), seguido de Fel Fedelich Marqués (Club Esportiu Fisics Ciutadella).

En los pesos altos, las finales dejaron nombres con autoridad desde enero:
En -70 kg, Adrián Reyes Manzano (Club Karate Kanku) se llevó el oro, con Mario Castillo Gutiérrez (Gyakukan) como plata.
En +70 kg, el título fue para Aaron Castillo Rueda (Club Deportivo Montes de Karate), con Manuel Bonilla Sanchez (Club Deportivo Shotokan Villoslada) como subcampeón.

Fotografía cedida por Mario López Milán

Kumite sénior: primeros golpes de jerarquía

Las finales de kumite sénior masculino confirmaron que el nivel llegó alto desde el primer fin de semana:

  • -60 kg: oro para Jordi Valdivia Miranda (Iván Leal); plata para Hugo Álvarez Rodríguez (Gimnasio Lino).
  • -67 kg: campeón Alex Ortiz de Zárate (Karate Fitness Gasteiz); subcampeón Aaron Fernández Torices (Wenceslao Angulo Shito Ryu).
  • -75 kg: oro para Carlos Bargados Bernardo (Félix-Shotokan); plata para Izan Martín Peña (Torii Done Bikendi).
  • -84 kg: campeón Iván Gómez Campanario (Kyodai Karate Galán); plata para Rubén Arenas Zapata (Arenas Karate).
  • +84 kg: oro para Martín González Freddi (Club Deportivo Kime Racing); plata para Alfredo Domínguez Horas (No Kachi Les Franqueses).

Un cierre con una idea clara: en sénior, los puntos se van a decidir por gestión táctica, control del tempo y capacidad de cerrar combates sin regalar acciones.


El domingo, el bloque femenino: dominio por regularidad y un golpe fuerte en los pesos altos

Kata: cadetes con hambre y sénior con oficio

En kata cadete femenino, la campeona fue Candela Peña García (Kumo Sport), acompañada en el podio por Uxía Folgueira González (Escuela Deportiva Shihan). Los bronces fueron para Ornella Rocha Pepermans (Club Deportivo Sonkei) y Anastasia Chaphidze Liparteliani (E.K. Comillas).

En kata sénior femenino, el oro fue para Raquel Roy Rubio (Shin Do Sankukai) y la plata para Carla Guardeño León (Kyodai Karate Galán). El bronce lo compartieron Irene Yao Alcaraz Carrión (Kumo Sport) y Lucía Rodrigo Díaz (Francisco Mayoral).

Kumite cadete: doblete de Club J. Vidal en -54 kg

El kumite cadete femenino dejó combates de mucho ritmo y una lectura interesante por clubes:

En -47 kg, oro para Martina Cruz Pérez (Budoclub Paradiso) y plata para Itziar Criado Solis (Karate Antonio Machado).
En -54 kg, Club J. Vidal firmó un doblete completo: Anastasiia Selishcheva campeona y Noa Pérez Lagardera subcampeona.
En -61 kg, triunfo para Laura Torrenterras Novillo (Karate Antonio Machado), con Cecilia Vázquez García (Gimnasio Lino) como plata.

Kumite sénior: Arenas Karate domina el tramo alto

En el bloque sénior, Arenas Karate dejó el golpe más visible del domingo, firmando dos títulos en los pesos grandes:

  • -68 kg: Irene Fernández Pérez (Arenas Karate) campeona.
  • +68 kg: Adriana Gil Álvarez (Arenas Karate) campeona.

El resto de campeonas sénior fueron:

  • -50 kg: Mireia Vizuete Olivenza (Karate Fitness Gasteiz).
  • -55 kg: Ruth Lorenzo Couso (San Francisco Torrejón de Ardoz).
  • -61 kg: Mar Trenado Martínez (Dojo No-Kachi Niten).

Fotografía cedida por Ornella Rocha

Medallero: Veritas Pozuelo marca el paso y Kidokan aprieta en masculino

La clasificación por clubes de esta primera jornada dejó dos titulares claros.

En el medallero femenino, Veritas Pozuelo fue el club más destacado con seis medallas (dos oros, una plata y tres bronces). Por detrás, Arenas Karate sumó dos oros, y Karate Antonio Machado cerró el podio por clubes con tres metales.

En el medallero masculino, Veritas Pozuelo volvió a encabezar la tabla con cinco medallas (tres oros), pero con un matiz importante: Kidokan alcanzó también cinco medallas y el mismo número de oros, dejando el primer pulso del año prácticamente en tablas. Kyodai Karate Galán completó el trío de cabeza con cuatro medallas, confirmando profundidad competitiva desde el inicio.


Balance: una liga que empieza sin margen

Valdepeñas dejó claro que 2026 no va a ser una temporada de “rodaje”. En kata, la exigencia de sostener repertorio y limpieza técnica ya apareció desde las primeras rondas. En kumite, las finales mostraron un nivel táctico alto para ser enero y, sobre todo, clubes que han arrancado con estructura: no dependen de un nombre, dependen de un bloque.

La Liga acaba de empezar, pero el mensaje de la Jornada 1 ya está sobre la mesa: quien quiera estar arriba tendrá que sumar desde el primer fin de semana.

Fotografía cedida por Juan Ruiz Peña.