Mizuno Kime: el karategi fantasma de una marca gigante

Mizuno Kime: el karategi fantasma de una marca gigante

En el saturado universo de los karategis de alto nivel, donde el corte, el sonido y la estética lo son todo, Mizuno ha hecho algo sorprendente: ha lanzado un karategi que parece haber pasado completamente inadvertido. Sin campañas. Sin embajadores. Sin ruido.
Y lo más curioso de todo es que, pese a su escasa presencia en redes y competiciones, el Mizuno Kime está aprobado por la WKF, cuenta con bordados azul o rojo en los hombros, y se puede encontrar con descuentos que rozan lo absurdo.

¿Estamos ante un karategi incomprendido o ante un producto fallido?
Lo hemos probado a fondo. Y esta es nuestra conclusión.

Silencio total… y por eso lo compramos

Cuando nos apareció la oferta, lo primero que hicimos fue lo que haría cualquier karateka curioso: buscar opiniones, vídeos, referencias, alguna reseña.
Y lo que encontramos fue… nada.

  • Ni una review detallada.
  • Ni un solo competidor conocido usándolo.
  • Ni una publicación que analizara sus características más allá de la ficha técnica.

Ese vacío fue precisamente lo que nos impulsó a adquirirlo: si nadie hablaba del Mizuno Kime, nosotros íbamos a ser los primeros en hacerlo bien.
Queríamos traer a dojodigital.es una opinión sincera, detallada y directa sobre un karategi que, por su precio rebajado y su aspecto externo (con los bordados azul o rojo típicos de los gi de kata WKF), parecía una auténtica ganga.
Pero, ¿lo es realmente?

El misterio del precio

Cuando lo descubrimos, conseguimos la chaqueta y el pantalón (que se venden por separado) con un 60 % de descuento, dejando el conjunto en apenas 40 euros.
No siempre está tan barato, pero sí hemos visto rebajas frecuentes del 40 % y 50 % en varias tiendas oficiales. Esto refuerza la idea de que Mizuno está buscando dar salida al stock de este modelo sin demasiado interés en posicionarlo.

Diseño: clásico, cómodo… pero con poco enfoque competitivo

El karategi llega en una simple bolsa plástica. El tacto inicial es suave —gracias a su tejido 100 % algodón de 12 oz— y transmite comodidad inmediata.

Pero basta con extenderlo para detectar algunas decisiones de diseño discutibles:

  • El corte es amplio y de patrón tradicional, con mangas y faldones anchos.
  • No hay refuerzos dobles en mangas ni faldón. Un detalle clave que cualquier competidor serio esperaría.

Esto no convierte al Kime en un mal karategi, pero sí en uno que no está a la altura técnica de los grandes modelos para kata.

Snap y presencia: cumple, pero no impresiona

En el tatami, el Mizuno Kime se comporta bien:

  • Tiene snap: es real, es audible, pero no compite con el de un Shureido NW3, un Tokaido Kata Master, Punok Vertex o un Adidas kata Shori.
  • El bordado en los hombros, azul o rojo según la versión, viste bien y le da presencia visual, algo que valoramos positivamente.
  • Aporta buena libertad de movimiento, aunque en patadas rápidas puede engancharse ligeramente en la pierna.

Eso sí: no lleva mezcla de poliéster, por lo que es probable que encoja tras los primeros lavados. Mejor pedir una talla más si estás en el límite.

Mizuno: excelencia en judo, poca estrategia en karate

Mizuno es una referencia mundial en judo. Patrocina selecciones olímpicas y sus judogis están en lo más alto del podio internacional.
Pero en karate, la marca parece haber entrado sin un plan.

Lanzó dos modelos:

  • Toshi (kumite, ligero)
  • Kime (kata, tradicional)

Y no hizo nada más: sin campaña de marketing, sin redes, sin visibilidad, sin embajadores.
Pero lo más grave no es eso. El verdadero error es no haber afinado los detalles que hacen competitivo a un karategi de kata: refuerzos, patronaje moderno, snap potente, caída estilizada.

¿Para quién sí, y para quién no?

Perfil¿Recomendado?Justificación
Competidor de kata WKFNo tiene el snap ni el corte necesarios
Instructor o practicante avanzadoCómodo y funcional para entrenamientos
Estudiante con presupuesto ajustadoGanga si se encuentra rebajado
Climas muy cálidos⚠️Algodón grueso puede dar calor
Primer karategi para iniciaciónDemasiado técnico para principiantes

Conclusión: un karategi funcional, pero sin alma competitiva

El Mizuno Kime no es un fracaso, pero sí es una oportunidad desaprovechada.
Tiene buena base, un precio irresistible en rebajas, y una comodidad difícil de discutir.
Pero le falta ambición. Le faltan los detalles que marcan la diferencia.

Como segundo karategi para entrenar, es una opción excelente. Pero no está diseñado para la tarima, ni para sonar como un tambor en cada técnica, ni para robar miradas en el dojo.

Mizuno, que tiene todo para triunfar en karate como lo ha hecho en judo, ha firmado aquí un producto correcto… pero sin alma de competición.

“Kiko” Rodríguez: El maestro granadino que trae el Goshin a escena

“Kiko” Rodríguez: El maestro granadino que trae el Goshin a escena

Introducción
José Antonio Rodríguez Martín, conocido como “Kiko”, es una de las figuras más destacadas del Karate y el Goshin en Granada. 5.º Dan en Karate Shotokan y 5.º Dan en Goshin, Técnico Deportivo Nivel III, Juez del Tribunal Nacional de Grados, Monitor de Autoprotección Policial en defensa personal, manejo del grillete y defensa extensible, Monitor de Técnicas y Metodología persuasiva contra la violencia de género, Especialista en defensa personal, combina su faceta como Director Técnico de la Escuela Municipal de Salobreña con la impartición de cursos.

Su formación no se limita al Karate: ha practicado Jiu Jitsu, arte marcial japonés enfocado en proyecciones, luxaciones y control del oponente, kobudo y Bugei, conjunto de disciplinas marciales tradicionales de los samuráis que incluye el manejo de distintas armas. Esta combinación le aporta una visión más amplia y efectiva de la defensa personal, enriqueciendo cada uno de sus cursos. El sábado 16 de agosto impartirá un curso especializado en Goshin, donde los asistentes podrán aprender y perfeccionar técnicas adaptadas a distintos niveles.

Kiko, llevas muchos años vinculado al Karate y al Goshin. ¿Cómo comenzó tu trayectoria en las artes marciales y qué te llevó a especializarte en defensa personal?
Pues yo comencé a practicar karate, si mal no recuerdo, en el año 1981 en mi ciudad natal, Motril, ¿el motivo que me llevo a ello? Realmente no lo recuerdo, quizás motivado por el boom de las películas de karate que estaban en auge en aquellos tiempos o porque algunos amigos decidimos apuntarnos a probar.
¿Defensa personal? ¿Acaso el karate no es en sí un método de defensa personal? El karate como cualquier arte marcial, ya es un sistema de defensa personal, lo que pasa es que, como ocurre con tantas otras artes, la especialización en solo alguna de sus facetas, kata, kumite… y las normas de competición, dan lugar a la pérdida de otras habilidades que se dejan de practicar. Yo tuve mi época de competidor, pero hubo un momento en que sentía que me faltaba algo y, a través de investigar y probar otras artes, me di cuenta de que tenía que llevar lo aprendido un poco más a lo natural, obviando a veces la plasticidad de la técnica y centrándome más en la posible eficacia que en lo bonito de la posición.

Tienes 5.º Dan tanto en Shotokan como en Goshin. ¿Qué aprendizajes clave has obtenido de cada disciplina que aplicas hoy en tu enseñanza?
Karate, Goshin… aún a día de hoy hay personas que siguen empeñadas en separar las dos cosas. Es como si dijéramos que karate es una cosa, kumite es otra y kata otra distinta. No, son todo partes de una misma cosa, y el goshin (autoprotección) forma parte de ello, ¿o no es el fin de las artes de lucha?
En mis clases practicamos goshin, kobudo, jiu jitsu, bugei… y todo ello encaminado a enriquecer el karate que aprendí. Intento transmitir el interés por investigar y mejorar día a día, respetando siempre la postura o punto de vista de cada uno. Nadie tiene la verdad absoluta.

Tu experiencia incluye Kobudo, Jiu Jitsu y Bugei. ¿Cómo enriquecen estas disciplinas tu visión de la defensa personal?
Todo suma. La habilidad y el conocimiento de las armas utilizadas que te aporta el kobudo ayudan a entender algunos de los katas que practicamos en Shotokan, donde hay técnicas de desarme y ataque con la propia arma. También te hace reconocer cualquier utensilio diario susceptible de ser utilizado como “arma de fortuna”. En cuanto al jiu jitsu y el bugei, me han ayudado a identificar movimientos o técnicas “escondidas” en los katas, que hasta ese momento solo eran defensas o golpes y ahora las veo como luxaciones o proyecciones, por ejemplo.

En este curso de Goshin, ¿qué objetivos principales te has marcado para los participantes?
En este curso, como en los anteriores, mi principal objetivo es intentar abrir la mente y despertar el interés de los participantes por conocer cosas nuevas, que puedan aportarle riqueza y conocimiento a su práctica diaria.

En tus cursos siempre hay un ambiente muy dinámico. ¿Qué papel juegan la motivación y la confianza en el aprendizaje de la defensa personal?
Como en cualquier cosa que se quiera conseguir, la motivación, el interés por aprender y la constancia en el entrenamiento son fundamentales. Por eso intento que las clases sean amenas y que los participantes se diviertan aprendiendo.

Tu papel como Director Técnico de la Escuela Municipal de Salobreña te da una visión muy cercana del alumnado. ¿Qué tipo de practicantes se pueden beneficiar más de un curso como este?
Obviamente, todo aquel que quiera aprender. Todos tenemos alumnos con distintas motivaciones: el que viene solo porque sus padres lo han apuntado para que haga algo, el que quiere ser campeón de kata o kumite y solo se enfoca en ello, el que solo se conforma con las dos o tres clases de la semana, el que se inscribe para hacer algo de deporte para mejorar su condición física… pero los que realmente aprovechan los cursos son ese tipo de alumno que quiere entender y aprender más sobre lo que hace y no se conforma con tan solo tres horas semanales de práctica.

La defensa personal a veces se percibe como algo complejo. ¿Cómo logras adaptarla para que cualquier persona, independientemente de su edad o experiencia, pueda practicarla y aprenderla?
En una ocasión vino una persona a decirme que quería que su hija aprendiera a defenderse en una semana. Yo le dije que eso era algo más complejo; me dijo que si era posible, que había visto en la televisión un arte marcial que decía que utilizaba movimientos naturales e innatos y se aprendía fácilmente y rápido. Los que llevamos ya algunos años en esto sabemos que no es tan fácil. El ser humano ha perdido, por desuso, muchas de las habilidades con las que teóricamente se nace. Es por ello que hay que adaptar las clases a las diferentes aptitudes del alumnado y potenciar aquellas que tienen y trabajar para mejorar las que tienen algo más ocultas. Todo el que realmente quiera puede aprender sin tener una preparación previa: unos tardarán menos y otros más, pero esto no es una carrera contra otros, sino una lucha contra uno mismo.

Más allá de la técnica, ¿qué valores o actitudes crees que aporta el Goshin a la vida diaria?
Aparte de la confianza en ti mismo, esfuerzo, constancia, lealtad… tenemos los preceptos:
.- Que nunca te hagan daño. (para ello defiéndete).
.- Que nunca hagas daño. (para ello respeta).
.- Que nunca te hagas daño. (para ello cuídate).

Si alguien está dudando en apuntarse, ¿qué le dirías para convencerlo de que aproveche esta oportunidad?
Solo le diría que si está pensando en desarrollar una actividad donde irá adquiriendo condición física, mejorar la salud, donde el compañerismo, la lealtad, el honor, el respeto, el esfuerzo, la constancia, la seguridad en uno mismo y el crecimiento personal sean algunos de los pilares a cuidar, no lo piense, acérquese a un Dojo e infórmese. No se arrepentirá. Merece la pena.

Mirando al futuro, ¿qué objetivos o proyectos tienes en mente dentro del Karate y la defensa personal?
Como objetivo personal, seguir investigando y creciendo como persona y como profesional. Al margen de esto, hay en camino varios proyectos literarios que espero poder acabar pronto para que vean la luz.

En cada técnica, en cada consejo, hay décadas de experiencia y pasión por enseñar. El tatami no solo es un lugar donde entrenar, es un espacio donde se comparten valores, se forjan amistades y se crece como persona. Este sábado, en Adra, tienes la oportunidad de vivirlo de la mano de uno de los grandes.

César Capitán: técnica, cercanía y tradición en el tatami de Adra

César Capitán: técnica, cercanía y tradición en el tatami de Adra

Este sábado, el pabellón de Adra (Almería) acogió un curso de katas que tuvo como maestro invitado a César Capitán Bernal, 8º Dan, Director del Departamento de Karate Tradicional de la Federación Andaluza y fundador del Club Do Karate. El evento, organizado por el Club de Karate Scorpio, convirtió la mañana en un punto de encuentro para karatekas de todas las edades y niveles, unidos por una misma pasión: el kata.

Nada más entrar, el espacio impresionaba: un tatami blanco impecable ocupaba el centro del pabellón, dotando al lugar de una presencia elegante y solemne. A pesar del calor intenso y la humedad propios de esta época en Adra, el ambiente se mantenía cargado de energía y cordialidad. Participantes desde los cinco años hasta veteranos de más de sesenta compartían tatami, cinturones amarillos junto a cinturones negros, e incluso karatekas llegados del extranjero. La organización del Club Scorpio, impecable, cuidó los detalles y hasta incluyó sorteos de material para cerrar la jornada.

Durante tres horas (de 9 a 12), César Capitán no solo dirigió un curso, sino una auténtica clase magistral. El eje central fue el kata Nijushiho, aunque no se trató de una mera repetición de movimientos. A través de él, el maestro desgranó aspectos esenciales del karate tradicional: la importancia de los tobillos, el control del centro de gravedad y el descenso desde el inicio manteniendo un eje vertical, para después ir desplazándose suavemente, rozando el tatami con el dedo gordo del pie hasta ejecutar la posición y la técnica con precisión. Al final, hubo también un breve acercamiento al Gojushiho Dai.

En determinados momentos, César hizo comentarios interesantes sobre las diferencias entre karate deportivo y karate tradicional. Reflexionó sobre cómo, aunque las modas pueden aportar elementos útiles, es importante que el karateka adapte el kata a su propio estilo, imprimiéndole un toque personal que lo diferencie. Esa idea —hacer el kata tuyo— fue uno de los mensajes más inspiradores de la jornada.

Algo que destacó especialmente fue la manera en que César explicaba cada movimiento. No solo transmitía el carácter del karate, sino que sus correcciones dejaban ver un dominio profundo del cuerpo humano, la anatomía y los principios de la educación física. Cada indicación, ya fuera sobre la posición de las escápulas o la movilidad de la pelvis, estaba cargada de intención pedagógica, con la claridad de quien sabe enseñar y la precisión de quien comprende en profundidad lo que está transmitiendo.

Llamó también la atención el papel de varios jóvenes alumnos suyos, de no más de diez años, que participaron en las demostraciones. Su nivel técnico era altísimo, reflejo de la exigencia y calidad del trabajo que se desarrolla en el Club Do Karate. Y aunque César delegó en ellos muchas explicaciones visuales, él mismo ejecutó fragmentos de los katas, mostrando que su nivel técnico sigue siendo elevado a pesar de los años.

Más allá de la técnica, destacó su cercanía y humanidad. Trató a todos con la misma atención, conversó con los participantes en los descansos y transmitió una sensación de apertura que rompe cualquier barrera maestro-alumno. Esa humildad, viniendo de alguien con su experiencia y reconocimiento, no solo honra su figura, sino que eleva la experiencia formativa.

Las tres horas pasaron volando, incluso bajo un calor sofocante. Salí del curso con la sensación de haber aprendido detalles que mejorarán mi práctica diaria y, sobre todo, con la confirmación de que el karate no es solo técnica: es también actitud, conexión y respeto por la tradición.

Y si el tatami vuelve a reunirnos con César Capitán en un futuro, ahí estaré. Sin dudarlo.

PUNOK Vertex: ha llegado para quedarse en lo más alto

PUNOK Vertex: ha llegado para quedarse en lo más alto

En el mundo del karate, hay prendas que cumplen y otras que marcan un antes y un después. El PUNOK Vertex pertenece a la segunda categoría. Hemos tenido la oportunidad de probarlo por primera vez en el curso de katas impartido por César Capitán Bernal en Adra (Almería), durante tres intensas horas de entrenamiento, en pleno mes de agosto, con un calor y una humedad extremos. Condiciones perfectas para poner a prueba cualquier karategi… y el Vertex salió airoso.

Estreno directo de la bolsa al tatami

No hubo lavado previo, ni planchado, ni ajustes. Salió de la bolsa, me lo puse y el fitting fue perfecto. Con una estatura de 1,68 m, la talla 1,75 me quedó como hecha a medida, sin necesidad de más ni de menos. Al ser una composición de poliéster y algodón, no espero que encoja, algo fundamental para competidores que buscan precisión en el corte y la caída.

Presencia de armadura, movilidad de alto nivel

La primera sensación al ponértelo es la de vestir una armadura: presencia imponente, corte moderno y estético, con mangas fit y faldón trasero ligeramente más largo. La tela es firme y rígida, lo que conlleva sacrificar un punto de comodidad frente a karategis más blandos y ligeros, pero sin perder movilidad. Sorprendentemente, incluso en un ambiente sofocante, no se pegó al cuerpo y ofreció amplitud de movimiento en cada técnica.

Un snap que marca diferencias

El Vertex brilla, nunca mejor dicho, por su snap. Ese crujido limpio y potente que acompaña a cada técnica de kata es, probablemente, el mejor que he experimentado hasta la fecha, superando incluso al Shureido New Wave 3 y al Adidas Kata Shori.

Comparativa con modelos de referencia

  • Shureido New Wave 3: su tela es algo más cómoda y de una suavidad ligeramente superior. Sin embargo, para que el Shureido cuente con todos los refuerzos y acabados premium que el Vertex trae de serie, hay que añadir un extra en el pedido, configurarlo específicamente y esperar más tiempo a que lo adapten. El PUNOK Vertex ofrece ese estándar de serie, listo para competir desde el primer día.
  • Adidas Kata shori: un modelo veterano que queda un paso por detrás. Aunque comparte un buen nivel de acabados, la tela del Vertex es más avanzada y el conjunto transmite más presencia y sonido.

Detalles que suman

El PUNOK Vertex llega listo para la acción: refuerzos de 10 líneas en mangas y faldón, faldón trasero un poco más largo para mejorar la estética, y un corte moderno que sorprende por su amplitud pese a la rigidez de la tela. El pantalón es de cintura alta (high-waist), tipo fajín, lo que garantiza un ajuste firme y cómodo durante todo el entrenamiento o competición.

Branding y presentación a la altura

El conjunto llega en una bolsa de tela que, además, funciona como mochila, con el logotipo de PUNOK perfectamente integrado. Como diseñador, valoro especialmente este punto: el branding de la marca es sólido, coherente y moderno, algo que no siempre se ve en el sector. PUNOK está trabajando su imagen de manera estratégica, patrocinando a figuras de primer nivel como Ariel Torres o las gemelas brasileñas Gabi y Jazmín Henrique, además de un nutrido grupo de kumiteros de élite.

¿Para quién es el PUNOK Vertex?

Este karategi está claramente enfocado a kata de alto nivel y competición. Para entrenamientos diarios, quizá se podría preferir un modelo más blando y cómodo, pero para un campeonato, el Vertex aporta un plus de presencia, estética y sonido que difícilmente iguala otro modelo.


Conclusión:
El PUNOK Vertex no es un karategi más. Es un producto pensado para competir al máximo nivel, que combina un corte moderno, acabados premium y un snap espectacular. Tras probarlo en condiciones extremas y compararlo con algunos de los modelos más reconocidos del mercado, puedo decir que ha llegado para quedarse en lo más alto.

ℹ️ Más información y compra del PUNOK Vertex: Distribuidor oficial en España – Timming.es

Entrevista a Mikel y Jaime Gabaldón: tres generaciones de pasión por el kárate

Entrevista a Mikel y Jaime Gabaldón: tres generaciones de pasión por el kárate

En el corazón de Pamplona, el Centro Deportivo EMPI no es solo un dojo. Es un legado. Es historia viva del kárate navarro, escrita por tres generaciones de la familia Gabaldón. Desde el abuelo Floren, pionero y maestro exigente, hasta Mikel, referente técnico y seleccionador con una visión innovadora, y ahora Jaime, joven promesa con una medalla de plata en la Youth League y una actitud arrolladora dentro y fuera del tatami.

En esta entrevista exclusiva para Dojodigital.es, padre e hijo dialogan juntos, se interrumpen con complicidad, se lanzan retos, recuerdan momentos clave y reflexionan sobre su presente y futuro. Un recorrido íntimo y deportivo por su historia compartida, que va mucho más allá de los títulos y las medallas. Aquí hay valores, emoción, y mucho, muchísimo amor por el kárate.

1. Mikel, tu padre Floren fue pionero del kárate en Pamplona. ¿Qué recuerdos tienes de él como maestro y como padre dentro y fuera del tatami?

Mikel:
Bueno, la verdad es que mi padre, Floren, empezó a dar clases de kárate ya cuando era adolescente, en la calle Mayor, en el centro de Pamplona, junto al maestro Saldaña..

¿Qué recuerdos tengo de él? Pues empecé a practicar kárate con solo tres añitos, y recuerdo perfectamente una foto en una de sus clases, donde estoy en el centro, siendo con diferencia el más pequeño del grupo.

Como padre, siempre ha sido un referente para mí, un ejemplo a seguir en mi día a día. Pero tengo que reconocer que, como maestro, ha sido la persona más exigente que me he encontrado.
Quiero recalcar esto porque creo que esa exigencia nos ha ayudado muchísimo, no solo a formar a muchos alumnos, sino también a formarnos a nosotros mismos como personas.

2. ¿Qué crees que significó para tu padre ver que vosotros, sus hijos, continuabais su legado con el Centro Deportivo EMPI?

Mikel:
Fue un sueño hecho realidad. Nuestro padre siempre había querido tener su propio dojo, pero por diferentes circunstancias en su vida no pudo hacerlo. Él trabajaba por las noches en un bar, y eso le impedía tener otro empleo a jornada completa en un gimnasio.

En 2014 llegó nuestro momento. Fue una oportunidad preciosa para mi hermano y para mí, y no dejamos pasar el tren. Nos subimos a él y hasta hoy llevamos ya once años con el Centro Deportivo EMPI.
Estamos muy, muy contentos.

3. Jaime, ¿qué te han contado sobre tu abuelo Floren? ¿Has podido entrenar con él o ver vídeos suyos? ¿Qué es lo que más te inspira de su historia?

Jaime:
Sí, yo he entrenado con mi abuelo Floren, y en todos los entrenamientos que he tenido con él se nota que es muy marcial y que lo sabe todo.
Cuando yo sea abuelito como él, me gustaría ser como él, seguir dando clases y poder tener mi propio dojo, porque es una oportunidad muy grande.

4. Para los dos: ¿cómo es compartir el kárate como algo familiar? ¿Se vive distinto cuando no solo es un deporte sino parte de la historia de vuestra familia?

Mikel:
La familia Gabaldón respira y vive por y para el kárate. Llevamos muchos años dedicándonos a él, y como puedes imaginar, en nuestra casa se habla de kárate, se vive el kárate, se ve kárate… y lo disfrutamos todos juntos día a día. La verdad es que, para nosotros, es una auténtica gozada.

Jaime:
Para mí es muy guay vivir el kárate en familia. Cuando estoy entrenando, estoy con mi tío, a veces también viene mi abuelo, estoy con mi padre… incluso con mi hermana.
Y además me lo paso genial con todos mis amigos que tengo en el dojo. Muchas veces jugamos al pilla-pilla antes de las clases, y me lo paso genial.

5. Si tuvieseis que definir en una sola frase qué significa el kárate para la familia Gabaldón, ¿cuál sería?

Mikel:
Si hay algo que nos define, lo tenemos en la entrada de nuestro centro deportivo. Es una frase muy especial para nosotros:
“Lucha por tus sueños.”
Creemos que en esta vida hay que esforzarse cada día por conseguir lo que uno desea. En nuestra familia, esa frase está muy presente: luchar por tus sueños con constancia, con actitud, con alegría… y con la intención de ser, cada día, un poquito mejor que el anterior.

6. Mikel, llevas más de 10 años al frente de Empi. ¿Cuál ha sido el mayor reto de dirigir un dojo familiar y cómo ha cambiado desde el primer día hasta hoy?

Mikel:
El mayor reto que nos hemos encontrado en EMPI ha sido sacar la mejor versión, laboralmente hablando, tanto de mi padre, Floren, como de mi hermano, Gorka.
Cuando empiezas con un dojo propio, surgen muchos problemas en el día a día y tienes que ir adaptándote constantemente.

Es cierto que entre nosotros nos damos espacio laboral, y que cada decisión que toma uno está respaldada por los otros dos. En ese sentido, no hemos tenido ningún problema.
Desde 2014 hemos cambiado muchísimo. El crecimiento en cuanto a alumnos ha sido una auténtica barbaridad… y queremos más.
De hecho, a día de hoy nos estamos planteando abrir un segundo local para ampliar las instalaciones del centro.

7. Jaime, tú has crecido literalmente dentro del dojo. ¿Te sientes un alumno más o notas que tienes una responsabilidad especial por ser “el hijo del sensei”?

Jaime:
Yo siento que tengo una responsabilidad especial por ser quien soy: el hijo del sensei, Mikel.
Llevo conmigo los valores del kárate y sé que tengo que enseñarlos a otros, para que luego ellos también puedan transmitirlos a más personas.

8. ¿Tenéis alguna anécdota divertida o emotiva que haya pasado en el dojo y que recordéis con cariño?

Mikel:
De todos estos años, me quedo claramente con la fiesta del décimo aniversario. Fue una tarde súper bonita. Vinieron todos nuestros alumnos, también antiguos alumnos, y llegamos a reunir a casi 500 personas para celebrar los diez años del Centro Deportivo EMPI.
Hubo actuaciones de todo tipo, exhibiciones… y se creó un ambiente familiar, que es justo lo que nosotros buscamos en el dojo. Fue algo muy, muy especial.

Jaime:
Fue un fiestón. ¡Mi primera vez en una discoteca! Y no la última.

9. Mikel, como seleccionador y entrenador, ¿qué diferencia ves entre formar a un niño que quiere competir y uno que solo quiere disfrutar del kárate sin presiones?

Mikel:
Lo que veo es muy claro: la implicación.
Un niño o una niña que quiere competir debe saber —y su familia también— que eso requiere esfuerzo. Por ejemplo, nuestros competidores entrenan cinco días a la semana, y eso, para una familia, es muy duro.
Ir cinco veces al centro deportivo, encajar los horarios, salir corriendo del cole, cambiarse deprisa… Es un esfuerzo enorme por parte de todos.

Y luego están los niños y niñas que vienen a hacer kárate porque les gusta y les motiva, sin el objetivo competitivo. Ellos lo que buscan es un ambiente donde se sientan cómodos, donde se diviertan y, sobre todo, donde se sientan valorados.

Ahí los formadores tenemos que tener mucho cuidado y darles el cariño que se merecen. Porque, al final, un niño que se siente a gusto, repite.
Y un niño haciendo kárate debe sentirse bien en todo momento.

10. Jaime, ¿qué es lo que más te gusta de competir en kata? ¿La preparación, el momento de salir al tatami o cuando ves los resultados?

Jaime:
Pues en verdad, disfruto todo. Me gusta entrenar, y hasta los nervios que siento cuando estoy en el tatami.
El kárate, para mí, es la vida.
Y EMPI es como mi segunda casa.

Fotografía realizada por @karateinsights

11. Mikel, ¿cómo planteas una temporada para un deportista de base que quiere llegar a la élite? ¿Hacéis planificación anual, objetivos por fases, o lo enfocáis de otra manera?

Mikel:
Las planificaciones las hacemos anuales. Lo que solemos hacer es partir del calendario de la Federación Cántabra, de la Española y también del calendario Mundial.
En función de los objetivos que tenemos para esa temporada, organizamos y ajustamos la planificación. Lo solemos bajar a objetivos por clases, en papelitos que vamos trabajando poco a poco.

Está claro que para que un deportista de base llegue a la élite hace falta mucho trabajo.
Pero también es cierto que, desde la primera o segunda clase, hay niños y niñas que parecen estar tocados por una varita. Lo ves enseguida.

Entonces, desde una base muy didáctica y con un enfoque divertido, comenzamos a dirigir su trabajo hacia la competición. Siempre motivando, con buenas palabras, y teniendo claro que sigue siendo un niño o una niña que acaba de empezar, aunque tenga un potencial que ves claramente que puede llegar a brillar muy alto.

Así es como solemos enfocar y plantear nuestras temporadas.

12. Jaime, cuando sales al tatami en una competición internacional como la Youth League, ¿en qué piensas? ¿Tienes algún ritual o forma de concentrarte?

Jaime:
Cuando estoy en una competición como la Youth League, pienso que voy a salir con todo y que voy a ganar.
Mi pequeño ritual es secarme los pies y golpear un poco el tatami antes de empezar.

13. Mikel, como seleccionador, ¿cómo ves el nivel actual del kata infantil y juvenil en España? ¿Estamos a la altura de las grandes potencias como Japón o Italia?

Mikel:
La verdad es que el nivel de kata en España es una auténtica barbaridad, y lo es ya desde las categorías inferiores.
Yo, que tengo la suerte de vivir los Campeonatos de España a pie de tatami, puedo decir que ver competir a los niños y niñas benjamines es un auténtico espectáculo. Es increíble cómo trabajan siendo tan pequeños. Una maravilla.

Recientemente, en Poreč, tuvimos hasta ocho competidores españoles en categorías Under-14 luchando por medallas.
Así que sí, creo que España goza de un nivel de kárate infantil y juvenil impresionante, y sin duda estamos al nivel de grandes potencias como Japón e Italia.

14. Jaime, ¿te fijas en otros competidores internacionales? ¿Tienes algún referente mundial al que sigas o te gustaría parecerte?

Jaime:
Sí, tengo dos referentes: uno de España y otro de fuera.
El español es Raúl Martín, que para mí es un gran referente porque pega fuerte, transmite, es rápido y tiene un gran trabajo detrás.

Y el otro, que es de estilo Shotokan, es Kazumasa Moto. Para mí, es el mejor competidor del mundo.

15. ¿Cómo os preparáis técnicamente? ¿Dais más importancia a la potencia, a la limpieza técnica, a la expresión o al ritmo? ¿Qué aspectos creéis que marcan la diferencia hoy en día en kata?

Mikel:
Esta pregunta me gusta mucho, porque si en algo somos especialmente meticulosos, es en la parte técnica.

Hoy en día, por supuesto, la potencia en un competidor de kata es fundamental, al igual que la limpieza. Pero creo que lo que realmente marca la diferencia es la técnica.
También influye la puesta en escena, ese ritmo que llama la atención y que, combinado con una buena pegada, impacta visualmente.

Pero si te hablo como coach, lo que más valoro es a un competidor que sea técnicamente impecable. Me encanta ver a alguien que trabaja limpio, preciso, con control.
Eso, para mí, es lo que realmente define un buen kata.

16. ¿Qué papel juega la preparación física en vuestro entrenamiento? ¿Jaime hace trabajo de fuerza, coordinación, prevención de lesiones… o con su edad todavía lo enfocáis más desde el juego?

Mikel:
Hoy en día, una buena preparación física es fundamental. Todo nuestro equipo de competición tiene, todos los lunes, una sesión específica de preparación física de una hora y cuarto.

Esa preparación siempre la ajustamos en función del calendario de campeonatos, para que encaje con los momentos clave de la temporada.

Por supuesto, Jaime es uno más en esos entrenamientos. Hace trabajo de fuerza, coordinación, prevención de lesiones… aunque, siendo un niño en plena etapa de crecimiento, adaptamos ciertas cargas y movimientos para que su desarrollo sea el más adecuado posible.

Yo soy de los técnicos que cree firmemente que la preparación física marca la diferencia.
Un ejemplo que me encanta es el de Ariel Torres, el competidor estadounidense. Es una auténtica máquina, y lo que transmite tiene mucho que ver con la preparación física que lleva detrás.

Por eso, nosotros sí que le damos mucha importancia y mantenemos esa sesión semanal específica para el equipo de competición.

17. Jaime, después de un campeonato, ¿cómo analizáis juntos los vídeos? ¿Sueles verte en las repeticiones? ¿Qué es lo primero que te fijas?

Jaime:
Normalmente no solemos analizar los vídeos muy a fondo. Pero cuando los vemos, nos fijamos en los puntos que se pueden mejorar y también en los puntos fuertes, para seguir haciéndolos igual.

18. Mikel, como padre y entrenador, ¿es difícil separar el papel de coach y el de padre cuando ves a tu hijo competir?

Mikel:
No hay duda: separar ese papel de padre y ponerse el de entrenador es algo que solo entendemos los que tenemos a nuestros hijos o hijas compitiendo.

Yo podría decir que, cuando compite Jaime, las pulsaciones me van a 2000. Siempre digo que más de una vez voy a necesitar que me reanimen en algún campeonato, porque soy un coach que se pone muy nervioso con todos los míos. Me gusta verles brillar.

Creo que todo entrenador quiere eso: ver a sus alumnos destacar. Y cuando estoy con la selección me pasa igual, quiero lo mejor para todos los chicos seleccionados.
Pero con Jaime y con Helena —que también es mi hija— hay ese punto extra. Son mis hijos, y la verdad es que no es fácil separar ambos papeles… aunque creo que, de momento, lo estamos llevando muy bien.

Eso sí: con las pulsaciones no a 1000… sino a 2000.

19. ¿Qué otras cosas os gusta hacer juntos fuera del tatami? ¿Hay tiempo para desconectar o todo es kárate?

Jaime:
Fuera del tatami también nos gusta hacer muchas cosas, como jugar a pádel.
A veces aprovechamos algún ratito libre para escaparnos a jugar un partido.

Mikel:
Y sí, la verdad es que tenemos bastante tiempo para desconectar.
Después de entrenar, muchas veces acabamos hablando de pádel o de cualquier otra cosa.

 Bueno, y luego en este punto también, algo que me gusta mucho con Jaime es que tenemos un “día de chicos”.
Entonces, bueno, sí que es cierto que en el día a día se nos hace un poquito complicado, con tanto entrenamiento, con tanta competición…
Pero sí que intentamos mantener ese “día de chicos”, donde nos vamos a jugar a pádel, o nos vamos a una bolera, a los recreativos, o al cine.

Y luego, por supuesto… ¿qué acabamos cenando, Jaime?

Jaime:
Una hamburguesa.

Mikel:
Correcto.

20. ¿Quién es más competitivo en casa, el padre o el hijo?

Mikel:
Hemos tocado un tema importante: la competitividad entre padre e hijo.
Voy a lanzar la pregunta al aire… Jaime, ¿quién es más competitivo, tú o yo?

(Los dos, al mismo tiempo):
—Tú.

Mikel:
La verdad es que en este punto… los dos somos muy competitivos. No nos gusta perder ni al parchís.
Y sí que es cierto que, cuando veo a Jaime, me recuerda a cómo era yo de pequeño.
Es un niño que se pica mucho, muy competitivo, pero si hay algo de lo que estoy realmente orgulloso es que, en competición, no es nada así.
Siempre ha llevado muy bien las derrotas, tiene un nivel de deportividad altísimo y eso, para mí, vale muchísimo más que cualquier victoria.

Pero sí, en casa… tanto él como yo somos competitivos al máximo.
Nos gusta ganar al pádel, a las cartas, a cualquier juego. Y, obviamente, nos gusta ganar.

Así que en esta pregunta… empate para los dos.

Fotografía por @karateinsights

21. Si algún día Jaime decide ser entrenador o montar su propio dojo, ¿qué consejo le darías, Mikel?

Mikel:
¡Qué buena pregunta!
Si algún día Jaime decide ser entrenador o montar su propio dojo, el consejo que le daría es que, primero, se forme bien, que sea un auténtico profesional, y que mantenga la inquietud diaria por seguir mejorando.

Porque, al final, de eso se trata en la vida: de tener esa curiosidad y ese impulso constante por buscar tu mejor versión.
Y eso solo se consigue con trabajo, esfuerzo y sacrificio.

Así que si tuviese que darle un consejo, sería que tenga muy clara la idea, que luche por su sueño, que lo intente con todo…
Y que sepa que va a tener que trabajar mucho y muy duro, pero que vale la pena, porque es algo muy gratificante.

22. Y al revés, Jaime: si algún día tu padre decidiera competir otra vez en kata, ¿tú le entrenarías?

Jaime:
Sí, sí, sí. Yo le entrenaría y muy a gusto. Le daría toda la caña que él me da a mí.
Porque muchos días le digo: “¡Vuelve a competir, vuelve a competir!”
Pero no quiere… no sé por qué.

23. ¿Cómo veis el futuro del kárate en España? ¿Creéis que es un deporte suficientemente valorado o todavía queda mucho por hacer?

Jaime:
El futuro del kárate en España, ahora mismo, es como un avión en despegue.
Hay muchísima gente buena compitiendo a nivel internacional y consiguiendo resultados importantes.

Mikel:
Pero, por desgracia, creo que todavía no es un deporte suficientemente valorado.
Desde que salió del programa olímpico, se ha perdido parte del apoyo, sobre todo en becas y ayudas, y es muy difícil que empresas privadas apuesten por patrocinar.

Nosotros, por ejemplo, tenemos la suerte de contar con el apoyo de dos empresas navarras: Compresores Redin y Rentair, que nos patrocinan y nos apoyan. Desde aquí quiero agradecerles ese respaldo, porque es muy importante para nosotros.

Aun así, pienso que el kárate todavía no está en su momento top.
Queda mucho por hacer, mucha visibilidad que ganar, y mucho trabajo por delante para que tenga el reconocimiento que merece.

24. ¿Qué os gustaría que quedara en la gente cuando piensen en la familia Gabaldón y en el dojo Empi? ¿Cuál sería el legado ideal?

Mikel:
Pedazo de pregunta para cerrar la entrevista.

Pues mira, cuando la gente piense en nosotros —y creo que hablo también en nombre de mi padre y de mi hermano— nos gustaría que recordasen que, al venir a EMPI, se sintieron en familia.
Que vivieron unos valores dentro del dojo que les han servido para su vida.

Creo que si tenemos algo bonito los profesores de kárate es eso: somos capaces de inculcar valores muy valiosos para el crecimiento personal y para el futuro de nuestros alumnos.
Así que sí, me encantaría que la gente nos recordase por los valores que les hemos transmitido.

Lo digo muchas veces, pero dentro de nuestro centro deportivo tenemos una segunda familia, que es la familia del kárate.
Y, por suerte, también una tercera familia, que es la del pilates. A las dos les estamos súper agradecidos, porque después de 11 años seguimos aquí: al pie del cañón, trabajando, innovando y con ganas de mejorar cada día.

¿Y cuál sería el legado ideal?
La verdad… si hay algo que no sé hacer, es predecir el futuro (de momento). Pero quizá un legado bonito sería que este pequeño que tengo a mi lado —Jaime— tomara el relevo algún día, que se formara junto a su hermana y pudieran llevar la parte de kárate dentro de EMPI.
Para nosotros, eso sería algo muy bonito… y un motivo enorme de orgullo.

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Hablar con Mikel y Jaime Gabaldón es abrir una ventana al alma de una familia que ha hecho del kárate su forma de vida. Tres generaciones unidas por una pasión que no entiende de horarios ni de sacrificios, porque lo suyo no es un trabajo: es una misión.

El Centro Deportivo EMPI es hoy mucho más que un dojo. Es un refugio, un trampolín y una escuela de vida. Y si el futuro se escribe con letras de esfuerzo, humildad y alegría, no hay duda de que los Gabaldón seguirán marcando el camino. Porque como bien dicen ellos: “Lucha por tus sueños… y hazlo cada día mejor que el anterior.”